Reyna Domínguez: «Incluso en tiempos de IA se requiere que haya alguien que guíe el proceso editorial en todos los ámbitos»

Editora formada en las aulas del Centro de Desarrollo Editorial, Reyna Domínguez, desde México, comenta en la siguiente entrevista acerca de la figura del editor en el trabajo con publicaciones, la formación que debe recibir, así como su experiencia en uno de los cursos más solicitados de nuestra institución.

En tiempos de inteligencia artificial y avances tecnológicos diarios, ¿cuál es el papel que juega la figura del editor?

Es de gran importancia, porque incluso en tiempos de IA se requiere que haya alguien que guíe el proceso editorial en todos los ámbitos, sea impreso o digital.  El editor tiene una gran responsabilidad no solo al dirigir a los equipos de trabajo, pues él mismo realiza diversas funciones. Además, se cree que el editor es aquel que únicamente ve las cuestiones relacionadas con los libros; sin embargo, el asunto va más allá, porque justo en estos tiempos, en los que lo digital —como las plataformas y redes sociales— ha cobrado gran relevancia, el trabajo del editor sigue siendo necesario.

¿Es imprescindible que un editor opte por formarse profesionalmente? Partimos del punto en que muchas veces este trabajo inicia de forma empírica.

Por supuesto, ya que los cursos, especialidades o maestrías darán mayor valor a su trabajo. Me parece que hay que celebrar las acciones que se han realizado en diversas universidades y centros de estudio de muchos  países, México incluido, para profesionalizar la labor editorial. Como bien dicen, muchas veces el editor se forma de manera empírica y, aunque no está mal, la profesionalización permite mayor calidad, estandarización y mejores procesos.

¿En qué momento decidiste formarte como editora?

En el momento en que la gente creyó que hacer una revista es copiar y pegar, incluso para el consumo interno en una organización como en la que trabajo. Además, formarme como editora me permitió estandarizar procesos y eso fue de gran ayuda.

Cuéntanos un poco acerca de tu experiencia en el Curso Integral de Edición de Publicaciones

La verdad fue una experiencia muy buena. Aprendí muchas cosas que no veía en mi trabajo, porque lo que editamos no se vende. Sin embargo, me será de gran ayuda para mis proyectos independientes.

¿Cómo aplicaste lo aprendido en tu quehacer profesional?

Es muy interesante porque conocí muchísimo acerca de la planeación, lo cual estoy aplicando, pues me permite aprovechar mejor los tiempos. También el curso me ayudó a comprender mejor a todas las partes involucradas en los procesos editoriales.

¿Recomendarías el curso a quienes deseen formarse como editores?

Sin dudarlo, ya que abarca los procesos editoriales de manera integral y hace un repaso del universo editorial, lo que nos permite tener una panorama completa. Además, porque si no eres de Perú te permite aprender un poco de lo que sucede ahí en  materia editorial y eso también amplia la mirada.

Si deseas participar del Curso Integral de Edición de Publicaciones da clic aquí: wa.me/51968788289

Marketing para autores: el diseño de la mejor estrategia

La docente mexicana Nancy García, socia fundadora de la agencia Lecturable, conversó en extenso sobre el curso de Marketing para Autores que dictará para la escuela de escritura creativa Capítulo Uno. Entérate de los detalles a continuación.

Por Marco Fernández

Conversemos sobre el próximo curso de Marketing para Autores, a través de la escuela de escritura creativa Capítulo Uno. ¿Qué encontraremos en este curso? Es un nombre bastante comercial, pero los puristas nos dirán, ¿cómo es que se puede introducir el marketing dentro del sistema del libro?

En realidad, tampoco es descubrir el hilo negro de lo que se ha hecho a lo largo de muchos años. Ya estaban estos espacios como las librerías, las casas editoriales, las ferias que hacen diferentes esfuerzos relacionados con la comercialización del libro. Lo que vamos a sumar en esta propuesta son herramientas que guardan relación con cierta tecnología y plataformas que ayudan no solo a las editoriales sino también a los autores y, en general, a las personas involucradas en la cadena del libro, para potenciar su comercialización y llegar a más lectores. Revisaremos las diferentes estrategias y herramientas que utiliza el marketing, como ciencia, en grandes marcas de autos, de refrescos o de cafés que todo el mundo ve en diferentes espacios y que pueden resultar en una idea de un producto costoso que se trabaja dentro del marketing. Todas esas herramientas y acciones que realizan estas marcas se pueden traducir perfectamente al mundo del libro. Solo debemos saber cómo abordarlos, dónde está nuestro público y cómo podemos llegar a ellos sin que sea tan costoso. Esas son algunas de las reflexiones que haremos dentro de este curso.

Se tiene al libro como una especie de capital simbólico cultural que muchas veces se piensa puede venderse solamente por el hecho de ser un libro. En su opinión, pongámoslo en términos reales, ¿cómo es que este producto tan querido por los lectores llega a tener un valor comercial propio?

Estamos en un mundo con una cantidad impresionante de editoriales, de publicaciones, donde todas hacen sus propios esfuerzos para que se visibilicen sus productos y, en algunos casos, la trayectoria de los escritores, las estrategias que tienen que ver con la comercialización, los puntos de ventas son diferentes técnicas o líneas que se ejercen para que el libro se pueda convertir en un producto de consumo. Lo que normalmente se hace en algunas editoriales, sobre todo más consolidadas, es siempre pensar en una línea de venta desde la propia producción del libro. Los agentes de los autores también están pensando en el marketing desde la concepción de la obra o piden alguna para editar en una editorial. Para comercializar un libro es necesario conocer toda esta cadena que va desde el pensamiento del autor, cómo se produce la portada, el contenido, el formato, a qué puntos de venta llega, si está en una ciudad o en todo el país. Y en cada uno de esos pasos se puede aplicar una estrategia o se puede extraer un elemento que te lleva a la promoción del libro. En el caso de los autores, deben conocer muy bien todos estos procesos hasta que sus libros lleguen a los lectores, para que puedan familiarizarse con ellos y tomar decisiones para su propia venta, de modo que el libro resulte exitoso.

En esta era de la digitalización, donde el comercio es muy agresivo, alguien que se dedique a la escritura creativa por vocación, ¿también debería tener un «olfato» comercial? Un autor escribe para su propio deleite, pero cuando piensa publicar algo ya hay algo más que la vocación literaria.

Bien se dice que la escritura es un acto íntimo y personal. Podemos compartir lo que escribimos en un blog y tener cierto número de lectores que poco a poco se van sumando. Pasa mucho con los editores que leen una obra y dicen «quiero que todo el mundo la conozca por el valor que está ofreciendo». No solo por el deleite de leerla, sino por el valor que puede ofrecer un gran público. Eso ya es pensar y adentrarse en todo lo que puede brindar la socialización de una obra. Ahora, que se encuentre en diferentes lugares pasa por una gestión del editor y del autor o incluso aquellos que abren una librería con sus gustos propias y dicen «aquí tengo la colección de mi autor favorito y pienso que todos lo seleccionarán». En este caso, debe tenerse en cuenta el gusto de los demás. Esto sucede mucho con el análisis que realizan muchas marcas en el mundo acerca de sus competencias: ¿qué está pasando? ¿Qué le gusta al público? ¿Cómo se divide entre edades, géneros y gustos? Dentro del mundo editorial también debemos prestar mucha atención a lo que está pasando, a las lecturas de las nuevas generaciones, dónde leen y a qué lugares se acercan para adquirir un libro. Entonces ocurre que este producto físico se convierte en un objeto del deseo, ya que también es posible encontrarlo en formato digital. Los autores deben conocer todos estos procesos.

¿Cuáles serían esas primeras etapas del proceso del marketing para autores?

Como está planeado el curso, va a ser muy enriquecedor conversar sobre los diferentes casos, experiencias e historias. Primero tiene que ver con un panorama general del marketing. Identificamos cuatro pilares donde debemos apoyarnos, que tienen que ver con el proceso en el que se da a conocer un libro, en el que la gente empieza a identificar y cómo te puedes adentrar un poco más con ese público que tienes para mantener la fidelización. Son varios elementos que el marketing, en cualquier industria, utiliza. ¿Dónde está colocado? ¿Qué precio tiene? ¿Cómo se ve? ¿Qué ofrece? Son diferentes puntos que vamos a repasar para conocer abecé del marketing. A partir de eso, los participantes construirán su propio plan de trabajo, en el que se consignarán las diferentes etapas: ¿Cómo se concibe una idea? ¿Qué contenidos se van a trabajar? ¿En qué plataforma vamos a utilizarla? Dentro del marketing digital existen un montón de propuestas como una página web, las redes sociales —que por sí solas tienen sus propios canales— o los correos electrónicos, los cuales representan diferentes canales para dar a conocer un libro. Sin embargo, a mí me gusta enfatizar el lado tradicional, lo que se sigue haciendo para promover el libro: las ruedas de prensa, las presentaciones, las charlas, todo esto que normalmente hacían los escritores. También hablaremos sobre cómo construir una base de datos.

¿Cuán determinante son las redes sociales para un autor? Una vez escuché decir a un conocido que ahora las editoriales no te contratan tanto por el contenido de tu obra sino por cuántos shares o likes tienen tus publicaciones en las redes sociales. Es decir, ¿el autor también debe cultivar una imagen dentro de las redes sociales o es un añadido dentro de la estrategia general?

Parte del curso, y algo que me gustaría ver con los escritores, es una línea que tiene que ver con la marca personal. Pensando que son autores que tienen estas historias por contar y que dejan escritos en el libro, también hay una historia detrás que narra lo que ellos hacen en su día a día. Eso conecta muy bien con los públicos. Es importante que puedan compartir contenido en redes sociales y elegir la que más convenga, ya que puede suponer muchísimo trabajo si empezamos a abarcar tantas plataformas. Sin embargo, me gustaría que conocieran qué tiene que ver la marca personal, en qué red social pueden explotar mejor eso, para que no solo conozcan el libro y esté ajeno el autor, sino que empiecen a generar una comunidad, busquen contenidos y conecten con esta parte creativa. Las redes sociales tienen un impacto importante. Hay estudios donde nos indican que redes como TikTok han revolucionado la venta del libro. YouTube desde hace unos años empezó con los booktubers. Tenemos que subirnos a estas redes sociales para cultivar una marca que puede ser tu libro, tu editorial, o tu marca personal. Tampoco implica que te vuelvas un influencer y que bailes frente a la cámara, sino ver qué tipo de contenidos puedes dar y que tu comunidad espera día a día.

Si contamos una historia desde la imagen del autor, estamos hablando del storytelling; que también se verá en el curso.

Exacto. Tiene que ver con la marca personal y cómo estás construyendo tu propia historia. Parte de lo que hacemos en estos cursos es descubrir cuál es tu voz, ya sea la tuya genuinamente o la de una editorial. ¿A quién te pareces? ¿Qué tipo de ropa usas? ¿A quién escuchas? Todo eso se va transformando en este arquetipo que queremos que salga a la luz y que la gente empiece a conectar con ello. En el caso del autor, puede ser la persona pintándose de cuerpo entero, quien estará describiéndose, si así lo quiere, para identificar esas fortalezas que ayudarán a generar un plan de contenidos, qué redes sociales va a utilizar para ello, cómo le vamos a hablar y cada cuánto. De eso nos valemos para contar estas historias.

Para cerrar esta entrevista, profesora Nancy, ¿qué mensaje final les daría a todas las personas que deseen participar de este interesantísimo curso de Marketing para Autores que dictará para Capítulo Uno?

Que se interesen en este curso porque hace falta socializar las estrategias que se usan en otros lados dentro de la industria del libro. Si empezamos a conocer, a intercambiar ideas, a realizar ejercicios prácticos sobre la promoción y comercialización del libro, ayudará a que la industria en Lima, México y todos los puntos donde se imparta este curso puedan fortalecerse, que es lo que hace mucha falta dentro del sector libro. Los animo a que se inscriban, participen con nosotros, conversemos y aprendamos muchísimo, tanto del marketing para autores como yo un poco de todo lo que están haciendo los escritores.

Gabriel Zaid: noventa años (y demasiados libros)

Ensayista, poeta y escritor mexicano, autor de uno de los títulos clásicos sobre la industria del libro, la figura de Gabriel Zaid, lejos de la obsolescencia, se refuerza mediante sus publicaciones que, al igual que su autor, se actualizan de acuerdo con los tiempos y coyunturas. A sus noventa años, la obra de Zaid no solo es de lectura obligatoria, sino también de urgente aplicación, como el caso de Los demasiados libros.

Por Marco Fernández

No es casualidad que la obra y trayectoria de Gabriel Zaid sea objeto de lecturas y relecturas —actividad tan deliciosa como necesaria—, en tiempos en los que el libro y la lectura son tomados como elementos sacros, reservados para un pequeño sector de «intelectuales». Si algo debemos agradecerle a Zaid como autor es que se haya mantenido alejado de la retórica y el sermón, para dar paso a lo fundamental de este asunto: leer.

Fernando García Ramírez, editor y director de Letras Libres, cuestiona en uno de sus artículos si Los demasiados libros, obra emblemática de Gabriel Zaid sobre la industria editorial, es o no un clásico. La sola pregunta podría acarrear una que otra carcajada o levantamiento de ceja.

Es probable que cualquiera asuma que un título se convierte en clásico únicamente por ser de lectura masiva, por antigüedad o porque de algún modo el autor es citado por otros respecto a su trabajo —lo que el crítico literario puneño Dorian Espezúa llamaría, en paráfrasis, «la razón de la existencia del autor».

Sin embargo, en el texto se añade otra connotación, «(…) ¿Un libro clásico no es algo fijo del que se desprenden inagotables lecturas? ¿Qué clase de libro clásico es este si no ha dejado de moverse, si en cada nueva edición se le agregan o se le suprimen artículos y ensayos, si el autor no deja de pulirlo y revisarlo, volviéndolo aún más sintético, más compacto, más preciso? Zaid lo modifica para buscar, como Lezama Lima, “su mejor definición”».

Y es que Los demasiados libros ha sido reescrito en cuatro ocasiones desde su publicación en 1972 —1996, 2003, 2010 y 2021—, por lo que García Ramírez, con total pertinencia, lo inserta dentro de la definición de Ítalo Calvino sobre los clásicos: «Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir». En el 2022, dicho libro cumplió medio siglo; hoy, a sus noventa años, Zaid encontró la versión definitiva (aunque probablemente momentánea) de un título que demuestra que su creador, aún con «demasiados» años encima, tiene cosas importantes —y necesarias— sobre las qué hablar.

Cabe mencionar que muchas de las obras de Gabriel Zaid surgieron gracias a su producción ensayística o conversaciones que configuraron la idea primigenia. En el caso de Los demasiados libros, está compuesto por diversos artículos, en especial los publicados en la revista Vuelta, fundada en 1976 por Octavio Paz. Muchos son los puntos de vista que Zaid ofrece respecto a la industria del libro, desde el acto de leer hasta la parte más austral de la cadena —manufactura, comercio, distribución, etcétera.

Y, ya que hablamos de clásicos, es importante recordar los tres tipos de libros que Zaid menciona en su obra: para el currículum —los que no fueron escritos para el público—; para el mercado —mediante los que se gana dinero educando, entreteniendo o informando al lector—; y los clásicos —dignos de la relectura y el análisis, junto con aquellos que siguen la tradición en la que fueron concebidos—. Pese a ello, Zaid refiere que hay muchísimos libros, pero pocos lectores. Ironizando sobre ello, afirma también que leer «es lo más costoso de la lectura», por la falta de tiempo y otros factores que la obstaculizan.

En esto se condice con lo que el escritor argentino Martín Kohan refiere sobre que «la lectura necesita más actos concretos y menos sermones». Incluso Zaid es contundente en decir que leer, en algunos casos, es «casi como una cacería en la que se muestran los trofeos», en la que el solo hecho de leer encumbra a quienes lo ponen en práctica.

En cierta ocasión me topé con un escritor barranquino que aseguraba ocupar por completo su tiempo en pintar cuadros y componer cuentos y novelas. Una noche, al visitarlo, conversábamos acerca de los autores que habíamos leído. Cuando le mencioné que estaba leyendo una novela de Enrique Vila-Matas —cualquiera con dos dedos de frente sabe el portento al cual me refiero— me dijo que estaba en un «nivel básico de lectura» y que «la literatura es muy alta como para perder el tiempo leyendo novelas de ese autor».

Zaid se refiere en su libro a este tipo de casos como «el imperativo categórico de leer y ser culto», lo cual en estos días es moneda corriente. ¿No abundan, como arena en la playa, youtubers y críticos de pantalla encumbrándose como referentes de la cultura y abanderados de la lectura, cuando apenas si comprenden a un autor o repiten de paporreta lo que se dice de ellos? ¿No hay quienes todavía creen que libros, ferias, recitales y festivales son verdaderos festines, cuando no pequeños feudos en los que ciertas personas se autoproclaman críticos, escritores, lectores y bibliófilos? Es interesante como estos conceptos, planteados hace cincuenta años, se actualizan en nuestros días. No es de extrañar, entonces, que Zaid haya tenido que ajustar el libro en los años mencionados.

Pero, Los demasiados libros no solo abarca la problemática del lector y la lectura. En cierto modo, Zaid celebra la diversidad bibliográfica y el alcance limitado de los mismos. Un tiraje corto hará que los libros lleguen a las manos correctas, salvándolos de la humedad, el olvido y los remates. Y es que muchas editoriales apuestan por tirajes abultados que, en lugar de contribuir al desarrollo del autor, terminan por generar un efecto adverso, haciendo que su obra se diluya en los almacenes y esquivando así a los lectores a los que debería llegar.

¿Es importante leer a Gabriel Zaid? ¿Es necesario releerlo, en todo caso? La respuesta inmediata es que sí, pues indudablemente encontramos espejos de la realidad entre sus páginas. La reescritura de Los demasiados libros no ha sido un ejercicio gratuito. Los beneficios del libro electrónico, las ventajas del libro frente a herramientas multimedia, la cultura y la esfera comercial, el costo de leer, la oferta y poca demanda de la poesía —tema en el que encontramos un pasaje secreto hacia Poetas y editores, artículo con el que acuñó aquello de «editar es un negocio difícil, y editar poesía un negocio imposible— son solo algunos de los tópicos agregados a lo largo de los años que ayudan a revitalizar a un autor que, en la actualidad, continúa maravillando a lectores provenientes de distintos géneros y a quienes estamos sumidos en la vorágine del libro y sus tempestades.

Los libros más comentados del 2023 en México

Continuando con nuestro recuento literario del año, te dejamos nuestra lista de los libros más leídos y comentados en México.

La figura del mundo —Juan Villoro

La destreza narrativa de uno de los escritores mexicanos más queridos se hace patente en esta singular novela. Y es que, alejándose del retrato biográfico, Villoro recurre al relato para reconstruir la vida de su padre, el pensador mexicano-catalán Luis Villoro. Lo sustancial de esta historia es que el narrador, desde el punto de vista del hijo, intenta seguir los pasos de un padre ausente y plasma en el relato los hechos que conoció de él, pero también algunos que se construyen a partir de la ficción.

Los divagantes – Guadalupe Nettel

En novelas como La hija única y El cuerpo en que nací, nos aproximamos a la prosa nostálgica y sólida de la autora, así como a sus tramas que apelan a la mujer, la familia, el amor y el desapego. En Los divagantes, vemos a Nettel en otro campo: el del cuento. El libro ofrece al lector ocho potentes relatos poblados de personajes que batallan contra sus propios miedos y con lo desconocido. Y es que acontecimientos inesperados han quebrado las vidas de estos seres, quienes no tienen más remedio que abandonar su espacio habitual y emprender un viaje a espacios extraños para sobrevivir.

Extrañas — Guillermo Arriaga

En esta nueva novela del ganador del Premio Alfaguara y del Premio Mazatlán de Literatura se narra la aventura de William Burton, un joven noble inglés quien conocerá a los genios de la época de 1781, de los cuales absorberá conocimientos, experiencias y destrezas. Un mundo bizarro y cruel se abre ante sus ojos y el joven Burton deberá demostrar si posee la valentía para convertirse en el hombre que desea ser.

Todo lo de cristal — Rafael Pérez Gay

La fuerza narrativa y la prosa cargada de emotividad se hace presente en esta novela de Rafael Pérez Gay, quien intenta rescatar al niño interior de los lectores a través de la literatura. El protagonista de esta historia recorre los lugares en los que vivió con su familia, casas y departamentos alquilados, mientras la vida se moviliza entre camiones de mudanza por las calles de la Ciudad de México de los años sesenta. La falta de dinero, las adversidades, el fútbol y la ley de la calle hacen de los recuerdos piezas tangibles que escapan de la mera evocación vaporosa de la memoria.

Voces en la sombra — Beatriz Rivas

La escritora engancha dos historias que tienen en común las consecuencias de la entrega incondicional amor. Debatiéndose entre dos planos, la historia narra las peripecias de Anne Pingeot, quien un día decide indagar en la vida de Juliette Drouet, quien fue amante de Víctor Hugo por cincuenta años. Anne vive una situación similar, ya que está enamorada de François Mitterrand, expresidente de Francia, ambicioso y casado. El drama gira en torno a dos mujeres que permanecen en las sombras como las eternas amantes de dos hombres poderosos que nunca se divorciaron de sus esposas.

Cinco libros para recordar a Carlos Fuentes

México es tierra de grandes escritores. Hoy se cumplen 95 años del natalicio de uno de los escritores que revolucionó las letras latinoamericanas, junto a autores de la talla de Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. Iniciador del llamado «boom», aquí te dejamos cinco libros indispensables de Carlos Fuentes.

La región más transparente (1958)

Novela indispensable para todo lector de Fuentes, más allá de ser su primer trabajo. Esta historia se ocupa de retratar la urbe de México de finales de los 50, ya que el autor consideraba que la temática del campo había sido ampliamente relatada por Juan Rulfo. A través de distintas historias, Fuentes realiza una mordaz crítica al sistema político y social de México, especialmente al fracaso de la revolución.

La muerte de Artemio Cruz (1962)

Obra que revolucionó las letras latinoamericanas. La novela inicia con un anciano y enfermo Artemio Cruz, quien rememora los momentos más importantes de la revolución mexicana, para luego reflexionar acerca de como perdió sus ideales y el verdadero amor. Historia imperdible para los amantes del género novelesco.

Aura (1962)

Curiosamente, esta novela fue publicada en el mismo año que La muerte de Artemio Cruz y junto a ella, conforman una de las máximas expresiones del llamado boom latinoamericano. La historia narra las peripecias de Felipe Montero, un joven historiador que trabaja como profesor, a quien se le encomienda la tarea de organizar las memorias de un general, antes de su publicación. En ese trayecto conocerá a la viuda del general y a su sobrina Aura, quien habita en un oscuro lugar de la casa.

Cambio de piel (1967)

Cabe mencionar que el autor dedicó esta obra al escritor argentino Julio Cortázar. Esta obra tiene una especial óptica, ya que Fuentes mezcla la cultura mexicana con el punto de vista occidental, una combinación entre lo mítico y lo real, casi emulando el extraordinario cuento «La noche bocarriba» de Cortázar. Cuatro personajes, Javier, Elizabeth, Franz e Isabel, descubrirán sus personalidades a través de recuerdos, mientras pasan la noche en una pirámide de Cholula.

Terra nostra (1975)

Considerada como la novela más compleja del autor, obtuvo el premio Rómulo Gallegos en 1977 y es tomada como la mejor historia de Fuentes. En esta, el escritor hace un recorrido por diversos espacios que retratan la historia de la cultura hispanoamericana. De obligatoria lectura (y todo un reto) para lectores intrépidos.

Elena Garro: un repaso a 25 años de su fallecimiento

El 22 de agosto de 1998 partía una de las escritoras más importantes de la literatura mexicana. Si bien en vida no gozó del reconocimiento debido, tras su fallecimiento la crítica ha revalorizado su obra como pieza fundamental del corpus literario de México.

Elena Garro fue novelista, cuentista, guionista, periodista y dramaturga. Si bien se le relaciona directamente con el realismo mágico e innovadora en el ámbito de la literatura fantástica, la escritora se mantuvo siempre al margen de esta clasificación. Contestataria y avocada a la creación a tiempo completo, aquí te dejamos un breve recuento de su trayectoria.

Garro y el teatro

Fue propulsora de la renovación del teatro mexicano, concibiéndolo como un mecanismo de comunicación poética y rompiendo con los límites del llamado teatro del absurdo, movimiento iniciado por los autores Samuel Beckett, Arthur Adamov, Jean Genet, ente otros.

Una de las características del teatro de Garro es el ahondamiento en los principales problemas de la realidad que rodea al ser humano, así como sus cuestiones anímicas. Asimismo, sus personajes, que en cierto modo parecen decir mucho, pero a la vez nada, se mueven en ambos flancos de una delgada línea que separa el mundo real del de las ilusiones. México y sus costumbres no fue ajeno a la obra de la autora, pues precisamente estos elementos son los pilares del mundo que Garro creó sobre las tablas.

En este género destacan sus piezas Un hogar sólido (1957), El rey mago (1958), La señora en su balcón (1959), La dama boba (1963), Los perros (1965), entre otras.

Europa y el autoexilio

En pleno estallido de la Guerra civil española, con 21 años, Elena Garro viajó a España, junto a Octavio Paz (su esposo en aquel entonces), para participar del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura.

En 1968, debido a conflictos generados en los círculos intelectuales de México, a quienes acusó de instigadores del movimiento del 68, dejó su patria para radicar en Estados Unidos y luego en Francia, por cerca de veinte años. Durante este periodo, tuvo diez años de silencio creativo.

En 1973 regresó a México, en dónde compuso la mayor parte de su obra, en la que destacan trabajos como Memorias de España 1937, Reencuentro de personajes, y otras tantas.

Características principales de su obra

Elena Garro fue una certera crítica de la sociedad mexicana de su época. Tras la polémica de 1968, rechazó totalmente a la intelectualidad de México, lo cual la apartó de diversos círculos. La marginación de la mujer, la libertad femenina y las cuestiones implícitas en la libertad política y de pensamiento son temas recurrentes en sus novelas y cuentos.

Si bien se le toma por precursora del realismo mágico (por su novela Los recuerdos del porvenir de 1963), incluso por encima de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, Garro rechazó de plano esta posibilidad.

La admiración por la obra de Elena Garro ha crecido con los años. Sin embargo, en su momento fue considerada como un trabajo menor, a la sombra de autores como Octavio Paz. Sin duda, el tiempo ha sido el mejor juez.

Hoy se celebra el Día del Escritor

En conmemoración del nacimiento del escritor, ensayista y poeta Leopoldo Lugones, primer presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, hoy se celebra el Día del Escritor tanto en México como en Argentina.

Lugones es considerado, además, uno de los máximos exponentes de la corriente modernista de la literatura hispanoamericana. Por tanto, qué mejor fecha para conmemorar el día de todos aquellos que se dedican al noble oficio de la escritura.

Ambos países, en los que se celebra a los escritores, han ofrecido al canon literario diversas obras y autores que dejaron una marca indeleble en cuanto a estilo e identidad de la escritura hecha en Latinoamérica.

Por ello, te presentamos a algunos representantes de la literatura argentina y mexicana que debes conocer. Si bien muchos quedarán fuera de esta lista, sabemos que en permanecen en el campo de los inmortales.

Argentina

Jorge Luis Borges

Considerado una figura clave tanto para la literatura hispanoamericana como universal, Jorge Luis Borges fue uno de los más grandes narradores, poetas y ensayistas argentinos.

Su obra se compone de cuentos que transcurren entre laberintos, sueños, bibliotecas, espejos y diversos niveles de la mitología europea, los cuales contribuyeron con la literatura filosófica y el género fantástico.

Entre sus principales obras se encuentran Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph, El libro de arena, entre otros.

Juan José Saer

Fue un escritor argentino, considerado como uno de los más representativos de la literatura latinoamericana del siglo XX.

Pese a que fue marginado por la llamada corriente llamada boom latinoamericano, la obra de Saer captó la atención de la crítica argentina y europea a mediados de los años 80. Su trabajo abarca doce novelas y cinco libros de cuentos, cuatro poemarios y un libro de ensayos.

Entre sus principales obras destacan En la zona, Responso, Glosa, La pesquisa, Las nubes, El limonero real, La narración-objeto, El arte de narrar, entre otros.

Roberto Artl

Novelista, cuentista, dramaturgo y periodista argentino, fue duramente criticado debido a su estilo que describe con suma naturalidad y humor a personajes salidos de estratos bajos. Escritores como César Aira y Roberto Bolaño recogen en sus narrativas el estilo de Artl

Entre sus principales obras figuran El juguete rabioso, El jorobadito, Los lanzallamas, Los siete brujos, entre otros.

Beatriz Sarlo

Periodista, escritora y ensayista argentina, obtuvo diversos premios en su trayectoria literatia, como el Premio Konex de Platino y el Premio Pluma de Honor de la Academia Nacional de Periodismo de la Argentina.

Entre sus principales obras destacan Siete ensayos sobre Walter Benjamin, Escritos sobre la literatura argentina, La pasión y la excepción, entre otros.

Hoy, en el marco del Día del Escritor, será incluida como socia honoraria de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA).

Mariana Enríquez

Escritora y periodista, es una de las narradoras más importantes de la llamada «Nueva narrativa argentina».

Sus cuentos se enmarcan dentro del rubro del terror, influenciada por los grandes maestros del género como Stephen King y Lovecraft. En el 2019, ganó el Premio Herralde de Novela por su obra Nuestra parte de noche, la cual transcurre en los años de la dictadura argentina de 1976.

Entre sus obras más importantes resaltan Cómo desaparecer completamente, Este es el mar, Los peligros de fumar en la cama, Las cosas que perdimos en el fuego, Cuando hablábamos con los muertos.

México

Carlos Fuentes

Es uno de los exponentes máximo del boom latinoamericano, junto a Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. Sus relatos son de corte histórico y real-fantástico.

Entre sus principales obras destacan La muerte de Artemio Cruz, Aura, Cambio de Piel, Cantar de ciegos, El naranjo, entre otros.

José Emilio Pacheco

Este narrador destacó en poesía, crónica, narrativa y ensayo. Es considerado parte de la llamada generación del cincuenta, junto a Juan Vicente Melo, Sergio Pitol, Carlos Monsiváis y Salvador Elizondo.

Sus temas narrativos abordan la historia, la infancia y la fantasía. Su escritura cuestiona la vida y el mundo actual. Entre sus principales obras tenemos El viento distante, Las batallas en el desierto (una de las más celebradas) entre otras.

Elena Garro

A esta novelista y escritora mexicana se le relaciona con el realismo mágico y considerada como una de las renovadoras más destacadas de la literatura fantástica.

Asimismo, fue una de las máximas exponentes de la dramaturgia mexicana y estuvo comprometida con dotar al teatro mexicano de una identidad sólida.

Entre sus principales obras resaltan Los recuerdos del porvenir, Testimonios sobre Mariana, Reencuentro de personajes, Perfecto luna, El día que fuimos perros.

Juan Villoro

Es un periodista y escritor mexicano, ganador del Premio Herralde, en 2004, por su novela El testigo.

Sus temas abordan diversos rubros, como el deporte, la música, el cine y la literatura. Entre sus principales obras se encuentran El libro salvaje, La figura del mundo, Los culpables, La noche navegable.

Guadalupe Nettel

Esta escritora ganó el premio Narrativa Breve Ribera del Duero con su libro de cuentos El matrimonio de los peces rojos y el Premio Herralde de Novela por Después del Invierno.

Ha cultivado diversos géneros como el cuento, la novela y el ensayo. Entre sus principales obras destacan El huésped, Hija única, Juegos de artificios, entre otros.