Jon Fosse: la literatura como forma de desaparición

En diversas entrevistas, el escritor noruego ha declarado que el momento de la escritura es casi como un acto litúrgico, en el que debe entregarse por completo. Pero, ¿quién es Jon Fosse, reciente Premio Nobel de Literatura? Aquí te dejamos algunos datos.

Su aparición en la escena literaria se dio en 1983, tras la publicación de la novela Raudt, svart (Rojo, negro). Desde aquel entonces, ha cosechado premios y distinciones. Entre estas, un espacio nada despreciable al interior del Palacio Real en Oslo. Pero, mucho antes de esta obra (en la que seguramente habremos identificado una presunta influencia de Stendhal), un Fosse, novato y entusiasta, pensaba en dedicarse a la música.

En una entrevista con el diario español El País, Fosse revela que su primer acercamiento con el mundo del arte ocurrió cuando aprendió a tocar la guitarra y el violín. Luego, empezó a escribir sus primeras canciones y fue ese el momento en el que se dio cuenta de que lo suyo estaba lejos de pentagramas, escalas y acordes. Según refiere Fosse, «me encantaba escribir porque sentía que entraba en otro lugar, en un refugio donde estar solo y sentirme seguro. Pronto comprendí que no valía para la música».

Años después de la publicación de Rojo, negro, según relata Karl Ove Knausgård, el rey noruego de la autoficción, en su libro Tiene que llover, Fosse le corrigió su primer poema, sugiriéndole borrar casi todo y dejar una descripción que comparaba al cielo con una toma a toda pantalla. El País recoge esta anécdota e incluso el comentario del mismo autor, que según consta en el diario, se siente orgulloso por el éxito de su alumno, pero su opinión respecto a su literatura no ha cambiado.

Vemos entonces que en Fosse hay un profundo sentido de la sacralidad ante el oficio del escritor. Por algo, en diversas entrevistas a señalado que la escritura es como su oración personal, en la que se entrega en cuerpo y alma al proceso creativo, sin importar los distractores del exterior. Y eso lo ha llevado a cultivar un estilo minimalista, casi al punto de la desaparición. Si en la novela-ensayo Doctor Pasavento, del español Enrique Vila-Matas, el protagonista pregona la desaparición a través de la literatura, Fosse hace tangible esta premisa por medio de su escritura.

En una entrevista para el diario francés Financial Times, en el 218, Fosse asegura que sus libros no se leen por sus tramas. Y es que lo suyo es conjurar palabras que pintan retratos cotidianos, sencillos, pero con una potencia estilística y narrativa que lleva al lector a disfrutar el lenguaje y la expresión por encima de la historia misma, que es, más que nada, un silencio cautivante. Nada sobra en su prosa: es la expresión en justa medida.

En una entrevista para el diario francés Le Monde, en el 2003, Fosse señala que escribe sobre la humanidad, más allá de los arquetipos que rigen a los personajes literarios. Además, refirió que, «Los elementos sociológicos están presentes: el desempleo, la soledad, las familias rotas, pero el asunto esencial es lo que hay en medio. Lo que hay en las grietas, los huecos entre los personajes y los elementos del texto. El silencio, lo que no se dice es más importante que lo que se dice”.

Asimismo, Fosse es un apasionado del teatro. Por ello, sus piezas dramáticas han sido representadas a nivel mundial. Incluso, la Academia ha reconocido su excelencia como dramaturgo, considerándolo como uno de los más importantes de Europa. Por ello, se le compara con el dramaturgo noruego por excelencia Henrik Ibsen y con Samuel Beckett, por quien Fosse siente una total admiración. Uno de sus dramas más aclamados es Y nunca nos separaremos, el cual fue estrenado en 1994 y luego llevado a las tablas de todo el mundo.

Su obra ha sido traducida a cerca de 50 idiomas, entre ellas el español. Entre sus trabajos más importantes resaltan Boathouse (1989), Melancolía I y II (1995-1996), Trilogía (2018) y la Septología, considerada su obra maestra y que cuenta, en siete novelas, la vida de un pintor famoso que decide apartarse del mundo y vivir como ermitaño. El próximo 9 de octubre sale a la venta Mañana y tarde (2023) su más reciente producción, que lo confirma como uno de los autores más influyentes de la literatura nórdica. Vale la pena conocer un poco más de la obra del reciente (y, tal vez merecido) Premio Nobel.

Elena Garro: un repaso a 25 años de su fallecimiento

El 22 de agosto de 1998 partía una de las escritoras más importantes de la literatura mexicana. Si bien en vida no gozó del reconocimiento debido, tras su fallecimiento la crítica ha revalorizado su obra como pieza fundamental del corpus literario de México.

Elena Garro fue novelista, cuentista, guionista, periodista y dramaturga. Si bien se le relaciona directamente con el realismo mágico e innovadora en el ámbito de la literatura fantástica, la escritora se mantuvo siempre al margen de esta clasificación. Contestataria y avocada a la creación a tiempo completo, aquí te dejamos un breve recuento de su trayectoria.

Garro y el teatro

Fue propulsora de la renovación del teatro mexicano, concibiéndolo como un mecanismo de comunicación poética y rompiendo con los límites del llamado teatro del absurdo, movimiento iniciado por los autores Samuel Beckett, Arthur Adamov, Jean Genet, ente otros.

Una de las características del teatro de Garro es el ahondamiento en los principales problemas de la realidad que rodea al ser humano, así como sus cuestiones anímicas. Asimismo, sus personajes, que en cierto modo parecen decir mucho, pero a la vez nada, se mueven en ambos flancos de una delgada línea que separa el mundo real del de las ilusiones. México y sus costumbres no fue ajeno a la obra de la autora, pues precisamente estos elementos son los pilares del mundo que Garro creó sobre las tablas.

En este género destacan sus piezas Un hogar sólido (1957), El rey mago (1958), La señora en su balcón (1959), La dama boba (1963), Los perros (1965), entre otras.

Europa y el autoexilio

En pleno estallido de la Guerra civil española, con 21 años, Elena Garro viajó a España, junto a Octavio Paz (su esposo en aquel entonces), para participar del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura.

En 1968, debido a conflictos generados en los círculos intelectuales de México, a quienes acusó de instigadores del movimiento del 68, dejó su patria para radicar en Estados Unidos y luego en Francia, por cerca de veinte años. Durante este periodo, tuvo diez años de silencio creativo.

En 1973 regresó a México, en dónde compuso la mayor parte de su obra, en la que destacan trabajos como Memorias de España 1937, Reencuentro de personajes, y otras tantas.

Características principales de su obra

Elena Garro fue una certera crítica de la sociedad mexicana de su época. Tras la polémica de 1968, rechazó totalmente a la intelectualidad de México, lo cual la apartó de diversos círculos. La marginación de la mujer, la libertad femenina y las cuestiones implícitas en la libertad política y de pensamiento son temas recurrentes en sus novelas y cuentos.

Si bien se le toma por precursora del realismo mágico (por su novela Los recuerdos del porvenir de 1963), incluso por encima de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, Garro rechazó de plano esta posibilidad.

La admiración por la obra de Elena Garro ha crecido con los años. Sin embargo, en su momento fue considerada como un trabajo menor, a la sombra de autores como Octavio Paz. Sin duda, el tiempo ha sido el mejor juez.

Teatro para todos: «Migrantes», una obra familiar y diversa

Un novedoso proyecto sobre las tablas del teatro peruano. Migrantes, basada en el libro homónimo de Issa Watanabe (hija del poeta José Watanabe) presenta una pieza en la confluyen la muerte, la esperanza y la familia como centro del desplazamiento. Claudia Rentería, directora de la obra, nos presenta más detalles en la siguiente entrevista.

Migrantes es una apuesta bastante sui generis y diversa. Quisiera preguntarte cómo se concibió y la forma en que llegó a las tablas nacionales.  

Nosotros empezamos este proceso como parte de un laboratorio generado en el 2022 por Idea Internacional, organización que ve temas de democracia y arte en general. Me convocaron a mí para que sea la asistenta de dirección y monitora del grupo que iba a trabajar en temas de discapacidad. Se hizo la convocatoria, postularon artistas de escuelas como La Católica, artistas independientes, entre otros, para generar un producto que vincule la discapacidad y la democracia. Sin embargo, la iniciativa fue variando, debido a que Ana Correa, que era la directora general del proyecto, nos trajo este insumo, que es la obra Migrantes, de Issa Watanabe, para poder explorar temas de diversidad mediante la figura de los animales. Han pasado varias personas, pero se quedaron los compañeros neurodivergentes. Por ejemplo, en la construcción del puma, personaje interpretado por un actor autista, hay algunas similitudes con su historia o con características que comparten las personas dentro del espectro. No solamente están puestas y actuadas, sino también representadas debidamente por un actor autista, a diferencia de otras ficciones. Así iniciamos un proceso de exploración para encontrar las similitudes de los animalitos con nosotros mismos, generándose esta obra que luego postulamos a un programa de mentorías con el Británico Cultural, Capaz y el British Council. De hecho hemos compartido en un festival con ellos. Nuestro elenco es bastante informado y consciente del impacto que genera el producto artístico que ellos hacen

¿Han presentado la obra en otras regiones del país?

Con Idea presentamos la obra en la ciudad de Cusco. Allí tuvimos también talleres, algunos en los que yo he dictado tanto a activistas como a creadores que les interesa trabajar estos temas de diversidad o con elencos diversos como el nuestro.

El migrante está pensado como una persona distinta al otro. Sabemos que el concepto de migrante es aquella persona que se desplaza de un lugar a otro, pero aquí estamos lo enfocamos desde la perspectiva del otro como un ser distinto, lo que nos coloca frente a la diversidad de plano.

En el libro cada animal es distinto y están mezclados. Sin embargo, todos viajan juntos: mamíferos, anfibios, herbívoros, carnívoros. Todos están en la misma situación y eso también hace que se generen familias en el camino. Por ejemplo, tenemos un personaje, Mamá Jabalí, que tiene un bebé rana. Esas son cosas que pasan en el proceso de migración, a veces hay niños que viajan solos y encuentran figuras maternas o paternas en el camino, a pesar de que no son sus familiares directos. Esa es la propuesta de Issa Watanabe y la tuvimos muy en cuenta. Además, vemos a los animales bajo una visión de diversidad funcional. Sabemos que un puma tiene una sensibilidad distinta a la de una vicuña. El primero puede ser más sensible a los sonidos o estar más alerta a las cosas. En cambio, la vicuña puede ser un animal más calmado. Dentro del proceso hemos tenido compañeros con diversidad física que ya no están porque el elenco se ha ido renovando por temas de cada uno. Ese fue el caso de nuestro compañero Erick, quien tenía una discapacidad motriz. Encarnaba a un pato negro y salvaje que tenía un movimiento tembloroso que afectaba a su vida cotidiana. Esas cualidades las adaptamos a los personajes y trabajamos de acuerdo con el cuerpo, la energía y la diversidad de cada uno. Esto es lo que permiten proyectos con enfoques de accesibilidad. La diversidad representa el pilar de nuestra iniciativa y es un espacio donde cada actor puede construir a su personaje.

Y en ese sentido, Claudia, ¿has encontrado algunos obstáculos para el tema de la puesta en escena de Migrantes? Es decir, falta de apoyo, la falta de accesibilidad en los teatros.

Desde las instituciones aliadas que han generado espacios para este proyecto hemos encontrado apoyos y ajustes que se han ido construyendo y afianzando con el tiempo. Para hablar del caso de hipersensibilidad a los estímulos como luces o sonido. En el elenco tenemos a una actriz que tiene esa sensibilidad hacia las luces del teatro, y no lo sabía porque, como es está en proceso de formación, nunca se había enfrentado a una sala como la del Lugar de la Memoria, donde trabajamos la primera temporada. Se hiperestimuló y tuvo un momento de crisis que lo supo manejar, apoyada por todos nosotros y por los equipos de Idea y del Lugar de la Memoria. Por eso, ahora tenemos una hoja de ruta que nos señala todos los requerimientos que necesitamos. Los volúmenes se prueban al mínimo y las luces jamás pasan el nivel medio de intensidad. En realidad, dentro de lo que hemos podido controlar, tuvimos apoyo para las funciones adaptadas. Sin embargo, hay cosas que están fuera de nuestro alcance. En el caso de Cusco, es una ciudad con una arquitectura bastante inaccesible. Una vez presentamos la obra en un auditorio municipal que estaba en un tercer piso y teníamos a una actriz en silla de ruedas. Ella, viendo la forma de seguir con la agenda, aceptó ser cargada para llegar hasta el auditorio, por lo que se pudo continuar con el trabajo. Si en Lima es difícil, en provincia es muchísimo peor. Disposición hay, pero existen barreras.

El hecho de trabajar con artistas con diversas capacidades y habilidades, ¿ha supuesto un reto?

Creo que el reto es generar un proyecto cultural independiente en el Perú. Cualquier emprendimiento de este tipo es difícil por un tema de apoyo, pero que haya supuesto un reto trabajar con personas con discapacidad, no. Ese es el término correcto, porque hablar de capacidades o habilidades especiales guarda una cierta condescendencia que no es necesaria. La discapacidad no es algo malo, sino que es una situación que se genera cuando se encuentra la diversidad funcional con la barrera del ambiente. No es que para mí sea una carga hacer estas cosas, pues me considero una persona con discapacidad psicosocial. Yo he tenido depresión infantil y sufro de ansiedad crónica, por lo que he requerido de ciertos ajustes para poder realizar mis actividades y ejercer mis derechos al trabajo y al estudio. Mucha gente no sabe que las personas usuarias del servicio de salud mental pertenecen también al espectro de la discapacidad psicosocial. El enfoque que tenemos de la discapacidad es el que está ligado al tema de los derechos. Como artistas, hemos encontrado una forma de construir en base a una perspectiva de la horizontalidad. Todos nos sostenemos en base a la empatía que hemos generado.

La obra cuenta también con herramientas de accesibilidad de infancias neurodivergentes. Es decir, es un producto pensado para el tema de la diversidad, al cual podríamos atribuirle una característica pionera en el país.

De hecho, ya ha habido espectáculos que han implementado el mecanismo de la función relajada, cuyo símbolo es la letra R. Esta herramienta se utilizó durante la obra Los amigos al otro lado de mi puerta, también generado por La Hipérbole, que es la productora que nos está apoyando en temas de comunicación y también, dentro de la Red de Cultura Accesible, iniciativa que se hace desde Capaz, el Británico, el Gobierno Español y el teatro La Plaza. A la interna se dieron funciones relajadas y previos testeos de productos culturales también. Pero, todavía no se difunde tanto como esperamos, porque es un proceso de crecimiento.

Háblanos un poco más acerca de las funciones relajadas…

Contempla un entorno más relajado para personas que necesiten un ambiente menos restrictivo en el teatro, tomando en cuenta su sensorialidad. Dentro de la obra hay sonidos bajos, luces bajas, lo cual genera una atmósfera amable para un público neurodivergente y para el mismo elenco. Es nuestra intención generar productos creados por personas con discapacidad, pues genera un tema de representación. Dentro del proyecto estamos próximos a realizar testeos para que la obra se accesible para personas con discapacidad visual y auditiva. De hecho, la obra tiene un gran potencial entre el público con discapacidad auditiva, ya que no hay diálogos y todas las acciones son físicas. Sin embargo, falta ajustar el tema de la transmisión de la información por los canales para las personas sordas. Por otro lado, queremos que este proyecto siga y hacer testeos con otras herramientas, con el objetivo de que muchos ejerzan sus derechos culturales, pues, en realidad, las personas con discapacidad se topan con muchas barreras en los cines, en los museos o en los teatros.

Por favor, invita a nuestros lectores a acudir al teatro a ver esta interesante obra, que estamos seguros marcará un hito.

A todos los lectores, los invitamos a apreciar Migrantes en el Centro Cultural Ricardo Palma de Miraflores, este fin de semana a las 3 de la tarde, un horario familiar. Este domingo 27 de agosto tendremos la función relajada para personas que tienen una percepción sensorial distinta. Ese día contaremos con zona de calma, para que las personas que lo necesiten puedan regularse. Las entradas están a la venta a través del portal www.lahiperbole.com a través de un formulario y en la boletería del teatro a partir de las 2:00 p.m. Los esperamos, vengan con la familia, es una obra muy linda que habla sobre temas de migración y las despedidas, pero desde una perspectiva muy dulce y sensible. Como siempre digo, esta es la obra que me hubiese gustado ver de niña, pues muestra temas que antes eran tabú.