Thomas Mann: cinco libros indispensables

Hoy se cumplen 150 años del nacimiento de uno de los autores más importantes de la literatura alemana. Si aún no conoces su obra, te dejamos una lista de cinco libros con los que puedes empezar.

Los Buddenbrook (1901)

Primera novela del escritor que narra el ascenso y decadencia de una familia de comerciantes de la ciudad de Lübeck, entre los años 1835 y 1877. La novela tuvo un éxito rotundo tras su publicación, al punto que a mediados de 1929 se habían vendido más de 185 000 ejemplares de la edición alemana. Precisamente, ese mismo año se le otorgó a Mann el Premio Nobel de Literatura y, según lo dicho por el jurado, fue «principalmente por su gran novela Los Buddenbrook».

La muerte en Venecia (1912)

La trama de esta novela reflexiona sobre la pasión como desequilibrio y senda directa hacia la degradación del hombre. Contrario a lo que se piensa, esta historia cuenta una sencilla anécdota: el escritor Gustav Aschenbach llega a Venecia en busca de inspiración y se obsesiona con un joven llamado Tadzio, que representa la belleza idealizada. Las acciones que despliegan son mínimas y los escenarios en los que transcurre la narración se reducen principalmente a las habitaciones de un exclusivo hotel de veraneo veneciano y a la playa que queda cerca de allí.

La montaña mágica (1924)

Considerada como la obra maestra de Mann y una de las más importantes de la literatura universal de la primera mitad del siglo XX. La historia sigue las peripecias de Hans Castorp, un joven ingeniero que visita a su primo Joachim Ziemssen en un sanatorio de los Alpes suizos, destinado para el cuidado de pacientes tuberculosos.

Lo que sería una estancia breve, se prolonga por tiempo indefinido, lo cual le permite a Hans reflexionar sobre la vida, la muerte y el amor, pilares fundamentales de la existencia humana. La novela es tomada como un fiel reflejo de la sociedad burguesa antes de la Primera Guerra Mundial.

José y sus hermanos (1933-1943)

Esta es una de las más grandes obras de Thomas Mann, dividida en una tetralogía que reinventa la historia bíblica de José, consignada en el libro del Génesis. Mann narra la vida de José, pasando por su juventud, la traición de sus hermanos, el ascenso de José en Egipto y la reconciliación familiar, que simboliza la entrada de los israelitas en tierras egipcias.

Doktor Faustus (1947)

La novela fue escrita durante el exilio de Mann en Estados Unidos y recibió numerosos aportes de personalidades como Ígor Stravinski y Theodor W. Adorno. La historia narra la vida de Adrian Leverkühn, prodigio de la música, la cual coincide, de forma intencional, con la historia moral de Fausto, personaje de la mitología medieval alemana, que se vendió al demonio Mefistófeles.

El relata deja al lector intuir si la presencia del demonio era parte de la imaginación de Leverkühn. De cualquier forma, el músico lleva su arte hasta el nivel más extremo, culminando con su muerte fatídica.

Juan Carlos Onetti: la mentira como elemento literario

Hoy se cumplen 115 años del natalicio de uno de los escritores uruguayos más importantes. Dueño de un estilo particular, en ocasiones enigmático, leer a Onetti supone un desafío en el que el lector debe estar dispuesto a creer en una serie de mentiras. En el siguiente artículo, te dejamos un breve análisis sobre ello.

Por Marco Fernández

Hace poco retomé la lectura de la obra del uruguayo Felisberto Hernández y encontré que comparte muchas características con la literatura de su compatriota Mario Levrero, pero en especial con Juan Carlos Onetti: el inaccesible, el críptico Onetti. En ello reconocí lo que se dice respecto a que la literatura es un salón de espejos, en el que un autor refleja a otro y así en lo sucesivo.

Mi primer encuentro con Onetti ocurrió cuando intenté leer El astillero, una de las novelas medulares de la literatura latinoamericana. Era una edición de bolsillo y el tomo 59 de la colección Biblioteca Clásica Universal. La historia recibe al lector de la siguiente manera:

Hace cinco años, cuando el Gobernador decidió expulsar a Larsen (o Juntacadáveres) de la provincia, alguien profetizó, en broma e improvisando, su retorno, la prolongación del reinado de cien días, página discutida y apasionante —aunque ya casi olvidada— de nuestra historia ciudadana (Onetti, 1970, p.19)

Este párrafo abre el arcón de Santa María, la utópica ciudad en la que se despliegan muchas de las historias de Onetti. Y es que, en su universo, Santa María no es un mero espacio decorativo, sino que es un personaje fundamental, con una historia propia, llena de gente que la olvida o la profana y cuna de leyendas que se transmiten entre generaciones.

Sin embargo, en aquella época abandoné su lectura por incompleta e incomprensible. Además, el ritmo narrativo de Onetti me parecía bastante lento y en ocasiones soporífero. El asunto es que no estaba listo para afrontar ese tipo de lides narrativas; con el tiempo, entendí que al igual que el argentino Juan José Saer, la prosa de Onetti es capaz de detener el tiempo. En ello reconocemos sus largos intervalos y descripciones.

Por ejemplo, en La vida breve, para describir el lamento de Gertrudis, esposa del protagonista Juan María Brausen, por la mutilación de su seno izquierdo, Onetti procede de la siguiente manera:

[…] Y ella, a pesar del llanto en el alba, acabaría por dormirse, para descubrir, por la mañana, mientras se le desprendían precipitados los sueños, que las palabras de consuelo no habían estado desbordando en su pecho durante la noche; que no habían brotado en su pecho, que no se habían amontonado, sólidas, elásticas y victoriosas, para formar la mama que faltaba.

Las emociones son cruciales en la obra de Onetti. Por esa razón no escatima en escudriñar en la psique de sus personajes, hasta rozar la motivación que moviliza sus tránsitos. Ese es el motivo principal por el que su lenguaje es hipnótico, casi irreal y libre de efectismos. El mismo autor explicó eso en una entrevista en 1976, al decir quesu mejor ambición «es conocer casi todas las palabras que están a mi disposición en el diccionario y que yo podría usar sin repugnancia […] y emplearlas con tal exactitud que no admitieran sinónimos, y en el momento preciso. Esta ambición irrealizable alcanzaría, supongo, para llenar los años de vida activa de un escritor».

La mentira, Onetti y sus cuentos

No exagero al afirmar que para leer a Onetti se necesita cierta experiencia en cuanto a la palabra. También es necesario acercarse despacio, a tientas y por un camino bien definido. Si eres de los que por primera vez pisa los linderos de Santa María, puedes optar por empezar leyendo los cuentos del autor.

Avenida Mayo es el germen de su literatura: la farsa como elemento sustancial, junto con la influencia devenida de su influencia Faulkneriana. La mentira discurre sin prisa, en la que la existencia del protagonista no es una sino muchas. Subjetividad y realidad habitan en completa armonía.

El héroe de este relato expresa sus fantasías, deseos y alucinaciones en un interesante discurrir de la consciencia, lo que equivale a definir un caos constante. En esto reconocemos también la cercanía de Onetti con la literatura de Joyce, respecto a la experimentación con el lenguaje y la libertad del discurso.

Y es que pareciera que Onetti trabajase sus relatos por capas, cada una independiente y con estructuras propias. Es trabajo del lector identificarlas, pero en especial discernir hasta que punto la narración es farsa o realidad.

En definitiva, los personajes de Onetti necesitan mentir. El posible Baldi es precisamente una de esas tiernas mentiras que aceptamos con agrado. Baldi es amante de las máscaras, un personaje fracasado que simboliza el pesimismo de las historias de Onetti. La inconformidad lo lleva a vivir tantas vidas como le es posible, en su afán por conquistar a una mujer. Me animo a creer que este concepto es la génesis de La vida breve, en dónde Brausen intenta huir de su pequeño departamento para vivir en la ficticia Santa María.

En este cuento es difícil saber quién es Baldi en realidad o qué parte de su historia es verdadera. Es preciso mencionar que los cuentos El álbum, Bienvenido Bob y El infierno tan temido comparten las mismas características.

¿Cómo leer a Onetti?

Soy un convencido de que ciertos libros llegan al lector en el momento oportuno. Y, cuando eso sucede, empieza la fiesta. Pero Onetti tiene un sabor distinto. Si pretendes leerlo, debes hacerlo a la vieja usanza. Con esto no quiero decir que exista una metodología estricta para leerlo, sino que hablo desde mi experiencia, con la cual pueden estar de acuerdo o no.

Si estás acostumbrado a leer como velocista, es necesario que bajes las revoluciones. Los textos de Onetti deben saborearse palabra por palabra y volver sobre ellas de ser necesario. En todo caso, prueben leyendo La casa de arena.

Un recurso que me sirvió muchísimo para acercarme a la literatura de Juan Carlos Onetti fue transcribir los párrafos que consideré importantes. Pero, ojo, no en la máquina, sino a mano.

Cuenta el escritor Eduardo Galeano que en una ocasión le comentó a Onetti que escribía a máquina y este le respondió que se estaba perdiendo del incomparable placer de escribir a mano, ya que supone pelearse con las palabras y es un acto de genuina sinceridad. Desde aquel día, Galeano no volvió a escribir en la computadora.

Si algún relato te sugiere alguna idea suelta, anótala. No importa cuantas veces te detengas, pues termina siendo un ejercicio bastante placentero. Pueden aplicar esto mientras leen el cuento Bienvenido Bob.

El posible Baldi y Un sueño realizado son dos cuentos bastante accesibles para los que inician el viaje por el universo de Onetti. Después, pueden pasar a la saga de Santa María, empezando por La vida breve y seguir con El astillero, Juntacadáveres y Dejemos hablar al viento.

Lo demás cae por sí solo.

Tokens no fungibles: ¿qué son y cuál es su impacto en los derechos de autor?

En las últimas semanas, hemos observado un creciente interés y debate en torno a los tokens no fungibles (NFT) y su impacto en la protección de contenidos creativos. A pesar de su popularidad, muchos todavía encuentran este tema confuso y difícil de entender. Por ello, hemos decidido profundizar y aclarar algunos conceptos clave .

Por Dante Antonioli Delucchi

El propósito de este artículo es desmitificar los NFT, explicando de manera sencilla qué son, cómo funcionan y cómo pueden beneficiar a los creadores en términos de protección de derechos de autor y compensación justa. Además, incluimos algunos ejemplos sencillos y planteamos los desafíos y preguntas sin respuesta que aún rodean a esta tecnología emergente.

¿Qué es un NFT?

Los tokens no fungibles, o NFT por sus siglas en inglés, son una tecnología que ha ganado mucha atención recientemente. A pesar de que pueden parecer complicados al principio, su concepto es bastante sencillo de entender y su potencial para proteger los derechos de autor es enorme.

Un NFT es un tipo especial de activo digital que representa la propiedad o autenticidad de un objeto único en el mundo digital. Pueden ser obras de arte, canciones, libros, vídeos, videojuegos, e incluso publicaciones en redes sociales. Lo que hace especial a un NFT es que es único y no puede ser intercambiado por otro de igual valor, como sucede con las monedas o billetes.

Para ponerlo en términos simples, un NFT es como un certificado digital que dice «esto es auténtico y único». Por ejemplo, si eres un escritor y creas una novela en tu computadora, puedes crear un NFT para esa novela que demuestre que eres el dueño original y que esa obra es única.

¿Cómo funcionan los NFT?

Los NFT utilizan una tecnología llamada blockchain, que es como un libro de contabilidad digital público. Esta tecnología garantiza que la información sobre la creación, propiedad y transacciones de un NFT esté almacenada de manera segura y transparente. La blockchain más común para los NFT es Ethereum, aunque existen otras opciones.

Cuando creas un NFT, la información se guarda en este libro de contabilidad, asegurando que todos puedan ver quién es el dueño del token y si ha sido vendido o transferido a otra persona. Este registro público e inmutable garantiza que la autenticidad y la propiedad del NFT sean fácilmente verificables.

¿Cómo protegen los derechos de autor los NFT?

Los NFT pueden ayudar a proteger los derechos de autor de varias maneras:

Autenticidad y propiedad

Al tener un NFT se puede demostrar quién es el propietario original de una obra digital. Esto evita que otros reclamen dicho trabajo como suyo. Por ejemplo, un escritor puede crear un NFT para su obra, el cual servirá como prueba de que él es el creador y propietario legítimo.

Rastreo de propiedad

La blockchain registra todas las transacciones de un NFT, lo cual hace posible rastrear quién ha sido dueño de la obra y cómo ha cambiado de manos. Esto es especialmente útil para obras que pueden aumentar de valor con el tiempo, ya que proporciona un historial claro de propiedad.

Compensación justa

Los creadores pueden programar los NFT para que reciban un porcentaje de las ventas futuras. Esto significa que si alguien negocia tu obra, tú puedes recibir parte de esa venta, asegurando ingresos continuos. Por ejemplo, si un ilustrador cede los derechos de una obra por 100 dólares y luego se negocia dicha obra en otro mercado por 200 dólares, el ilustrador puede recibir un porcentaje de esa segunda transacción.

Reducción de la piratería

Al poder verificar fácilmente la autenticidad de una obra digital a través de su NFT, se desincentiva la distribución no autorizada. Los consumidores pueden preferir comprar obras auténticas con un NFT en lugar de copias piratas.

Ejemplos prácticos

Literatura

Un escritor puede crear un NFT para un cuento o una novela. Este puede incluir una copia digital del libro y contenido adicional exclusivo como borradores, notas del autor o ilustraciones. Los compradores del NFT pueden demostrar que poseen una copia original y única de la obra. Además, el escritor puede recibir regalías cada vez que el NFT se revenda, asegurando un flujo de ingresos continuo.

Arte digital

Un artista digital crea una obra de arte y la convierte en un NFT. Al venderlo, el comprador obtiene la propiedad del token que representa la obra y el artista puede recibir una compensación cada vez que el NFT sea revendido.

Música

Un músico lanza una canción como NFT. Los fans que lo adquieren pueden demostrar que poseen una copia original y el músico ganará regalías cada vez que el NFT sea revendido.

Videojuegos

Los desarrolladores de videojuegos pueden crear diversos NFT para objetos únicos dentro del juego, como armas o personajes especiales. Los jugadores pueden comprar, vender y comerciar estos objetos, y los desarrolladores pueden obtener una parte de cada transacción.

Desafíos y preguntas

Aunque los NFT tienen mucho potencial, también presentan desafíos. Algunas preguntas aún necesitan respuestas claras, como si comprar un NFT transfiere automáticamente los derechos de autor o la titularidad de la obra. La legislación actual no siempre es clara en este aspecto, lo que puede causar confusión y disputas.

Además, la naturaleza descentralizada y poco regulada del mercado de NFT puede abrir la puerta a fraudes y manipulaciones. Por ejemplo, alguien podría crear un NFT para una obra que no le pertenece y así engañar a los compradores. También hay preocupaciones sobre el impacto ambiental de las blockchain, debido al alto consumo de energía de algunas redes.

Necesidad de regulación y claridad legal

Para abordar estos desafíos es fundamental que los legisladores, reguladores y la comunidad creativa trabajen juntos para establecer estándares claros y prácticas éticas. Esto incluye definir claramente los derechos que se transfieren con la compra de un NFT, así como el desarrollo de mecanismos para prevenir fraudes y proteger a los compradores.

Conclusión

Los NFT tienen potencial para democratizar el acceso a la literatura, el arte, la música y otras formas de creatividad digital, asegurando que los creadores sean recompensados de manera justa por su trabajo. Con una regulación adecuada y una mayor comprensión del público, los NFT pueden convertirse en una parte integral del futuro de la economía creativa.

Cinco libros esenciales para celebrar a Alfredo Bryce Echenique

Hoy, el autor de Un mundo para Julius cumple 85 años. Es considerado como uno de los máximos representantes de la narrativa peruana, siendo sus historias retazos de humor, picardía y ternura. Lo recordamos con un recuento de sus mejores trabajos.

Un mundo para Julius

Sin lugar a duda, su obra más celebrada. Tras su publicación en 1970, el poeta Pablo Neruda señaló: «Con esta novela, Bryce Echenique entra al ruedo elegantemente vestido de luces, con una espada muy fina y con un corazón tan grande como el Perú».

La historia es una crítica mordaz a la alta clase limeña y a sus características predominantes como el racismo. A través de los ojos de Julius, un niño que crece solitario en una mansión de la avenida Salavery, se devela un mundo de apariencias, lleno de correrías y situaciones que el pequeño Julius irá conociendo mientras crece.

La vida exagerada de Martín Romaña

Consolidado en aquel entonces como uno de los escritores más importantes del Perú, así como heredero del famoso Boom latinoamericano, Bryce ofrece en esta una de sus obras mayores. Martín Romaña es un peruano que comparte su vida entre Lima y París, con el único deseo de convertirse en escritor.

De este modo, empezará con la redacción de su famoso «Cuaderno azul de navegación», en el que rescata diversos pasajes de su vida como los eventos de Mayo del 68, su militancia en un partido procomunista, su admiración por César Vallejo, su desencanto por París y su encuentro mágico y fatídico con Octavia de Cádiz, por quien empezará la redacción de su «Cuaderno rojo de fatídica navegación».

El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz

Continuación directa de La vida exagerada de Martín Romaña, narra la obsesión de Martín por los héroes de antaño y por el amor de Octavia de Cádiz, una muchacha que pretende convertirse en su alumna en la Universidad de Nanterre, al enterarse que allí enseña un profesor que en vez de dictar sus clases las lleva grabadas.

No me esperen en abril

Se dice que esta obra vendría a ser la culminación de Un mundo para Julius, debido a ese sentimiento nostálgico de un país oligárquico a punto de implosionar. Muchos pasajes de la obra están basados en la vida del mismo Bryce, como su expulsión del Colegio Santa María Marianistas. Destacan en la historia diversos personajes como el protagonista Manuel Sterne (Manongo), Teresa Mancini, Teddy Boy, Adán Quispe, Tyrone Power, entre otros.

El huerto de mi amada

El título de esta novela fue tomado de un vals compuesto por Felipe Pinglo, uno de los máximos exponentes de la música criolla. Una comedia romántica digna de la pluma hilarante de Bryce Echenique. Carlos Alegre se enamora de Natalia de Larrea, en una fiesta familiar de los Alegre de la que ambos se fugan para vivir en la casa de campo de ella.

En medio de situaciones cómicas (y en ocasiones, absurdas), la historia narra las consecuencias de este episodio, ya que la fuga de Carlitos con Natalia ha escandalizado a tal punto a sus familias, que el padre del muchacho piensa denunciar a la chica por corrupción de menores. De este modo, ambos deberán tejer diversos planes para salvaguardar la pasión que viven.

Un breve repaso sobre la Ley de Chandler

Uno de los recursos narrativos más recurrentes por guionistas, novelistas e incluso cuentistas es la intensificación del conflicto. ¿En qué consiste esta técnica?

Por Marco Fernández

Hace poco empecé a releer algunos cuentos de Stephen King, específicamente los de la colección Pesadillas y alucinaciones. Si me lo preguntan, considero que es su mejor producción cuentística. Quisiera detenerme en uno de mis cuentos favoritos: «El último caso de Umney».

Podría decirse que es una versión yanki de la novela «Niebla», de Miguel de Unamuno. En la historia, el detective Umney Clyde se entera de que es un personaje ficticio cuando su creador, Sam Landry, acude a su despacho para revelarle los secretos de su origen.  

Landry afirma que, a menos que ponga las cosas por escrito, no hay manera de que Umney sepa siquiera el año en que nació. Lo curioso es que al escritor no le importa temporizar sus historias. Pues, «podríamos llamarlo Tiempo Americano Chandler. Funcionó a las mil maravillas con la mayoría de mis lectores y facilitó mucho las cosas desde el punto de vista de la copia y la modificación, porque resulta imposible precisar con exactitud el paso del tiempo».

Este fragmento llamó mi atención, pues se trataría de una de las tantas adaptaciones de la famosa Ley de Chandler. En principio, el concepto del tiempo americano no existe como tal, pero, cualquiera que haya leído a Raymond Chandler puede afirmar que las descripciones de este autor bastan para contextualizar sus historias —Los Ángeles de los años 30, del detective Phillip Marlowe—. Este recurso puede beneficiar a un escritor diestro en describir personajes y ambientes.

Lo interesante es que la Ley de Chandler tiene otros usos dentro del proceso de escritura. Uno de ellos sirve para romper los bloqueos argumentales, mediante la introducción de un elemento sorpresa en forma de amenaza —un hombre con un arma, por ejemplo, o un nuevo villano al acecho—.

En ocasiones se equipara este recurso con el diabolus ex machina, en el cual la trama se complica a favor del villano. Sin embargo, el objetivo principal de la Ley de Chandler es continuar con el relato de manera funcional. El riesgo es que la historia se alargue de forma innecesaria. Por lo general, los guionistas utilizan esta técnica para generar los famosos capítulos de relleno en una serie —ejemplos sobran, probablemente recuerden unos cuantos— cosa que no siempre termina bien.

El peligro y la destrucción son elementos que, bien colocados, pueden enriquecer los conflictos de los personajes y atrapar el interés del lector. Complicar al héroe, fortalecer al villano, intercambiar roles mediante situaciones extremas es una buena apuesta para quienes gustan componer relatos de largo aliento.

Un escritor avispado sabrá en qué momento abrir su caja de herramientas —parafraseando a King— para emplear la más adecuada. Así no sobrarán páginas, el lector obtendrá una historia bien construida y uno, como autor, ganará la experiencia necesaria para enfrentarse a futuras lides literarias.  

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Cinco libros para celebrar a Haruki Murakami

Autor de novelas, cuentos y ensayos que obtuvieron numerosos premios —siendo el Princesa de Asturias de las Letras el más reciente— y candidato al Premio Nobel de Literatura en múltiples ocasiones, hoy está de cumpleaños Haruki Murakami, uno de los escritores japoneses contemporáneos más importantes de la escena literaria. Si aún no lo has leído, aquí te dejamos cinco libros para aproximarse a su obra.

Hombres sin mujeres

Una buena forma de abordar el trabajo de un autor es a través de sus cuentos. En esta colección, Murakami nos presenta siete relatos que demuestran la complejidad de las relaciones sentimentales, así como las consecuencias del desamor. Por las páginas de este libro desfilan hombres solitarios y divorciados, desencuentros maritales, amores que viven a la sombra del pasado y el recuerdo, personas que se enamoran hasta convertir el sentimiento en una enfermedad. Una marca imborrable queda en cada una de las vidas de estos personajes, la misma que puede llevar al lector a compadecerse de ellos.

Tokio Blues (Norwegian Wood)

Una historia que aborda la pérdida y la sexualidad. Toru Watanabe, protagonista de la novela, evoca los recuerdos de su primer año en la universidad de la ciudad de Tokio, cuando entabló relaciones sentimentales con dos mujeres totalmente opuestas: la bella y arriesgada Naoki y la apacible y sociable Midori. El éxito de esta novela entre los jóvenes japoneses convirtió a Murakami en ídolo de juventudes.

Baila, baila, baila

El joven protagonista de esta novela, que transcurre en marzo de 1983, decide regresar a ciertos escenarios de su vida para ajustar cuentas con el pasado. De este modo, pretende alojarse en el Hotel Delfín de Sapporo, en el que años atrás pasó una semana con una misteriosa mujer que desapareció repentinamente. Sin embargo, el hotel ya no existe y en su lugar se levanta una construcción moderna que encierra a personajes irreales que parecen haber regresado para arreglar asuntos pendientes.

Kafka en la orilla

Considerada como una de las obras mayores de Murakami, los críticos del suplemento literario del New York Times la eligieron como la mejor novela del 2005. Consta de dos historias diferentes, pero que mantienen un vínculo irrompible. Los capítulos impares narran las peripecias de Kafka Tamura, un muchacho de quince años que abandona la casa de su padre, un escultor convencido de que su hijo repetirá el fatal destino de Edipo. Tras su huida a la ciudad de Takamatsu, la policía lo busca por ser sospechoso de un asesinato. Los capítulos pares cuentan la historia de Satoru Nakata, un anciano que quedó discapacitado por un extraño accidente en un bosque cuando era niño. Busca gatos perdidos y tiene la habilidad de hablar con ellos. Los destinos de ambos personajes encierran un misterioso secreto que el lector irá develando paulatinamente.  

De qué hablo cuando hablo de escribir

En este libro el autor comparte su experiencia como lector y escritor, así como una serie de reflexiones sobre la literatura, el proceso creativo y la influencia de grandes autores en su trabajo —Kafka, Chandler, Dostoievski, entre otros—. Asimismo, ofrece una serie de consejos a quienes han emprendido el camino de la literatura y el arte de contar historias. Uno de los ensayos más celebrados de Murakami que gustará a quienes disfrutan de la lectura y la escritura.

Recordando a Álvaro Mutis: a propósito de su centenario

El 25 de agosto de 1923, en la ciudad de Bogotá, nace uno de los escritores hispanoamericanos más importantes de la literatura contemporánea. Su vida fue una constante cosecha de premios y reconocimientos a su obra y vocación literaria. En el marco del centenario de su natalicio, te dejamos un breve repaso de su trayectoria.

Hasta los nueve años, Mutis vivió en la ciudad belga de Bruselas, en dónde registró los mejores recuerdos vividos junto a su padre, el diplomático Santiago Mutis. Según comentó el autor en una entrevista, de él heredó el gusto por los buenos libros y su admiración ferviente por la figura de Napoleón.

Y es que, Mutis fue un monárquico confeso. Tal vez se deba a que nació en el día de San Luis IX de Francia; de hecho, el mismo escritor refirió que su patrón había ejercido cierta influencia en dicha postura. Tras el fallecimiento de su padre, Álvaro regresa a Colombia junto con su madre, lo cual le causó un impacto considerable. Europa era su hogar, Colombia, un lugar de recreo durante sus vacaciones.

Sin embargo, fue allí donde la vena literaria surgiría. Tuvo como maestro de literatura española al poeta Eduardo Carranza, quien despertó en él la fascinación por la lírica. Influenciado por la corriente surrealista, en 1947 publica su primer poemario titulado La balanza. Tras lanzarse a la palestra, vinieron luego diversas publicaciones que fortalecieron su imagen como referente del verso colombiano.

Es así como en 1953 aparece uno de sus libros más importantes: Los elementos del desastre, poemario donde por primera vez aparece Maqroll el Gaviero, personaje central de la obra de Mutis, desde el poema «Oración de Maqroll», hasta la saga de siete novelas Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero.

En 1973 publica La mansión de Araucaíma, su primera novela y, como era de esperarse, continúa fortaleciendo la figura de su personaje más querido con la presentación del poemario Summa de Maqroll el Gaviero. Pero no fue sino hasta 1986 en que le llegaría el reconocimiento como novelista, tras la publicación de La nieve del almirante, historia que abre la saga de Maqroll el Gaviero. A partir de este momento, Mutis se dedicaría solo a escribir, leer y cosechar lo sembrado.

En 1988 recibe el Premio Xavier Villaurrutia, mientras que, al año siguiente, en Francia, se le otorga el Premio Medicis Étranger, por sus novelas La nieve del almirante e Ilona llega con la lluvia, protagonizadas por Maqroll el Gaviero. En 1997, Álvaro Mutis recibe en España el Príncipe de Asturias de las Letras, así como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, con lo cual empezaría la leyenda en torno a su trayectoria.

Elena Garro: un repaso a 25 años de su fallecimiento

El 22 de agosto de 1998 partía una de las escritoras más importantes de la literatura mexicana. Si bien en vida no gozó del reconocimiento debido, tras su fallecimiento la crítica ha revalorizado su obra como pieza fundamental del corpus literario de México.

Elena Garro fue novelista, cuentista, guionista, periodista y dramaturga. Si bien se le relaciona directamente con el realismo mágico e innovadora en el ámbito de la literatura fantástica, la escritora se mantuvo siempre al margen de esta clasificación. Contestataria y avocada a la creación a tiempo completo, aquí te dejamos un breve recuento de su trayectoria.

Garro y el teatro

Fue propulsora de la renovación del teatro mexicano, concibiéndolo como un mecanismo de comunicación poética y rompiendo con los límites del llamado teatro del absurdo, movimiento iniciado por los autores Samuel Beckett, Arthur Adamov, Jean Genet, ente otros.

Una de las características del teatro de Garro es el ahondamiento en los principales problemas de la realidad que rodea al ser humano, así como sus cuestiones anímicas. Asimismo, sus personajes, que en cierto modo parecen decir mucho, pero a la vez nada, se mueven en ambos flancos de una delgada línea que separa el mundo real del de las ilusiones. México y sus costumbres no fue ajeno a la obra de la autora, pues precisamente estos elementos son los pilares del mundo que Garro creó sobre las tablas.

En este género destacan sus piezas Un hogar sólido (1957), El rey mago (1958), La señora en su balcón (1959), La dama boba (1963), Los perros (1965), entre otras.

Europa y el autoexilio

En pleno estallido de la Guerra civil española, con 21 años, Elena Garro viajó a España, junto a Octavio Paz (su esposo en aquel entonces), para participar del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura.

En 1968, debido a conflictos generados en los círculos intelectuales de México, a quienes acusó de instigadores del movimiento del 68, dejó su patria para radicar en Estados Unidos y luego en Francia, por cerca de veinte años. Durante este periodo, tuvo diez años de silencio creativo.

En 1973 regresó a México, en dónde compuso la mayor parte de su obra, en la que destacan trabajos como Memorias de España 1937, Reencuentro de personajes, y otras tantas.

Características principales de su obra

Elena Garro fue una certera crítica de la sociedad mexicana de su época. Tras la polémica de 1968, rechazó totalmente a la intelectualidad de México, lo cual la apartó de diversos círculos. La marginación de la mujer, la libertad femenina y las cuestiones implícitas en la libertad política y de pensamiento son temas recurrentes en sus novelas y cuentos.

Si bien se le toma por precursora del realismo mágico (por su novela Los recuerdos del porvenir de 1963), incluso por encima de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, Garro rechazó de plano esta posibilidad.

La admiración por la obra de Elena Garro ha crecido con los años. Sin embargo, en su momento fue considerada como un trabajo menor, a la sombra de autores como Octavio Paz. Sin duda, el tiempo ha sido el mejor juez.