Este 2023 no solo conmemoramos el 70° aniversario del nacimiento del escritor chileno Roberto Bolaño, sino que también se cumplen 20 años de su fallecimiento. Sus novelas lo consagraron como una de las voces más importantes e imprescindibles de la narrativa hispanoamericana. Actualmente, su obra es estudiada dentro del ámbito académico y ha recibido el elogio unánime de la crítica. Dentro de su producción literaria, destacan títulos como Los detectives salvajes, ganadora del Premio Herralde, y 2666, publicada de forma póstuma.
El nombre de Roberto Bolaño se ha convertido en un referente esencial en la literatura latinoamericana del siglo XX. Con una vida marcada por el exilio y la violencia, el escritor chileno ha dejado un legado imborrable a través de su producción que sobrepasó las barreras idiomáticas: sus cuentos, novelas y poemas han sido traducidos en todo el mundo. Nacido el 28 de abril de 1953, en Santiago de Chile, pasó su infancia entre Valparaíso y Los Ángeles, donde culminó sus estudios primarios y consiguió su primer trabajo a los diez años. En 1968, cuando Bolaño tenía quince años, la familia se traslada a México, donde continuó sus estudios secundarios. Aunque, en medio de las convulsiones sociales y agitación intelectual, decidió abandonar la escuela para dedicarse a la escritura. Comenzó a escribir obras de teatro y poesía, a la par que trabaja de periodista y vendedor. Es en la capital mexicana, en donde se gestaría la carrera literaria de Bolaño.
Sin embargo, no sería hasta su retorno a Chile en 1973, cuando publicaría sus primeras obras. No obstante, su estadía no duraría demasiado. Pocos días después de su llegada, se produjo el Golpe de Estado de Augusto Pinochet el 11 de septiembre, el cual lo llevaría a exiliarse. De vuelta en México, Bolaño funda el Movimiento Infrarrealista junto a otros escritores que estaban dispuestos a desafiar el canon literario y social. Fue en torno a este movimiento que comenzó a publicar sus primeros libros. En 1975, el poemario Reinventar el amor vio la luz. Pero, la ruptura con su pareja y la enfermedad de su madre, quien radicaba en España, lo empujaron a trasladarse a ese país. Su primera parada fue Barcelona, en donde tuvo que ejercer diversos trabajos para mantenerse. En esta ciudad, fundaría la revista Rimbaud vuelve a casa, con la que experimentaría las vicisitudes del negocio editorial. Más adelante, se mudaría a Gerona y Blanes. Por primera vez, la literatura le permitió ganar dinero gracias a los premios municipales. En 1984, obtuvo el Premio Félix Urabayen con La senda de los elefantes.
La década de los noventa fue el comienzo de su consolidación como escritor. El afán literario llevó a Bolaño a centrarse en el género de la novela, la cual se alimentó de sus experiencias de juventud: tiempos convulsionados en Chile y en México, y las dificultades de una migración constante. Obtuvo reconocimiento con La pista de hielo y Estrella distante, publicadas en 1993 y 1996 respectivamente. Pero fue con Los detectives salvajes, con la que alcanzaría la fama internacional. En 1998, fue galardonado con el Premio Herralde, permitiéndole tener las puertas abiertas a los sellos editoriales, que se interesaron por su obra futura y por rescatar la de años anteriores. Desde ese entonces, su popularidad fue en ascenso y sus libros no han dejado de reeditarse. Paralelo a este éxito, Bolaño vino combatiendo un cáncer que le fue detectado en 1997. Tras una larga lucha, el escritor chileno falleció en 2003. A pesar de ello, su muerte no fue el final de su legado.
Un escritor salvaje
Desde inicios del siglo XX, la obra de Roberto Bolaño ha venido siendo analizada por diversos críticos literarios. Uno de los rasgos más característicos es la conexión que estableció entre la vida y la literatura. Por un lado, en sus libros, han aparecido reflexiones sobre el acto de escribir y de la lectura. En una gran mayoría, sus personajes han representado a escritores fracasados y exitosos, para quienes la actividad literaria lo es todo. Mientras que, por el otro lado, su prosa está conformada por escenas fragmentarias y es carente de descripciones, llegando adoptar dos estrategias: la de historicista y la de narrador omnisciente.
Las novelas más celebradas de Roberto Bolaño son Los detectives salvajes y 2666, las cuales tienen como escenario a México, país en el que comenzó a gestarse como escritor y donde pasó su juventud. Por ello, en su discurso durante el Premio Rómulo Gallegos afirmó que su obra estaba dedicada a los jóvenes de América Latina. Otros temas frecuentes en su obra han sido el nazismo y el fascismo, tal como se puede apreciar en las novelas La literatura nazi en América, Estrella distante y Tercer Reich. También, la crítica ha señalado que el escritor ha compartido rasgos del género policial y la novela negra, como en Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, La pista de hielo y Monsieur Pain.