Consejos para redactar un anuncio laboral

La captación de talento y profesionales de alta calidad es una de las actividades fundamentales de una empresa. ¿Cómo se consigue? El primer paso es redactar un anuncio laboral atractivo. Aquí te dejamos algunos tips sobre como efectuarlo.

Las expresiones son importantes

Muchas empresas consideran indispensable consignar estas frases en sus anuncios laborales: «Disponibilidad inmediata», «se requiere con urgencia», «abstenerse quienes no presenten los requisitos respectivos».

A simple vista pareciera que se trata de un requerimiento inmediato, como ocurre en todo centro laboral. Sin embargo, es recomendable dejar de lado estas expresiones, ya que infunden desconfianza en el postulante, pues podría pensar que algo salió mal en la empresa y cunde el pánico por subsanar el impasse, o que existe una fuerte pugna por el puesto.

El enfoque

Toda empresa desea tener entre sus filas al mejor profesional. Si te han encargado redactar la convocatoria, asegúrate de destacar las capacidades específicas que el postulante debe emplear para el trabajo ofertado.

Para ellos es más importante sentir el impacto que causará en sus carreras el puesto al que aspiran que cumplir con exigencias y formalidades.

¿Cumples con todos los requisitos?

Este punto es semejante al segundo. Y es que muchos potenciales candidatos podrían verse desalentados, o sentirse poco cualificados, si es que en el anuncio se coloca una serie interminable de requisitos.

Lo importante es que la oferta sea atractiva y dirigida a captar a los mejores profesionales. Es mejor que nos ocupemos de las capacidades necesarias para el desempeño del trabajo, que de aquellas que solo dan ventaja a una candidatura.

Una buena descripción es de mucha utilidad

En lugar de solo mencionar las competencias necesarias del postulante, describe como se aplicarán en el puesto ofertado.

Supongamos que se requiere de un postulante que maneje el idioma inglés a nivel avanzado. Pues bien, en lugar de solo mencionarlo, explica en la convocatoria por qué se requiere de este conocimiento y en que situaciones debe aplicarlo.

Si deseas participar de nuestro curso de Redacción Corporativa, haz clic aquí.

Luis Miguel Espejo: «Lo que necesita la educación y la producción de la industria del futuro es que las personas puedan pensar»

La lectura, ese hábito maravilloso y en constante cambio, es uno de los fenómenos más estudiados a lo largo de la historia. ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Cómo se enfoca en las escuelas y ante los lectores del nuevo siglo? ¿Cómo se gesta el gusto por la lectura? Luis Miguel Espejo, docente de la Escuela de Edición de Lima, responde estas interrogantes en la siguiente entrevista.

Por Marco Fernández

Mucho se ha hablado, teorizado y emprendido en favor de la lectura. Pero vamos a la semilla, ¿cómo es que se despierta este hábito en los niños? ¿Dónde tiene su origen?

Los niños siempre tienen curiosidad por el mundo. Es natural en ellos preguntar por qué y también imitar, sea lo bueno o lo malo. Si en casa hay disponibilidad de material de lectura, revistas— lo que en mi época llamábamos “chistes”— o libros y, además, hay ejemplo de los adultos que leen, los niños pueden sentir esta atracción y curiosidad por esa acción. En realidad, el acto de leer en esa etapa se trata de un acompañamiento, ya sea leer un cuento antes de dormir o acompañarlos cuando tienen una tarea escolar y no entienden un texto. Es necesario comprender que hablamos de niños del siglo XX, pues a estas alturas también están leyendo en pantalla textos breves o en Youtube. Es decir, se están acostumbrando al consumo de información en movimiento.

Mencionaste una palabra muy importante: curiosidad. Digamos que esta característica lleva al niño explorar el libro y todas sus dimensiones. Pero, ¿qué pasa con ese niño que está creciendo y de pronto se topa con el libro equivocado? Como decía Daniel Pennac en su libro Como una novela, no hay libro malo sino malas experiencias que necesitan de una reconciliación.

Esto puede suceder en la niñez o en la adolescencia también. A veces uno tiene que leer ya sea por el colegio o por obligación. De pronto, el libro no cala, no entra, no corre. Recuerdo que en una conversación con Jorge Eslava saltó el tema del libro bueno, el libro malo, el lector bueno y el malo, y convenimos en lo que dices respecto a que no hay libro malo, sino un mal momento para leer. Cuando leí Rayuela tenía unos dieciocho años y me costó bastante. Pero volví a ella a los diecinueve, a los veintitrés, veinticinco, treinta y tantos y, cada vez que la leo la entiendo y disfruto mucho más. Lo mismo pasa con Moby Dick y un montón de clásicos. Una buena herramienta que pueden tener los padres y los mismos jóvenes al enfrentar una situación de este tipo es recordar, a modo de mantra: «A lo mejor no es el momento para este libro. Ya vendrá otro». Otra cosa en la que concordamos con Jorge en aquella conversación fue que, sino encuentras en las primeras páginas ese enganche para leer, no te obligues a hacerlo. Si no estás leyendo por placer, déjalo y busca otro libro. En esa búsqueda es posible que encuentres una joya insospechada. Lo importante es propiciar el ejercicio de la lectura porque activas rutas neuronales que no podrán efectuarse de otra manera. Además, el libro, a diferencia del periódico que se descarta y olvida al día siguiente de ser consumido, tiene la fascinante característica de la relectura, sobre todo si es que hablamos de literatura.

Ya que hablábamos de Pennac, recuerdo mucho los Derechos del Lector, donde dice que una persona tiene derecho a abandonar un libro si no le gusta. En los colegios, por lo general, la lectura es casi una imposición más que una actividad placentera.

La lectura por placer sería el ideal, sin embargo, es cierto que muchas veces se generan lecturas por obligación. Para poder dar un examen sobre la obra de Homero o los clásicos, necesariamente debes leerlos, no basta con ver un resumen. Y, ¡tienes que sufrir a Homero! El asunto es que, tanto Homero, como la Biblia o los clásicos son libros que fueron escritos para personas de una época específica. Lo mismo ocurre con los libros de ahora. No es fácil entrar sin acompañamiento a algunas lecturas como, sin ir tan lejos, Don Quijote de la Mancha. Me parece excelente que haya versiones adaptadas para jóvenes, pero sería oportuno que se pueda hacer una lectura del texto original de la primera y segunda parte con un acompañamiento bastante integral. No se trata solo de leer la novela, sino analizar que situación atravesaba España en aquel momento, por qué surgió ese libro, qué necesidad tenía Cervantes de acabar con las novelas de caballería, el nivel de analfabetismo en España, la alimentación de la gente, entre otros factores. Todo esto va configurando un entorno que facilita entender por qué hay ritmo en la lectura del Quijote, por qué usa algunas frases, por qué hay frases largas, las interacciones entre la narración, la historia y los personajes.  El contexto ayuda bastante a entrar en ese disfrute.

Es posible que estemos frente a una cadena de malas percepciones, de libros equivocados y momentos poco oportunos. De alguna manera, esto también influye en la percepción que un educador puede tener sobre la lectura. No se dice en voz alta, pero muchas veces los profesores no leen, entonces, ¿cómo podrían inculcar a sus estudiantes el placer y el disfrute de la lectura?

Otra vacuna que pueden inculcar los educadores y lectores adultos es que la literatura no habla consigo misma, sino que dialoga con otras literaturas. El Quijote hace referencia a las novelas de caballería. Hay superhéroes que salen de tragedias o mitos griegos. Incluso todas las telenovelas mexicanas clásicas provienen de unos cuantos de esos mitos: la lucha contra el destino, el chico que desea superar las barreras sociales, la chica que busca el amor y al final se casa y todo es color de rosa. Eso es un tópico tan antiguo como el agua hervida. Otra recomendación es leer más allá del texto, no quedarse solamente en el libro. De todas maneras, hay conexiones con otras tradiciones literarias. Por eso la literatura es uno de los pocos espacios donde los libros se reeditan tal cual. Si haces una buena traducción, sumada a una buena edición, tienes un buen libro asegurado.

Daniel Cassany menciona que más que leer, se trata de comprender. Tenemos tantas cifras en pruebas PISA y otras tantas cuestiones que nos arrojan que en el Perú no se lee mucho. Pero no solo se trata de la cifra dura, sino analizar por qué la gente no lee. Pienso que solo nos guiamos por los números para luego lamentarnos por lo que no se hace. Pero, la pregunta es al final quién arregla este problema.

Si intentásemos encontrar una solución al problema, tardaríamos por lo menos una o dos generaciones. Esto no se arregla con una ley ni con una práctica. Muchas de las cosas que faltan es información de buena calidad. Por ejemplo, estaba dictando una clase —solamente eran mujeres— y les dije a mis alumnas: «¿Cuándo fue la última vez que vieron a un hombre leyendo?». La misma pregunta me la realicé yo mismo y recordé a un hombre leyendo un libro en enero de este año. Eso puedes verlo en Buenos Aires, en Madrid, quizás en México, en un mundo de habla hispana me refiero. Pero acá en Perú eso es un poco difícil. La mayoría de los hombres aquí leen periódicos, pero si he visto a mujeres leyendo libros. Preguntarse el por qué es válido, pero se necesita data para corroborar. Sabemos que el sistema educativo está muy abandonado, manoseado y estancado. Yo siento que estamos yéndonos un poquito más hacia tiempos medievales con este abandono de la educación en general. A los chicos no se les está enseñando a pensar de forma crítica, sino que se insiste con la misma cantaleta de leer, memorizar y responder preguntas. Eso es un nivel muy básico. Lo que necesita la educación y la producción de la industria del futuro es que las personas puedan pensar. De hecho, más importante que solamente enseñar y paporretear respuestas es fomentar el pensamiento crítico en los estudiantes, es decir, enseñarles a debatir, a escuchar, a sopesar ideas, a obtener información y a discriminarla, y a formular conclusiones. Es un trabajo enorme, pero siento que no se está fomentando en las escuelas. Tengo dos hijos en edad escolar y me dejan la sensación de que están haciendo con ellos lo mismo que hacían conmigo en los años ochenta. ¿Cómo se soluciona esto? Por varios frentes. Por un lado, la disponibilidad y el acceso a los libros. Aquí en Perú todavía es caro comprar libros. Y no hablo de que se generen subvenciones, sino que se desarrolle una política integral que hiciese tanto del libro electrónico como del físico un objeto de acceso sencillo. De este modo, un estudiante de cualquier parte del Perú podría acceder a una biblioteca bien surtida, a plataformas que le permitan una lectura cómoda y completa de libros digitales. Necesitamos repensar y trabajar los temas educativos.

Martín Kohan, un escritor argentino, decía que la lectura necesita menos sermones y más actos concretos. ¿Cuál sería un acto de este tipo en torno a lectura y el fomento de esta?

Un acto concreto es que tengamos una proporción razonable entre lectores y creadores. Por ejemplo, alguna vez, cuando visité Islandia, me dijeron un dicho que data de hace muchos años: «Si un islandés no está leyendo un libro es porque está escribiéndolo». Fue sorprendente. La producción editorial en un idioma que solamente podían entender 230 000 islandeses en aquel momento superaba de lejos a la que tenía el Perú.

Algunos autores afirman que antes de ser escritor uno se forma como lector. Alguna vez escuché que, antes de formar en los talleres a escritores, se deben formar lectores que, en el futuro, devendrán en la actividad creativa.

Tú puedes tener un carpintero que, con unos clavos, un martillo y un par de sierras puede hacer algunas piezas básicas. Pero si a ese mismo carpintero le das varios tipos de martillos o diferentes tipos de madera, se conseguirá otro tipo de ebanistería, más fina o elaborada si él quiere. Cualquiera puede animarse a hacer creación en literatura, en lírica, en narrativa o en artes escénicas. Mientras más herramientas tengas, mucho mejor. Tú menú va a ser mucho más rico, mucho más grande y tu producción, por tanto, podría ser más variada o exploratoria. Entonces, mientras más tengas para elegir, mayores probabilidades tendrás para producir. Sería bueno encontrar formadores de lectores antes de, o durante los talleres de creación literaria.

Incluso, hay aspirantes a escritores que dicen que no leen porque «están buscando su propio estilo». Y, uno se pone a pensar a qué estilo se están refiriendo si no tienen un referente que pueda alimentar, justamente como usted lo menciona, esas técnicas, esos caminos exploratorios que podría tener sobre el proceso creativo.

En La tía Julia y el escribidor, el escribidor era este señor que hacía los guiones de radio para las radionovelas y que afirmaba que no leía nada para no contaminar su estilo. Si se fijan bien, el maestro Vargas Llosa presentaba el mismo estilo en todos los capítulos que le tocaban al escribidor. Entonces, todo el tiempo parecía el mismo personaje de nariz aguileña, frente amplia, actitud y serenidad en la mirada. El héroe de cada una de las radionovelas —porque cada capítulo que le tocaba al escribidor era una radionovela diferente e inconclusa— aparecía  como un personaje que era igual al propio escribidor. Un tipo de mediana estatura, con frente amplia, nariz aguileña y serenidad en el semblante. Se repetía lo mismo. Claro, tú puedes encontrar tu propio estilo. Pero, experimentar con otros estilos en algún momento dará alguna clave para forjar un estilo propio y realmente original. No por «descontaminarte» con otros escritores vas a estar protegido. Para nada. Y no hay problema si es que te salen cosas iguales. Esta famosa «cleptomnesia», en la que tú te robas algo sin darte cuenta de ello, al menos en el plano literario es natural. Es normal que si estás escribiendo algo y no recuerdas si leíste algo de Ricardo Palma o de Hemingway cuando estabas en la adolescencia, te salga una frase parecida a la de ellos. Alguien más se dará cuenta y dirá: «Oye, por acá se te ha escapado algo que tú ya tenías allá en tu arsenal y ha pasado inadvertido porque lo has escrito con tus propias manos».

Pedro Canelo: « Si bien en internet todo es inmediatez, la crónica tiene un atractivo para generar públicos en el ámbito digital»

Periodista del diario El Comercio y docente en la Escuela de Edición de Lima, Pedro Canelo se prepara para iniciar el curso de Herramientas Periodísticas, en el cual abordará los distintos géneros periodísticos y otros puntos importantes en la formación de los redactores. Descubre los detalles en la siguiente entrevista.

¿En qué consiste el curso de Herramientas Periodísticas que dictarás en la Escuela de Edición de Lima?

Tiene una base en la redacción, como la mayoría de los cursos relacionados al periodismo escrito, en el sentido de dar un estímulo y refuerzo a aquellas personas que tienen dificultad para comunicarse con mayor propiedad en ese ámbito. Al utilizar el término “periodísticas” le da un margen distinto a la materia, pues la vincula con los géneros periodísticos como la crónica, la entrevista o el reportaje. También tiene que ver con los criterios periodísticos, cómo que es noticioso y que no lo es; en este mundo de redes sociales, por ejemplo, identificar lo que pertenece al mundo público y lo que es privado. A partir de la segunda y tercera clase nos concentraremos en los géneros periodísticos, qué es la crónica, qué es la entrevista, qué es la columna de opinión, que es el periodismo informativo —que es mucho más directo y concreto—, qué es el periodismo interpretativo — que tiene que ver con lo narrativo y la crónica—. Esa es la idea del curso: darles a los alumnos las herramientas necesarias por si es que alguno de ellos desea incursionar en el ámbito impreso o digital del periodismo.

El periodismo, de alguna manera, ¿influye en aquellos que tienen una inclinación más literaria? Digamos que las herramientas que usted menciona podrían propulsar ese gusto en el alumno.

Sí, sobre todo si hablamos de géneros como el reportaje o la crónica, que tienen una base más narrativa y de amplio desarrollo. La literatura de no ficción, relacionada con el nuevo periodismo, definitivamente dota de herramientas para una formación integral vinculada a lo netamente literario. El nuevo periodismo es casi primo hermano de la literatura y al hablar de ello me refiero específicamente a la crónica, que es uno de los temas de mayor desarrollo en el curso.

Y si hablamos de nuevo periodismo quiere decir que en el curso revisarán a diferentes autores de esta corriente.

De todas maneras. Cada profesor y profesora tiene su cartera de autores inevitables. Yo también los tengo, como Juan Villoro, Martín Caparrós, Gay Talese, Norman Mailer, Tom Wolfe, Leila Guerreiro, Jon Lee Anderson, entre otros, sin dejar de mencionar al pionero, Ryszard Kapuściński. Todos ellos serán parte del acompañamiento en las clases, sin ninguna duda.

¿A qué hacemos mención cuando nos referimos a «herramientas periodísticas»?

Significa darle al estudiante todas las capacidades para que conozcan y puedan explorar el periodismo escrito o la escritura dentro del periodismo. Una herramienta puede ser la aplicación de un criterio periodístico para escribir, la identificación de la noticia o el momento preciso para aplicar las normas del periodismo informativo o en qué momento apelar al periodismo interpretativo — la crónica, la columna de opinión—. Para mí es importante inculcar en los alumnos estas capacidades. Hablar de herramientas es referirme a capacidades. En esa mochila de herramientas encontrarán criterio periodístico, sentido de la noticia, conocimiento integral de los géneros periodísticos, identificación de los distintos tipos de periodismo, entre otras.

En su experiencia, profesor, ¿cuál es el género que más le apasiona?

Definitivamente la crónica. Es curioso porque yo tengo poco más de veinte años dedicado al periodismo y la crónica estuvo muy presente en mis inicios. Luego, exploré otros géneros, como la entrevista. Pasé cinco o seis años realizando diversas entrevistas y casi una década dedicado íntegramente a elaborar columnas de opinión. Hoy en día estoy volviendo al camino de la crónica, como una especie de retorno a mis inicios. Creo que, en este tiempo digital, en el que se gesta un periodismo muy inmediato, debemos reforzar en los nuevos periodistas la posibilidad de que escriban crónicas. Si bien en internet todo es inmediatez, la crónica tiene un atractivo para generar públicos en el ámbito digital.

Mencionó el tema digital. Eso me lleva a pensar, en tiempos de inteligencia artificial, ¿supone un complemento al trabajo periodístico o una amenaza?

Puede ser una herramienta de complemento en cuanto a búsqueda de información. Quizás nadie lo dice, pero cuando se habla con un poco de horror sobre la inteligencia artificial, cabría preguntarse quien no ha entrado a Wikipedia para ubicar algún dato. Suena políticamente incorrecto o poco intelectual decirlo, pero todos lo hemos hecho. Por ahí podría darse el uso, pero no creo que suponga la sustitución de la labor. De repente para algunos géneros, como la nota informativa. Un ChatGPT puede elaborar una información que diga «Dina Boluarte declaró que el gobernador de Ayacucho le prestó un reloj», pero lo que no podría hacer es una crónica de guerra vivencial en Ucrania, no puede hacer una buena crónica acerca de un mundial de fútbol, no puede elaborar una crónica del concierto del Grupo 5. Puede intentarlo, pero no podrá competir contra un profesional que tenga estas herramientas y la formación de periodismo literario. Es un complemento, pero sobre ello debemos fomentar géneros como la crónica, la columna de opinión y la misma entrevista. Quizás el ChatGPT puede reemplazar lo inmediato, pero lo demás no.

¿Para quienes está dirigido el curso de Herramientas Periodísticas que dictará en la Escuela de Edición de Lima?

Es un curso que tiene dos tipos de público. En primer lugar, para aquellos profesionales directamente interesados en el periodismo escrito, pero también para quienes están llevando un curso integral en la Escuela de Edición, donde los módulos son multidisciplinarios, según lo que revisé hace algún tiempo. Sin embargo, siento que mi curso será un complemento o una posibilidad de desarrollo para ampliar el espectro de las distintas posibilidades que se tiene para redactar un texto. Es un curso base para los directamente interesados y si son alumnos del curso integral, que a lo mejor no están muy motivados con ello, haré todo lo posible para que se interesen desde la primera clase.

Coordina tu participación en el curso dando clic aquí.

La claridad textual

En el siguiente artículo, Luis Miguel Espejo, docente de la Escuela de Edición de Lima, define una serie de conceptos respecto a la claridad y otros aspectos que deben revestir a un texto, en favor de los lectores.

Por Luis Miguel Espejo

Tratamiento del léxico y la expresión

Todos sufrimos al leer textos defectuosos por una serie variada de motivos. En ocasiones, algunos de estos motivos pueden ser solucionados de un modo sencillo, pero siempre que hayamos detectado dónde está la raíz del problema. Para redactar textos aceptables y efectivos, debemos concentrarnos en la búsqueda de la claridad. Sin embargo, la experiencia nos muestra que a veces estamos obligados a releer un párrafo, una idea o un artículo completo (y ciertamente no porque sean hermosos o de factura superior). ¿Por qué ocurre esto? ¿A qué debemos prestarle atención cuando planificamos, redactamos o corregimos nuestros textos? Veremos estas y otras cuestiones relacionadas en las siguientes líneas, y pondremos especial atención a la expresión escrita sencilla y un léxico adecuado.

La comunicación escrita puede ser efectiva o defectuosa, según cómo hayamos planificado nuestro texto. Por supuesto, esto no nos exonera de caer en ciertos vicios del lenguaje (involuntarios). Ambigüedades, arcaísmos, cosismos, cacofonías, barbarismos, muletillas y pleonasmos se encuentran entre los más populares, pero esto aún no nos debe preocupar.

Al comunicarnos por medios escritos, estamos obligados a hacer un checklist esencial que siempre recuerdo a mis estudiantes en la EEL: (i) ¿qué quiero decir?, (ii) ¿a quién se lo quiero decir?, (iii) ¿por dónde me va a leer? Con esta información básica es mucho más sencillo definir el texto completo, pues definiendo el tema, el lector ideal y el medio por donde leerá nuestras ideas, la elección del formato y el tratamiento del contenido nos facilitará enormemente la redacción.

También conviene recordar el propósito de la redacción: que nuestros lectores nos comprendan a la primera lectura. Para lograrlo, necesitamos apostar por la claridad, la mejor garantía de cumplir con este propósito. Una redacción clara es muestra de generosidad, de consideración… es una manera de decirles a los lectores: «Estimados, he estado pensando en ustedes y por eso he planificado, escrito y editado estas palabras; para que no sea necesario que las relean». Un texto «desconsiderado», en cambio, obliga a desentrañar el sentido de las palabras y, a veces, deja a los lectores en una oscuridad cavernaria, insalvable.

La revisión del texto

Para mejorar un texto poco claro debemos revisar el léxico. Sí. Es casi el nivel más básico de la escritura, pero muchos de los vicios en la redacción se resuelven en este nivel: las palabras adecuadas garantizan la comprensión inmediata y, al contrario, las palabras comodín, «gaseosas», indefinidas o los rodeos o circunloquios solo aportan confusión o, en el peor de los casos, sugieren la inseguridad de los autores y de sus contenidos. Si en lugar de «Tenemos que hacer muchas cosas urgentes» dijéramos «Debemos entregar estos archivos antes de la una», ningún lector tendrá dudas. Tenemos suficientes palabras en nuestra lengua para decir exactamente lo que queremos decir; no hay excusa. Así dejaremos de recurrir a los conocidos «el tema de», «la cosa que», la fórmula «poder + V», «lo que es…», y un largo etcétera de combinaciones que a la larga no dicen nada.

Los lugares comunes, por su parte, también operan como muletillas que le dejan al lector una sensación de clichés trillados, que han perdido su sentido a punta de tanta repetición. Frases como «a lo largo y ancho del país», «se hizo un silencio sepulcral» o refranes populares pueden parecer recursos muy usados, pero en el fondo delatan que los autores carecen de creatividad o sinceridad. ¿Cómo evitarlos? Con una revisión cuidadosa y con lecturas habituales de calidad estaremos mejor preparados para pulir algunas secciones que caigan en estas frases hechas.

Recomendaciones finales

Un lenguaje directo debería evitar, pues, rodeos, pleonasmos, ambigüedades y eufemismos (excepto cuando el decoro así lo exija). En suma, evitar —si se me permite— las evasiones. De este modo, descubriremos que muchos textos necesitaban menos palabras para decir casi lo mismo.

Por último, así como debemos alejarnos de la expresión simplona o facilista de palabras «baúl», conviene también estar prevenidos contra el lenguaje excesivamente afectado y la expresión huachafa. Vamos por partes: el exceso y el defecto van en contra de la claridad en la redacción. Hemos visto que se pueden evitar vicios derivados de un léxico pobre, pero también podríamos pecar por un léxico o una expresión demasiado ornamental, llena de fórmulas grandilocuentes que recuerdan a las fachadas barrocas del siglo XVII. Los términos rebuscados como «occiso», «insulso», «onomástico» o «sempiterno» quizás puedan sorprender a lectores desprevenidos, pero lo que consiguen estos textos es atarantar al lector y obligarle a hacer una pausa en su lectura, que debería ser fluida. No se trata de llamar la atención sobre lo que nosotros queremos, sino de poner por delante lo que necesitan los lectores. Recordemos que la idea es ser generosos con los lectores, y la generosidad va en sentido opuesto a la mezquindad y al ego.

Todos ganamos con este cuidado en la expresión clara: redactores, lectores, correctores, editores… Debemos estar atentos a (o más bien “vacunados contra”) estos vicios que reproducimos por aparentar un estilo culto que no siempre dominamos, y que los lectores casi nunca piden ni agradecen. Procuremos la expresión directa, amable y considerada que está al alcance de todos.

¿Por qué es importante una buena redacción SEO?

Uno de los puntos clave de las estrategias de marketing digital es el manejo de contenidos a través de la redacción SEO. En el siguiente artículo, detallaremos por qué es necesario adaptar los escritos para web a esta técnica de escritura.

La redacción SEO consiste en generar contenidos pertinentes para los motores de búsqueda de la internet, mediante el empleo de palabras clave y el desarrollo de una estructura eficaz que permita al usuario interactuar de manera óptima con el texto.

Hoy en día, es necesario elaborar una estrategia de redacción de contenidos SEO, ya que esto trae consigo diversos beneficios para la empresa. A continuación, te detallamos algunos:

Tráfico optimizado

La redacción SEO, bien empleada, atraerá un mayor tráfico a tu web, consiguiendo posicionarla entre los primeros lugares en los resultados de búsqueda. Un contenido optimizado con estrategias SEO aumenta la visibilidad del sitio. Lo interesante es que todo se consigue de forma orgánica.

Conversiones potenciales

No solo es importante generar interacción entre el cliente y el contenido. De hecho, un contenido potenciado con técnicas SEO ayuda a incrementar la confianza de los usuarios, lo cual podría traducirse en una eventual venta de un producto o servicio.

Contenidos diversos

La redacción SEO puede aplicarse en múltiples tipos de contenido web, desde un artículo para un blog, hasta contenidos descargables como libros electrónicos. Cada uno de ellos cubre una necesidad específica.

En el caso de los artículos, por ejemplo, se utilizan para generar interés en los usuarios, así como para acompañarlos en la toma de decisión acerca de un proceso de compra. Si cubres sus objeciones, dudas e intereses, habrás conseguido un potencial comprador.

Motores a la expectativa

Una buena redacción SEO activa los radares de Google frente a un contenido fresco y dinámico. Y es que los motores de búsqueda detectan en cuestión de segundos un escrito que asegura una experiencia óptima al usuario.

Los redactores SEO deben producir sus contenidos pensando en la experiencia que vivirá el usuario frente a ellos, así como la autoridad y credibilidad que el texto debe inspirar en los lectores. De este modo, los primeros lugares en el explorador estarán asegurados.

Si deseas recibir más información sobre nuestro curso de Redacción SEO haz clic aquí.

La relevancia de la correcta escritura dentro de la empresa

Muchos tienen la idea que la actividad empresarial no guarda relación con la correcta redacción, pues en el día a día dentro de la empresa se le da importancia a los resultados medibles como producción, utilidad, proyecciones, ingresos, egresos, etcétera. Pero no olvidemos que la comunicación escrita es la vía principal por la cual transita toda la información de la empresa.

En una empresa se entrecruzan decenas de personalidades, costumbres, destrezas, entre otras características propias de los grupos de trabajo. Por tanto, la necesidad de entablar un proceso comunicativo eficiente y dinámico resulta primordial. Si no, ¿de qué modo podrían tomarse decisiones al más alto nivel?, ¿cómo coordinarían los encargados de las diversas áreas, si no se maneja un lenguaje en común?, ¿de qué manera se conformarían equipos de trabajo que persigan los objetivos de la empresa?

El puente comunicativo más utilizado es la vía escrita. Si reparamos en ello, la escritura está presente en el quehacer diario: cuando enviamos un mensaje en WhatsApp, cuando elaboramos un reporte, al «postear» un estado en redes sociales, cuando escribimos un correo electrónico. Y en una empresa se generan cientos de comunicaciones de este tipo al día.

Por eso, es relevante que los mensajes escritos sean precisos y coherentes. No basta solo con tener habilidades blandas o una capacidad organizativa óptima, ya que carecer de destreza en redacción podría generar un desfase tanto en la comunicación interna como externa.

Ventajas

La construcción de mensajes parte desde la concepción de la idea hasta la emisión del mismo y su recibimiento por parte de un receptor. En este caso, quienes fungen de receptores son los trabajadores de la empresa —en la parte interna— y el público —por el lado externo.

En el caso de la comunicación interna, una buena redacción de documentos —boletines informativos y comunicados— mejorará y consolidará la imagen frente a un equipo de trabajo, mediante la transmisión de ideas y directrices claras con un lenguaje acorde al lector.

Asimismo, la comunicación escrita empresarial puede facilitar el trabajo de un área específica. Si se tienen puntos concretos, bien estructurados y directos, lo único que le queda al receptor es ejecutar lo ordenado por el emisor. De este modo, se incide también en la mejora de los resultados, ya que los trabajadores comprenden lo que deben hacer para conseguir los objetivos que se busca en beneficio de la empresa.

De cara al público, una correcta redacción puede incrementar la persuasión para direccionar a las personas hacia los intereses de la empresa. Un folleto bien redactado, atractivo y con los mensajes pertinentes puede cerrar una venta, atraer a más clientes a los locales de la empresa, generar interés por los productos que se ofrecen, entre otros beneficios.

¿Cómo generar una buena comunicación escrita?

En primer lugar, debemos tener un esquema preconcebido de lo que se quiere decir y si es en pocas palabras, mejor. Menos es más y en casos de comunicación esto se agradece mucho. En tanto, la organización de ideas, construcción de párrafos breves, la aplicación de las reglas de ortografía y gramática, así como la integración de un lenguaje sencillo y sin abundantes detalles, son puntos a tomar en cuenta para la construcción de mensajes eficaces.

¡Haz de la redacción escrita tu mejor herramienta!

Inscríbete en nuestro Curso de Redacción Corporativa y mejora la redacción de los documentos con los que se trabaja a diario en una empresa y consigue una comunicación eficaz con tu equipo de trabajo y el público. Las clases empiezan el martes 16 de enero a las 19:00 horas*, en línea y en directo.

Separa tu vacante con nuestros asesores comunicándote al correo comercial@escueladeediciondelima.com o escribiéndonos al link wa.link/gb8ory.

*La hora es según Lima y Bogotá. Consulta el horario que corresponde a tu ciudad.

Juan Cajar: Una de las mejores decisiones que tomé en los últimos años fue matricularme en este curso

Biólogo de nacionalidad panameña y corrector egresado del Curso Integral de Corrección de Estilo (CICE) de la Escuela de Edición de Lima, Juan Cajar nos cuenta su experiencia como estudiante y la forma en que nuestro programa influyó en su quehacer profesional.

¿Cómo inició tu vínculo con los libros y la redacción?

Desde muy niño. Recuerdo que mi interés y aprecio hacia la lectura y los libros fue gracias a mi madre, quien me inculcó el respeto, gusto y cuidado por ellos. Mi afición por la redacción vino después, en medio de mis estudios primarios y secundarios. Mención aparte merece mi pasión por los crucigramas.

¿Qué te impulsó a incursionar en el mundo de la corrección de estilo?

Mi interés por la corrección despertó gracias a un taller que cursé en Ciudad de Panamá, el cual llevaba por nombre «Escriba y publique sus libros».

¿Qué te pareció llevar el Curso Integral de Corrección de Estilo a distancia?

Una de las mejores decisiones que tomé en los últimos años fue matricularme en este curso. No fue fácil, ya que las exigencias propias del plan de estudios, en algunos aspectos, resultaron ajenas a mi profesión cotidiana de biólogo, lo que no hizo sino incentivar más mi interés por el mismo. Los estudios a distancia son una opción, si bien una oportunidad de interactuar con académicos y compañeros estudiantes de otras culturas, pero con el mismo fin de desvelar la metodología y particularidades de esta satisfactoria profesión.

¿Qué opinión tienes respecto a la malla curricular estructurada para nuestros estudiantes?

La malla curricular que estudiamos no es más que el producto de la experiencia, del excelente equipo de profesores y personal administrativo con que cuenta la Escuela de Edición de Lima, para formar a los futuros correctores de estilo.

Muchos compañeros tuyos opinan que el vínculo con nuestros docentes traspasa la virtualidad, ¿has experimentado esto?

Por supuesto. Creamos una amistad basada en el interés y pasión común por esta profesión con los docentes, quienes siempre han estado y están a la orden para absolver cualquier consulta y opinión en torno al ocasional debate que generan los diferentes puntos de vista en torno al oficio.

¿Cómo influyó lo aprendido en el curso en tu vida profesional?

Puedo decir que en mi natal Ciudad de Panamá voy abriendo camino en el ámbito de la corrección, con la esperanza de aumentar mi participación en selectivos espacios en donde la gestión de un corrector de estilo sea necesaria.

Déjanos saber tus impresiones finales sobre la Escuela de Edición de Lima y el Curso Integral de Corrección de Estilo…

El Centro de Desarrollo Editorial y de Contenidos y la Escuela de Edición de Lima llenaron un gran vacío académico en lo que respecta a la formación de profesionales, tanto en el ámbito de la corrección como de otras disciplinas afines, las cuales también forman parte del plan curricular. Estoy seguro de que sus propósitos y gestiones serán acogidas por todos los países en los que falte un auténtico «corrector de estilo».

Recuerda que la XV promoción del CICE empieza este sábado 11 de noviembre, en línea y en directo. Separa tu vacante comunicándote con nuestros asesores a los siguientes contactos:

???? Teléfono: +51 968 788 289

???? comercial@escueladeediciondelima.com

???? WhatsApp: 968 788 289

Escuela de Edición de Lima presenta los talleres con que cierra el 2023

Estamos en la recta final de la recta final del año y la Escuela de Edición de Lima presenta sus talleres con los que pone fin al año académico 2023.

El aprendizaje constante y el perfeccionamiento de las habilidades para el desarrollo de contenidos escritos son objetivos prioritarios en la Escuela de Edición de Lima. Y es que en un mundo en el que la producción de textos es algo que se nos presenta en todo momento y ámbito, es necesario que seamos precisos, coherentes y eficientes a la hora de transmitir un mensaje escrito.

Es por ello que, para cerrar este 2023, la Escuela de Edición de Lima ha preparado una serie de talleres que afianzarán lo aprendido en el año y te brindará nuevas herramientas que serán de utilidad en la vida profesional.

Redacción de Textos Jurídicos

En él encontrarás soluciones que harán de este camino —a veces un tanto enrevesado en el ámbito legal—, una ruta donde la palabra escrita fluirá de forma sencilla y eficiente. Las clases empiezan el lunes 6 de noviembre, de 7:00 a 10:00 p.m.

Redacción Corporativa

Aquí aprenderás todo lo concerniente al manejo del lenguaje a nivel profesional y empresarial; adquirirás técnicas para elaborar y revisar textos que se manejan de forma diaria en el trabajo. Las clases empiezan el miércoles 8 de noviembre de 7:00 a 10:00 p.m.

Ortografía General

Este curso te ofrece la oportunidad de revisar pormenorizadamente las principales normas del español. Aprovecha y actualiza y refresca tus conocimientos. Este curso inicia es el sábado 11 de noviembre, de 9:00 a.m. a 1:00 p.m.

Puntuación

Este taller te brindará la magia para que puedas manejar las reglas y las apliques de forma eficiente, logrando marcar una verdadera diferencia en tus escritor. Las clases empiezan el miércoles 22 de noviembre de 7:00 a 9:00 p.m.

Sistemas de citación

Aprenderás todo lo relacionado a los distintos tipos de citas que se realizan en textos de investigación y científicos, lo cual agregará un plus a tus habilidades de redactor. Las clases empiezan el jueves 7 de diciembre de 7:00 a 9:00 p.m.

Para más información e inscripciones, pueden  contactarse al siguiente enlace: wa.link/gb8ory. También puedes escribir a comercial@escueladeediciondelima.com y a comercial@cdeyc.com

Jenedith Montenegro: «El lenguaje escrito no está separado de la actividad profesional»

Ingeniera de profesión, redactora por pasión. En esta entrevista, Jenedith Montenegro nos cuenta sus impresiones del Curso Integral de Expresión Escrita, del cual es egresada.

¿Es necesario que todo profesional, de cualquier ámbito, sepa redactar?

Sí, porque el lenguaje escrito no está separado de la actividad profesional. De igual manera se tienen que elaborar informes de avances y cierre de gestión, es decir, todo por escrito. Si tomamos en cuenta que se trabajó con recursos de terceros, la persona encargada querrá saber la ejecución de dichos recursos, y solo a través de la escritura será posible comunicarle lo que requiere. A decir verdad, es un reto hacerse entender desde la escritura.

¿Es la redacción nuestra mejor carta de presentación?

Creo que es un resultado. Es más que una carta de presentación. Hoy por hoy, es una necesidad desarrollar esta habilidad. Todo parte desde la redacción, hasta un video, ya que primero se realiza un esquema de lo que se quiere plasmar y eso requiere de una escritura eficaz. En este camino en el que nos formamos como redactores esperamos mejorar y eso lo evidenciaremos en la medida en que nos hagamos entender mediante nuestros escritos. Creo que todos deseamos adquirir esa destreza y estar al nivel de nuestros colegas especializados en este oficio. Una vez que lo logremos, le daremos un gran valor agregado a nuestra carta de presentación.

Coméntanos acerca de tu experiencia en el Curso Integral de Expresión Escrita.

La escritura es un mundo nuevo y fascinante para mí. Como dicen: «Es un músculo que se va desarrollando». Es el segundo curso que llevo en la Escuela de Edición de Lima y en cada módulo me quedo impresionada con todo el contenido que se enseña, pues son temas que yo ignoraba. Aún me falta mucho, pero estoy en el camino. No tenía idea de esta especialidad. Llevar el Curso Integral de Expresión Escrita me ha ayudado a mejorar el ordenamiento de mis ideas, pues a veces la mente va más rápido que la escritura y, gracias a las materias que estudiamos en los módulos, estoy progresando. ¿Cómo lo sé? Tengo más claridad al momento de escribir y cada vez tengo menos temor a la hoja en blanco.  

¿Qué fue lo que más te agradó del curso?

Me gusta el contenido de la malla curricular y la bibliografía que nos comparten. Si bien no he tenido tiempo de leer todos los materiales, lo bueno es que manejamos una plataforma que nos permite visualizarlos en cualquier momento y con ello puedo ir a mi propio ritmo. Me gusta que las clases queden grabadas, ya que puedo revisarlas. Estoy satisfecha con la calidad de los profesores y la opción de pasar las clases de manera asincrónica, ya que, con el ritmo del trabajo, en ocasiones resulta difícil coincidir en los horarios, pero tengo la tranquilidad de que llego a casa y me puedo conectar a la clase. Si por ahí no entiendo algo, puedo enviarle un correo al profesor con la seguridad que me dará una respuesta.

Sabemos que eres ingeniera comercial, ¿de qué manera has aplicado en tu carrera lo aprendido en el CIEE?

Ahora redacto mejor los documentos que elaboro, desde un informe hasta un estudio. Gracias al curso ordeno mejor mis ideas y las plasmo en oraciones. Por otro lado, me ha motivado desarrollar el hábito de la lectura. Y, sí: la escritura también es para los ingenieros.

¿Cuál consideras que fue la principal enseñanza que sacaste del CIEE?

Mejorar mi escritura. Anteriormente, cuando releía mis documentos, yo misma no me entendía. Era como decir: «¿En qué estaba pensando cuando escribí esto? No soy una experta, pero he visto mi progreso. Entendí que no todo es ortografía, la importancia de la cohesión y coherencia entre párrafos, que los signos de puntuación son nuestros amigos, entre otros puntos importantes.

Te invitamos a dar unas palabras finales sobre la Escuela de Edición de Lima.

Estoy muy agradecida con la institución, de manera especial con personal administrativo, pues nos acompañan en el proceso y están siempre dispuestos a brindar soluciones a nuestros problemas. Asimismo, mi agradecimiento a cada uno de los profesores por la dedicación en la enseñanza y por proporcionarnos todos los materiales necesarios en clase. Seguiré formándome de la mano de la Escuela de Edición de Lima.

Este 30 de noviembre empieza el Curso Integral de Escritura Eficaz

En un mundo competitivo y dinámico en el que la necesidad de comunicarse resulta de vital importancia, es necesario manejarse en los distintos niveles comunicativos. Uno de estos es el nivel escrito, por lo que requerimos de herramientas que nos permitan construir mensajes eficientes y coherentes.

Escribir es necesario, pues la mayor parte de la comunicación que tenemos en el mundo profesional se da de forma escrita, a través de mensajes de texto, correos electrónicos, entre otros.  Por ello, resulta necesario adquirir destrezas y métodos que nos permitan redactar nuestros mensajes de manera precisa y eficaz.

Por ello, la Escuela de Edición de Lima presenta el Curso Integral de Escritura Eficaz, para todos aquellos profesionales que buscan hacer de la redacción su mejor carta de presentación.

El curso cuenta con un total de 160 horas lectivas y 10 materias repartidas en 5 módulos bimestrales. Las clases serán en línea y en directo, a través de la plataforma de transmisiones de la EEL, en la que estudiante y docente entablarán un vínculo dinámico que trascenderá el aula de clases. En dicho sistema, los alumnos recibirán material didáctico y podrán revisar las sesiones en cualquier momento, pues serán grabadas.

Las clases empiezan este sábado 30 de noviembre. Para más información sobre matrículas y todos los detalles acerca de nuestro curso, comunícate con nuestra asesora al 968788289 y al correo comercial@escueladeediciondelima.com.