Jean-Luc Godard: El lenguaje poético en la pantalla  

El cineasta francés Jean-Luc Godard acaba de fallecer este 13 de septiembre a los 91 años. Considerado el padre de la nouvelle vague francesa, logró cautivar gracias a su acidez crítica y por la poesía de sus imágenes.

Jean-Luc Godard ha sido considerado un revolucionario en el mundo del cine. El largometraje À bout de souffle (Sin aliento) se convirtió la primera gran obra del director, cambiando los paradigmas de lo que se había hecho anteriormente en la industria cinematográfica. A lo largo de su carrera, ha realizado alrededor de ciento treinta y un títulos como director, entre los que destacan las cintas Le Mépris (El desprecio), Bande à Part (Banda aparte) y Alphaville, en las que se observa una tendencia a reescribir las reglas del cine.

Una forma innovadora de hacer películas

Hablar de Jean-Luc Godard significa hablar de libertad individual. Su trayectoria estuvo marcada por una obra amplia y de calidad, al mismo tiempo de un deseo por tomar riesgos y dejar una huella de originalidad. En sus películas se refleja un deseo por dejar una huella, lejos de los alardes de Hollywood.  

El cine de Godard tuvo una estrecha relación con el lenguaje y la literatura. De esta forma, pudo construir un mundo de referencias que sirven como modo de expresión y vínculo comunicador con el espectador. Sus guiones, mayormente improvisados, no solo le dieron libertad creativa, sino que también estos estaban en una constante evolución que va tomando forma a lo largo del rodaje hasta el montaje final. Por ello, sus películas están llenas de mensajes que requieren ser decodificados y una búsqueda del sentido por parte de la audiencia.

Por ello, el cineasta es considerado un innovador por haber incorporado la literatura como medio de comunicación en el que el director busca exponer sus reflexiones. Así, por medio de las palabras, Godard busca exponer que el lenguaje es imperfecto, por lo que sus películas están dotadas de un lenguaje poético para encontrar un sentido al propio lenguaje y que sus personajes se sientan libres.

Los nuevos clásicos navideños

Si uno de tus deseos para este 2020 fue cambiar los clásicos filmes que se transmiten todos los años, aquí te ayudamos a lograrlo. Conoce cinco películas estrenadas en los últimos años con el clásico motivo navideño.

Cada año, las personas solemos repetir las incansables películas navideñas. No importa al género que pertenezcan, animación, live-action, drama, comedia o terror, lo importante es que en la pantalla aparezcan los insignes colores rojo y blanco, los árboles nevados o un recuento de la vida de Jesucristo. Sin embargo, este 2020 ha sido irrepetible, y brinda la excusa perfecta para renovar el catálogo de películas que podemos ver por Navidad.

Crónicas de Navidad (EE. UU. Clay Kaytis, 2018)

Acompaña a los hermanos Pierce en una aventura completamente inesperada. Luego de la muerte de su padre, Teddy pierde el espíritu navideño y su hermana Kate será la encargada de convertirlo en un «creyente verdadero» para mantener el legado familiar. El método: grabar al mismísimo Papá Noel; el problema: estrellar su trineo. Lo más resaltante del filme es la reinterpretación del mito de Noel: su origen, la entrega de regalos y la razón por la que es avistado en algunas ocasiones.

Krampus: El terror de la Navidad (EE. UU. Michael Dougherty, 2015)

Si creíste que los Gremlins son las únicas criaturas que pueden arruinar la Navidad, es hora de conocer a la sombra de Santa Claus. Max y su familia han perdido el espíritu de estas fiestas en medio del centro comercial y una obra de teatro. La llegada inesperada de la tía Linda en compañía de su impresentable esposo e hijos maleducados obligará al protagonista a tomar la peor decisión de su vida: romper su carta a Santa Claus y decir que odia la Navidad. Poco a poco, la familia quedará aislada y acechada por Krampus, una criatura infernal cuya única razón de existir es llevarse a las familias que han perdido el espíritu navideño.

La noche buena es mi condena (Brasil. Roberto Santucci, 2020)

Cuando naces en Navidad, tus padres creen que eres el mejor regalo que la vida les puede dar. Pero desde la perspectiva del cumpleañero esto puede llegar a ser una tortura para toda su vida. Acompaña a Jorge a resolver sus problemas con la fiesta predilecta de las familias cuando se ve atrapado en un bucle temporal que solo le permite tener conciencia de lo que pasa durante esta época del año.

La primera Navidad (Italia. Salvatore Ficarra y Valentino Picone, 2019)

En un pequeño pueblo de Italia, el padre Valentino está empecinado, como cada año, en realizar un nacimiento viviente. Por ello, realiza audiciones anuales para seleccionar a la Sagrada Familia. Salvo, un ladrón de poca monta y carente del espíritu cristiano de la Navidad, decide postular para representar a José. Dentro de la parroquia existe una antigua estatua de Jesús que Salvo desea vender, pero no contaba con ser descubierto en pleno robo por el padre Valentino. En plena persecución, una extraña muchacha los guiará hacia unos matorrales que los transportará por el tiempo y el espacio hasta el año del nacimiento de Jesús, dando lugar a situaciones entreveradas mientras buscan la manera de regresar a su época.

Klaus (España. Sergio Pablos, 2019)

En este filme animado español se tiene a Jesper, el hijo de una familia acomodada que debe su fortuna a sus labores de mensajería. Cuando el padre de Jesper observa que él no tiene interés en el negocio familiar (y en ningún otro, de hecho), decide enviarlo a una lejana isla del círculo polar ártico con la misión de enviar más de 6000 cartas en un año o será desheredado. El muchacho encontrará su primera piedra al ver que en la isla viven dos clanes que están peleados desde tiempos remotos, razón por la que no se envían cartas. También se encuentra un solitario leñador llamado Klaus, quien tiene en su casa cientos de juguetes hechos por él mismo. Todo comenzará a moverse cuando un niño está muy triste porque su padre no lo deja salir de casa. Enternecido por esta crueldad, Klaus obligará a Jesper a llevarle un patito de madera para alegrar al pobre niño. ¿Podrá Jesper jugar con todos estos recursos a su disposición para iniciar la tradición de enviar cartas?

Los 90 de Jean-Luc Godard

El afamado director francés, Jean-Luc Godard, celebra noventa años. Con una prolífica filmografía de más de sesenta obras, el también crítico se ha caracterizado por su constante búsqueda de la libertad y la reflexión.

Escribe Juan Molina

Jean-Luc Godard, una de las piezas claves del cine contemporáneo, comenzó su historia en el séptimo arte en la década de 1950 cuando llegó a París y participó como crítico de cine en diversas revistas especializadas como Cahiers du Cinéma bajo el seudónimo de Hans Lucas. Fue durante su participación en esa revista donde conoció a François Truffaut, Éric Rohmer, Claude Chabrol y Jacques Rivette, miembros más resaltantes del movimiento vanguardista nouvelle vague (nueva ola).

Fue en el seno de esta agrupación donde lograría su debut como director, gracias a la película À bout de soufflé (Al final de la escapada) en 1960, película hecha en blanco y negro, con planos extravagantes y una manera de narrar totalmente innovadora. El filme cuenta la historia de Michel, un delincuente que viaja a París para cobrar una deuda que usará para vivir junto a Patricia, la mujer que ama. Sin embargo, es perseguido por la policía luego de asesinar a un oficial. Ese mismo año, la película gana el Oso de Plata del Festival de Berlín en la categoría de Mejor Director.

Su obra, en general, está marcada por una posición política irreverente, en búsqueda continúa de la libertad más pura, con rupturas constantes en la trama y la imagen. En su obra también abunda el cuestionamiento al arte y su papel dentro de la sociedad. Como ha indicado en diversas ocasiones, no está interesado en que su obra se entendida por completo; su finalidad no es esa. Para él, lo importante es que cada quien se lleve una experiencia grata y jamás vivida.

Siendo joven, e influenciado por los planteamientos del maoísmo, dedicó su obra a ejemplificar los ideales socialistas. Bajo este pensamiento, decide «destruir» la autoría individual y crea el colectivo cinematográfico Dziga Vértov, desde donde apoyaron a la Unión Soviética.

Otra película aclamada de Godard es Vivre sa vie: Film en douze tableaux (Vivir su vida, película en doce cuadros) de 1962, inspirada en el ensayo Où en est la prostitution de Marcel Sacotte. En ella, la joven Nana abandona a su esposo e hijo para convertirse en actriz. Pero la vida la llevará a ejercer la prostitución. Este filme es una constante reflexión sobre las palabras y su papel transformador de la realidad a través de la comunicación.

Tiempo después, haría una autocrítica a esta postura en el documental Letter to Jane (Carta a Jane) estrenada en 1972. Cuatro años después dejaría atrás el apoyo al marxismo con Ici et ailleurs (Aquí y en otro lugar), película donde cuestiona la naturaleza del cine, el «teatro» de la imagen y cómo el ruido de la comunicación de masas puede ser utilizado para tapar el silencio tras la muerte.

En 1986, publicaría Jean-Luc Godard par Jean-Luc Godard libro recopilatorio donde se hallan críticas, textos teóricos, entrevistas, guiones, cartas, fotografías, collages, todo reunido para repasar los 35 años de su vida creadora.

En el 2010, Godard recibió el Óscar honorífico por su larga trayectoria profesional. Pero rechazó el premio por diversos motivos. En ese mismo año se estrenaría su obra Film socialisme la cual recibió críticas mixtas por la excesiva complejidad de tramas y la división de la historia.

Su última producción se titula Le Livre d’image (El libro de imágenes), estrenada en 2018 y nominada a la Palma de Oro del Festival de Cannes. Aunque no ganó, le fue concedido el título de Palme d’Or especial.