Julio Cortázar: algunos aspectos del cuento*

El universo cortazariano, aparte de Rayuela, encuentra su culmen en la producción cuentística del autor. En ese sentido, Cortázar dedicó gran parte de su vida al estudio, reflexión y escritura del cuento. Aquí les dejamos un fragmento de una conferencia que data de 1970, en la que el escritor argentino hace algunas precisiones sobre el relato corto.

(…) Pero además de ese alto en el camino que todo escritor debe hacer en algún momento de su labor, hablar del cuento tiene un interés especial para nosotros, puesto que casi todos los países americanos de lengua española le están dando al cuento una importancia excepcional, que jamás había tenido en otros países latinos como Francia o España. Entre nosotros, como es natural en las literaturas jóvenes, la creación espontánea precede casi siempre al examen crítico, y está bien que así sea.

Nadie puede pretender que los cuentos solo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar, no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco encasillable; en segundo lugar los teóricos y los críticos no tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquellos solo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus cualidades. En América, tanto en Cuba como en Méjico o Chile o Argentina, una gran cantidad de cuentistas trabaja desde comienzos de siglo, sin conocerse entre sí, descubriéndose a veces de manera casi póstuma.

Frente a ese panorama sin coherencia suficiente, en el que pocos conocen a fondo la labor de los demás, creo que es útil hablar del cuento por encima de las particularidades nacionales e internacionales, porque es un género que entre nosotros tiene una importancia y una vitalidad que crecen de día en día. Alguna vez se harán las antologías definitivas—como las hacen los países anglosajones, por ejemplo— y se sabrá hasta dónde hemos sido capaces de llegar. Por el momento no me parece inútil hablar del cuento en abstracto, como género literario. Si nos hacemos una idea convincente de esa forma de expresión literaria, ella podrá contribuir a establecer una escala de valores para esa antología ideal que está por hacerse. Hay demasiada confusión, demasiados malentendidos en este terreno.

Mientras los cuentistas siguen adelante su tarea, ya es tiempo de hablar de esa tarea en sí misma, al margen de las personas y de las nacionalidades. Es preciso llegar a tener una idea viva de lo que es el cuento, y eso es siempre difícil en la medida en que las ideas tienden a lo abstracto, a desvitalizar su contenido, mientras que a su vez la vida rechaza angustiada ese lazo que quiere echarle la conceptualización para fijarla y categorizarla. Pero si no tenemos una idea viva de lo que es el cuento habremos perdido el tiempo, porque un cuento, en última instancia, se mueve en ese plano del hombre donde la vida y la expresión escrita de esa vida libran una batalla fraternal, si se me permite el término; y el resultado de esa batalla es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada, algo así como un temblor de agua dentro de un cristal, una fugacidad en una permanencia.

Solo con imágenes se puede trasmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros, y que explica también por qué hay muchos cuentos verdaderamente grandes.

*Conferencia publicada en Revista “Casa de las Américas”, nº 60, julio 1970, La Habana.

El centenario de Universitario de Deportes en cinco libros

Los cien años del equipo crema despertó diversas iniciativas editoriales que conmemoran este hecho trascendental en la historia de uno de los clubes más populares del país. Aquí te dejamos las más importantes.

100 años, 27 títulos, 11 historias — Pedro Ortiz Bisso

Una de las más reciente publicaciones de Penguin Random House en el que Ortiz Bisso, periodista de gran trayectoria y confeso hincha de Universitario, recorre en once historias los títulos conseguidos por el equipo merengue. Infaltable en la biblioteca de los hinchas.

100 grandes triunfos. Épicos partidos en cien años de garra — Jorge Moreno

Un apasionante repaso por los cien años de historia de la U. Esta publicación cuenta con un selecto anecdotario, reflexiones, datos y fotografías inéditas que ilustran el paso del tiempo sobre el equipo. A modo de un cuadro futbolero, once cronistas deportivos identificados con la U intervienen en las narraciones de esta publicación.

Las copas del campeón — Pablo Fedeli

Durante años, el autor rastreó todos los trofeos obtenidos por Universitario de Deportes. Y, para alegría del hincha crema, también encontró la tan codiciada copa de 1934. Este es uno de los títulos más importantes de Academia Antártica y representa el debut literario de Fedeli.

Centenario. Club Universitario de Deportes: la historia del más campeón en imágenes — El Comercio

Esta publicación del diario El Comercio fue editado por Pedro Ortiz Bisso y escrito por los periodistas Miguel Villegas y Jasson Curi Chang. Este libro recorre los hitos más importantes en la historia crema, conmemorando así los cien años de vida institucional del club.

Padre Nuestro — Miguel Villegas

La segunda edición de uno de los títulos más celebrados de la literatura crema. En este libro encontraremos cinco historias que enrostran la pasión por Lolo Fernández, ídolo máximo de la U, pasando por sus inicios en la hacienda Hualcará, hasta el relato de los botines que rompían las redes de los arcos. Un libro que no hace más que confirmar la leyenda y el mito que envuelve la figura del Cañonero merengue.

Feria de Editores: el bastión de la lectura en Argentina

Del 8 al 11 de agosto se llevará a cabo una nueva edición de la Feria de Editores (2024) en el complejo Artmedia del barrio de Chacarita. Conversamos con Hernán López Winne, cofundador de ediciones Godot y organizador de la FED, quien nos comentó acerca de las novedades que traerá este año uno de los eventos editoriales más importantes de Argentina.

El asunto que nos convoca hoy es paradójico. La venta de libros ha caído en Argentina, sin embargo, la Feria de Editores (FED) viene con muchas novedades y dispuesta a cubrir las expectativas del público lector.

Como dices, este es el peor año en términos socioeconómicos. Pero, hasta ahora, lo que ha pasado con la FED, y es algo que nos da mucha alegría, es que se ha convertido en un evento muy consolidado en el que confluyen muchísimas editoriales. Este año serán más de 300 de Argentina, y 60 de todo Latinoamérica y España. A pesar de todo, la gente quiere ir a la feria. Los que están en el mundo de los libros y les gusta leer saben que tienen este evento no solamente para comprar —obviamente para nosotros es importante que se vendan libros—, sino también como un evento en el que la gente se encuentra para charlar. Por ahí hay gente que se encuentra una vez al año en la FED, pues saben que pueden compartir lecturas. Tenemos muchas charlas y mucho contenido pensado para las lectoras y los lectores, con lo cual es una incógnita saber que va a pasar este año. En la Feria del Libro de Buenos Aires de abril, las ventas cayeron un promedio del 40 % en ejemplares, pero en términos generales, hasta ahora la FED sigue en crecimiento, pese a que tuvimos una pandemia de por medio y muchas otras cosas.

Me interesa mucho el concepto acerca de que la FED es un espacio, un lugar donde la gente se junta para compartir lecturas y las aficiones netas por el libro. La esencia de la feria, más allá de lo comercial, ¿es ir más allá del libro como objeto y como capital simbólico?

Sí. De hecho, el nombre de la FED surge de esa idea. Cuando la feria era muy muy chiquita, tuvimos la idea de que sea un evento que aporte algo más para el lector. Para ellos está buenísimo: ir a la feria y preguntarle a la gente que atiende en los estands por qué eligieron tal título o cómo hicieron tal traducción. A nosotros, como editores, nos parece una instancia superinteresante poder intercambiar opiniones con los lectores, preguntarles qué opinan, tener un feedback desde su lado, respecto a cómo piensan sobre determinado contenido o qué le pareció tal o cual libro. Y todo eso se da en el marco de una feria donde el foco está puesto ahí, es decir, en la interacción entre lectores y editores.

Esta feria está pensada netamente en el lector, en comparación con cualquier otra feria, como la de Buenos Aires, que es más comercial y donde hay intermediarios como los libreros. Si embargo, en la FED, donde el editor le habla directamente al lector, se origina un cambio y un viraje dentro de lo que tradicionalmente se hace.

Vos como lector sabes que, si vas a la FED, vas a encontrar a una persona que te hablará del catálogo y que no es simplemente un empleado contratado para tal fin. Y eso es algo distintivo. Como lectora o como lector, podrás zanjar todas las preguntas que tengas respecto al catálogo que te interesa. Incluso, puedes decir qué libro te gustó y cuál no, o pedir recomendaciones. Eso es algo súper valioso y que solo te lo da una feria con una escala como la nuestra. Por ejemplo, el año pasado ingresaron cerca de 22 000 personas, en comparación con la Feria del Libro. Esa riqueza del vínculo interpersonal es algo que se da por el enfoque que recae tanto lectores como en editores.  

Es casi —yo lo llamaría de este modo— una celebración a la independencia editorial

 Sí. También es una invitación a pensar la lectura y los libros como un evento que excede la dimensión comercial. Por supuesto, todos queremos vender libros y ninguno de los que estamos ahí hace beneficencia. Pero está toda esta otra dimensión simbólica y cultural que es muy importante para nosotros y excede el mero hecho de comerciar o vender libros que has publicado solamente por moda o la tendencia del momento.

Eso es de vital importancia para los autores, en especial para aquellos que están surgiendo. Son nuevos valores dentro del amplio espectro que tiene Argentina y en un evento como la FED se les pone también en vitrina. Este circuito alternativo que es la FED ayuda a que los autores sean un poquito más visibles, en cierto modo.

También sirve para autores nuevos y de algún modo, para aquellos que aún no están publicados. La FED te da un pantallazo amplio para ver lo que se está publicando hoy en Argentina y Latinoamérica. De pronto, también puede servirte para tener un pantallazo general en cuanto a lo que se está publicando en narrativa, poesía o filosofía. Hay una variedad temática muy amplia. Esta vitrina que mencionas, funciona para ir a buscarlos, saber dónde buscarlos y qué cosa buscar.

En el caso de los editores, ¿cómo es que se da este mecanismo del hablabas, respecto a ir más allá de lo netamente comercial? ¿Qué significa la FED para los editores?

Como decíamos antes, es una conjunción. Por un lado, todos los años, cuando termina la feria, hacemos una encuesta anónima para saber cuánto vendió cada estand. Cabe mencionar que el sondeo es anónimo porque no nos interesa saber cuánto venden, pero sí qué representa la FED en términos económicos para las editoriales que participan. El promedio del año pasado fueron 250 ejemplares por estand. Por supuesto, hay quienes venden más o venden menos, pero es bastante en solo cuatro días. Se sabe que en la FED se vende y lo que está pasando —que es algo que ya sucedía en la Feria del Libro de Buenos Aires—, es que, en el cronograma de publicaciones de las editoriales, se considera que los dos momentos fuertes del año son abril y agosto. Es decir, se intensifica el trabajo con las imprentas y se origina un cuello de botella porque todas las editoriales se guardan novedades o una publicación especial para la FED. De pronto, las imprentas colapsan porque les aumenta mucho el trabajo de cara a las ferias. También está bueno saber que hay muchas editoriales que, si quieren tener una novedad para la FED, deben mandarla a la imprenta dos meses antes.

En ese sentido, el editor sabe que va a tener un espacio para conocer a nuevos autores y echar la aguja de la brújula en diversas direcciones.

Totalmente. Incluso diría que supone una oportunidad valiosa para preguntar por qué un libro no funcionó. El termómetro pueden ser los libreros o los lectores. El editor puede decir: «Publicamos este libro, que para nosotros era una gran apuesta, pero no anduvo bien. ¿Vos lo viste?, ¿lo leíste?, ¿no te interesó?». No hay manera de tener todos esos intercambios si no es en la FED. Muchas veces pueden darte un feedback interesante. Uno piensa: «Uy, la pifiamos por tal cosa», cuando resulta que al lector no le gustó la tapa y, para uno, era una tapa espectacular. Tener esa información sirve para mejorar o para hacer las cosas de otra manera.

Hablando de novedades y de este feedback del que nos hablas, ¿qué es lo que encontrarán los lectores este año en la Feria de Editores? ¿Qué autores invitados estarán? ¿Qué editores y editoriales participan?

En el caso de los invitados internacionales, hay tres platos fuertes este año. En principio, Deborah Eisenberg, autora estadounidense, estará hablando con Federico Falco, autor de Anagrama. También vienen dos autores de Godot: Thomas Reinertsen Berg, autor noruego que escribió un libro muy lindo llamado El origen de las especias (2024), una historia del mundo a través de cómo evolucionó el comercio de especias, sobre todo en Europa. Además, viene también la autora canadiense Marie-Pier Lafontaine, quien escribió un libro súper personal y tremendo llamado Perra (2024). Ella va a estar un domingo en una charla interesantísima, no tanto por el contenido del libro que de por sí es realmente terrorífico, al estar basado en su experiencia personal sobre abuso intrafamiliar, sino por los planteamientos que ofrece en términos generales. ¿Qué pasa cuando te das cuenta de que la persona que vos más querés en el mundo está abusando de ti? ¿Qué haces cuando tu madre no hace nada para detenerlo? Esos son los tres invitados internacionales. Después, habrá una chica que hablará sobre populismo e izquierda para tratar de entender la situación política, no solo en Argentina sino también en América Latina. ¿Qué está pasando con los populismos de derecha y el ascenso de ciertos personajes neoliberales al poder? En la charla, la acompañará el pensador argentino Pablo Semán, que publicó hace poco con Siglo XXI.

Antes de la entrevista hablábamos acerca de cómo se entiende esta paradoja de que en un ambiente muy convulso la gente siga leyendo y que las ferias sigan en franco ascenso. Pero ¿cómo es que se da esta paradoja? La gente puede estar en una situación muy difícil, sin embargo, no deja de leer y de comprar libros. Es muy interesante.

Es verdad que en Argentina cayeron mucho las ventas. Pero acá hay una tradición muy grande de librerías de usados. Entonces, las ventas pueden caer, por ejemplo, porque los precios de los libros nuevos se dispararon debido a que los costos de producción subieron—papel, imprenta, logística, etcétera—. Mientras que un libro nuevo cuesta alrededor de 20 000 pesos (21 dólares americanos), el usado está 5000 pesos (5 dólares americanos), la cuarta parte de lo que sale un libro nuevo. Hay mucha gente cuya situación económica también empeoró y está al límite, pero sigue leyendo porque le gusta, porque tiene ese hábito incorporado. Y, si antes compraba libros nuevos, ahora compra usados. Es decir, no deja de leer. Como te decía, en Argentina hay una gran tradición de librerías de usados que tienen buenos libros. A diferencia de las que tienen descartes o desechos, en esas librerías se encuentran buenos libros de saldos. De pronto, en la FED o en la feria de libros usados —que acá es en diciembre— vas con 20 000 pesos y te compras tres o cuatro muy buenos libros y con eso no dejas de leer. Eso es bueno para todos.

Sé que también habrá precios accesibles en la FED. Lógicamente, vamos a encontrar libros que van a servir de mucho y el público podrá conocer diversas ofertas editoriales.

Editoriales hay de todos los tamaños. Desde Daniel Hidalgo, Eterna Cadencia, Godot, Caja Negra, Cats y otras 300 más. Hay de todas las temáticas, como cine o fotografía. Hay editoriales infantiles como Pequeño Editor, Limonero o Lamiqué. Como en Argentina tenemos la ley de precio fijo o Ley de Competencia Librera, el descuento máximo que se pude hacer es del 10 % en los libros. Sin embargo, siempre hay rangos de precios donde, por 15 000 pesos, es posible conseguir un muy buen libro. Y no son los precios de editoriales mucho más grandes que venden solamente best sellers y que pueden poner libros mucho más caros. En enero tuvimos una gran inflación, que ya empezó a bajar. Por eso, estamos seguros que se dará un reacomodamiento de precios que permitirán conseguir buenos libros por precios razonables.

¿Cómo definirías a  la FED?

Te voy a decir tres palabras: una enorme alegría.

¿Qué beneficios obtendremos si participamos en un curso de Metodología de la Investigación?

Conocer los fundamentos principales de la investigación es necesario para estructurar un proceso de trabajo eficiente. Por eso, llevar un curso de Metodología de la Investigación brinda al estudiante una serie de ventajas que detallaremos en el siguiente artículo.

Desarrollo de habilidades críticas

Mediante el conocimiento de los lineamientos principales que rigen el trabajo de investigación, adquirirás destrezas que te permitirán analizar datos y distintas informaciones, evaluar estudios y elegir el mejor camino en base a evidencia cuantificable y verificable.

Fomento del pensamiento sistemático

Abordarás distintas problemáticas de manera ordenada y metódica, aplicando los pasos del método científico. Cabe mencionar que la sistematización de estos conocimientos puede aplicarse en distintos campos profesionales.

Perfeccionamiento de la calidad académica

Serás capaz de producir trabajos académicos rigurosos y confiables. Y es que en un curso de Metodología de la Investigación, aprenderás a seleccionar las principales fuentes de información y cómo reconocer la veracidad de las mismas. Esto es muy importante, porque es el primer paso para forjar tu perfil como investigador.

Teoría y práctica complementadas

Los conocimientos adquiridos no se quedan únicamente en el plano teórico, sino que podrás aplicarlos en situaciones reales, con lo cual podrás concretizar los proyectos que deseas emprender o en los que ya estás involucrado. Recuerda que todo curso prepara al estudiante para la práctica más que para la retención de conceptos.

El primer paso del investigador

Si llevas por primera vez un curso de Metodología de la Investigación, desarrollarás diversas capacidades que cimentarán tu labor académica. En principio, serás capaz de sostener una lectura crítica de las fuentes que consultes, aprenderás los distintos estilos que rigen un texto académico y, sobre todo, desarrollarás un pensamiento reflexivo y coherente sobre los proyectos que emprendas, evaluando cada una de las posibilidades existentes y en favor de tu trabajo.

Recuerda que nuestro curso de Metodología de la Investigación empieza este jueves 25 de julio, en línea y en directo para todo Perú, México e Hispanoamérica. Coordina tu participación dando clic aquí: https://wa.me/51968788289

Miguel Gutiérrez: sobre Kafka y sus muchos seres inquietantes

Hoy se cumplen ocho años del fallecimiento de uno de los autores más importantes de la literatura contemporánea. Aquí lo recordamos con una reseña de Cesar Augusto López, escritor y docente de la Escuela de Edición de Lima, sobre el libro Kafka: Seres inquietantes, en la cual Gutiérrez despliega una gran capacidad intelectual y ofrece uno de los mejores estudios de su producción ensayística.

Por Cesar Augusto López

La experiencia de aproximarse a un ensayo que no se encuentra interesado en la pretensión, sino en la relación cercana de un escritor fundamental de la literatura peruana con un ícono como Franz Kafka, es un privilegio. La edición que el lector tendrá entre sus manos, será un trabajo más cuidado que el primero (1999) y busca recuperar un testimonio literario con un clásico universal del siglo XX. Pero ¿qué se puede decir después de que mares de elogios se han vertido sobre la obra de Kafka? Consideramos que la sinceridad y los deslindes con los lugares comunes son la base de lo propuesto por Gutiérrez.

En esta ocasión, el libro contiene unas «Palabras preliminares» de Ricardo González Vigil y la «Presentación» que escribiera el autor de El viejo saurio se retira para el primer tiraje. Luego ingresa de lleno al ensayo, dividido en cuatro capítulos, y a un apéndice que consta, entre otros detalles, de una bibliografía fundamental junto con una selección de textos que son de mucha ayuda para precisar, aún más, los juicios del Gutiérrez. De esta forma, el lector no se sentirá ante un texto erudito o distante, sino a uno que quiere conducirnos por una lectura que procurará hacernos sentir próximos del mismo Kafka.

En la primera sección, Gutiérrez nos brinda aquello que nos promete: desacralizar al autor de El castillo (p.14). Para esto, recurre al mismo Kafka como un lector, como un conocedor de la tradición europea, no a un iluminado o un escritor salido de la nada. Además, se busca quitar del camino las tendencias de lecturas «clásicas» para reconocerlas como «irritantes» (p. 20). En ese sentido, no nos encontramos ante un intérprete, sino ante un lector que no busca darle más espacio a la obra de Kafka que su misma tarea estética y literaria, su orientación al goce (p.27).

Quizá muy adelantado a nuestro momento inmediato y con toda prudencia, Gutiérrez nos propone, en la segunda sección, un ordenamiento de los seres que desfilan por la creación kafkiana. Sin embargo, su modo de abordarlos no tiene que ver con un ánimo taxonómico del tipo medieval, como bestiario; antes bien, procura ordenar aquellas criaturas inquietantes como recurrencias en las narrativas e insistencias expresivas de Kafka. Es decir, no busca encasillarlo como un tipo de narrador, fantástico, por ejemplo, sino como un explorador de formas u obsesiones (p.29). Esto implica que no se cae en la fácil descripción y en el listado irreflexivo, mucho antes de que aparecieran los estudios sobre animalidad, por ejemplo.

Escribir sobre Kafka no puede evadir la paradigmática novela corta sobre la vida y muerte de Gregorio Samsa. En la tercera parte del ensayo, Gutiérrez no se sustrae a dicha responsabilidad. A esta altura del ensayo, se puede experimentar mayor cercanía en el testimonio del autor con La metamorfosis y con las marcas que dejó su lectura. Incluso la experiencia de la monstruosidad absurda se nos presenta como un movimiento doble, de rechazo y de compasión, incluso se puede decir que el mismo ensayista se sintió como un insecto, alguna vez, en su etapa juvenil (p.58). ¿Por qué esta obra breve es clave para nosotros, desde los ojos del autor de La violencia del tiempo? Esto se debe a que nos confronta, nos pone a prueba frente a un suceso.

Finalmente, en la sección cuarta, se realiza un balance de lectura que retoma la perspectiva crítica y además reconoce la influencia de Kafka en una serie importante de escritores, sobre todo para el caso peruano. Aquí podemos percibir otro aspecto importante del ensayo: su autor estaba informado sobre escritores cercanos al año 1998. En otros términos, Gutiérrez tenía muy en claro la actualidad de la prosa peruana de aquel momento y nos permite rastrear la presencia kafkiana en ellos. El cierre de esta obra, nos permite, entonces, reconocer un cuidado responsable, a pesar de la brevedad del trabajo y una exposición que oscila entre la confesión y una metacrítica accesible para quien quiera entender y animarse a ingresar a Kafka desde nuestro país, desde nuestro continente y sus peculiaridades.

La reedición del libro Kafka: seres inquietantes es una decisión certera en un momento clave para recuperar el pensamiento de uno de los narradores más importantes de la creación verbal de nuestra nación. Por otro lado, saber que el libro no es pretencioso, sino producto de años de lecturas, relecturas y valoración íntima del autor de La muralla china, nos coloca en un lugar privilegiado, porque nos encontraremos con un libro sobre un escritor ofrecido por otro. Quizá ese sea uno de los mejores presentes que nos legó Miguel Gutiérrez y que no deberíamos perder de vista, ya que sus palabras son más que aleccionadoras.

Participa en el curso especializado de Análisis Léxico-Semántico

La asignatura está dirigida para editores, correctores, docentes, lingüistas y periodistas. Por preventa, tendremos una interesante promoción.

Uno de los niveles más importantes del estudio lingüístico es el léxico-semántico, en el cual se busca comprender el significado del lenguaje y su relación con los distintos elementos de la comunicación. En este análisis intervienen diversas disciplinas para determinar conceptos implícitos en un texto y el lenguaje que lo compone.

En el curso de Análisis Léxico-Semántico, los participantes adquirirán destrezas y herramientas que les permitirán conocer como se utiliza el lenguaje para diversos fines y campos de acción (editorial, pedagógico, comunicacional, periodístico, entre otros).

La asignatura consta de un total de 24 horas (ocho sesiones) y será dictada por el docente José Manuel Rodríguez Paredes, licenciado en Humanidades, con mención en Lingüística Hispánica, por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Asimismo, es magíster en Comunicaciones por la PUCP. Su trayectoria profesional abarca distintas empresas editoriales, como el Grupo Norma-Carvajal, Grupo SM y Santillana. Por otro lado, desempeñó funciones como corrector de estilo en el Fondo Editorial del Congreso de la República y ha ejercido la docencia en distintas universidades como la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), entre otras.

Las clases empiezan este martes 6 de agosto, en línea y en directo para todo Perú e Hispanoamérica a las 7:00 p.m., a través de la plataforma académica de la Escuela de Edición de Lima. Por preventa, ofrecemos un veinte porciento de descuento por concepto de matrícula.

Para más información, pueden comunicarse con los asesores de la EEL en el siguiente enlace: https://wa.me/51968788289

Juan Carlos Onetti: la mentira como elemento literario

Hoy se cumplen 115 años del natalicio de uno de los escritores uruguayos más importantes. Dueño de un estilo particular, en ocasiones enigmático, leer a Onetti supone un desafío en el que el lector debe estar dispuesto a creer en una serie de mentiras. En el siguiente artículo, te dejamos un breve análisis sobre ello.

Por Marco Fernández

Hace poco retomé la lectura de la obra del uruguayo Felisberto Hernández y encontré que comparte muchas características con la literatura de su compatriota Mario Levrero, pero en especial con Juan Carlos Onetti: el inaccesible, el críptico Onetti. En ello reconocí lo que se dice respecto a que la literatura es un salón de espejos, en el que un autor refleja a otro y así en lo sucesivo.

Mi primer encuentro con Onetti ocurrió cuando intenté leer El astillero, una de las novelas medulares de la literatura latinoamericana. Era una edición de bolsillo y el tomo 59 de la colección Biblioteca Clásica Universal. La historia recibe al lector de la siguiente manera:

Hace cinco años, cuando el Gobernador decidió expulsar a Larsen (o Juntacadáveres) de la provincia, alguien profetizó, en broma e improvisando, su retorno, la prolongación del reinado de cien días, página discutida y apasionante —aunque ya casi olvidada— de nuestra historia ciudadana (Onetti, 1970, p.19)

Este párrafo abre el arcón de Santa María, la utópica ciudad en la que se despliegan muchas de las historias de Onetti. Y es que, en su universo, Santa María no es un mero espacio decorativo, sino que es un personaje fundamental, con una historia propia, llena de gente que la olvida o la profana y cuna de leyendas que se transmiten entre generaciones.

Sin embargo, en aquella época abandoné su lectura por incompleta e incomprensible. Además, el ritmo narrativo de Onetti me parecía bastante lento y en ocasiones soporífero. El asunto es que no estaba listo para afrontar ese tipo de lides narrativas; con el tiempo, entendí que al igual que el argentino Juan José Saer, la prosa de Onetti es capaz de detener el tiempo. En ello reconocemos sus largos intervalos y descripciones.

Por ejemplo, en La vida breve, para describir el lamento de Gertrudis, esposa del protagonista Juan María Brausen, por la mutilación de su seno izquierdo, Onetti procede de la siguiente manera:

[…] Y ella, a pesar del llanto en el alba, acabaría por dormirse, para descubrir, por la mañana, mientras se le desprendían precipitados los sueños, que las palabras de consuelo no habían estado desbordando en su pecho durante la noche; que no habían brotado en su pecho, que no se habían amontonado, sólidas, elásticas y victoriosas, para formar la mama que faltaba.

Las emociones son cruciales en la obra de Onetti. Por esa razón no escatima en escudriñar en la psique de sus personajes, hasta rozar la motivación que moviliza sus tránsitos. Ese es el motivo principal por el que su lenguaje es hipnótico, casi irreal y libre de efectismos. El mismo autor explicó eso en una entrevista en 1976, al decir quesu mejor ambición «es conocer casi todas las palabras que están a mi disposición en el diccionario y que yo podría usar sin repugnancia […] y emplearlas con tal exactitud que no admitieran sinónimos, y en el momento preciso. Esta ambición irrealizable alcanzaría, supongo, para llenar los años de vida activa de un escritor».

La mentira, Onetti y sus cuentos

No exagero al afirmar que para leer a Onetti se necesita cierta experiencia en cuanto a la palabra. También es necesario acercarse despacio, a tientas y por un camino bien definido. Si eres de los que por primera vez pisa los linderos de Santa María, puedes optar por empezar leyendo los cuentos del autor.

Avenida Mayo es el germen de su literatura: la farsa como elemento sustancial, junto con la influencia devenida de su influencia Faulkneriana. La mentira discurre sin prisa, en la que la existencia del protagonista no es una sino muchas. Subjetividad y realidad habitan en completa armonía.

El héroe de este relato expresa sus fantasías, deseos y alucinaciones en un interesante discurrir de la consciencia, lo que equivale a definir un caos constante. En esto reconocemos también la cercanía de Onetti con la literatura de Joyce, respecto a la experimentación con el lenguaje y la libertad del discurso.

Y es que pareciera que Onetti trabajase sus relatos por capas, cada una independiente y con estructuras propias. Es trabajo del lector identificarlas, pero en especial discernir hasta que punto la narración es farsa o realidad.

En definitiva, los personajes de Onetti necesitan mentir. El posible Baldi es precisamente una de esas tiernas mentiras que aceptamos con agrado. Baldi es amante de las máscaras, un personaje fracasado que simboliza el pesimismo de las historias de Onetti. La inconformidad lo lleva a vivir tantas vidas como le es posible, en su afán por conquistar a una mujer. Me animo a creer que este concepto es la génesis de La vida breve, en dónde Brausen intenta huir de su pequeño departamento para vivir en la ficticia Santa María.

En este cuento es difícil saber quién es Baldi en realidad o qué parte de su historia es verdadera. Es preciso mencionar que los cuentos El álbum, Bienvenido Bob y El infierno tan temido comparten las mismas características.

¿Cómo leer a Onetti?

Soy un convencido de que ciertos libros llegan al lector en el momento oportuno. Y, cuando eso sucede, empieza la fiesta. Pero Onetti tiene un sabor distinto. Si pretendes leerlo, debes hacerlo a la vieja usanza. Con esto no quiero decir que exista una metodología estricta para leerlo, sino que hablo desde mi experiencia, con la cual pueden estar de acuerdo o no.

Si estás acostumbrado a leer como velocista, es necesario que bajes las revoluciones. Los textos de Onetti deben saborearse palabra por palabra y volver sobre ellas de ser necesario. En todo caso, prueben leyendo La casa de arena.

Un recurso que me sirvió muchísimo para acercarme a la literatura de Juan Carlos Onetti fue transcribir los párrafos que consideré importantes. Pero, ojo, no en la máquina, sino a mano.

Cuenta el escritor Eduardo Galeano que en una ocasión le comentó a Onetti que escribía a máquina y este le respondió que se estaba perdiendo del incomparable placer de escribir a mano, ya que supone pelearse con las palabras y es un acto de genuina sinceridad. Desde aquel día, Galeano no volvió a escribir en la computadora.

Si algún relato te sugiere alguna idea suelta, anótala. No importa cuantas veces te detengas, pues termina siendo un ejercicio bastante placentero. Pueden aplicar esto mientras leen el cuento Bienvenido Bob.

El posible Baldi y Un sueño realizado son dos cuentos bastante accesibles para los que inician el viaje por el universo de Onetti. Después, pueden pasar a la saga de Santa María, empezando por La vida breve y seguir con El astillero, Juntacadáveres y Dejemos hablar al viento.

Lo demás cae por sí solo.

Tokens no fungibles: ¿qué son y cuál es su impacto en los derechos de autor?

En las últimas semanas, hemos observado un creciente interés y debate en torno a los tokens no fungibles (NFT) y su impacto en la protección de contenidos creativos. A pesar de su popularidad, muchos todavía encuentran este tema confuso y difícil de entender. Por ello, hemos decidido profundizar y aclarar algunos conceptos clave .

Por Dante Antonioli Delucchi

El propósito de este artículo es desmitificar los NFT, explicando de manera sencilla qué son, cómo funcionan y cómo pueden beneficiar a los creadores en términos de protección de derechos de autor y compensación justa. Además, incluimos algunos ejemplos sencillos y planteamos los desafíos y preguntas sin respuesta que aún rodean a esta tecnología emergente.

¿Qué es un NFT?

Los tokens no fungibles, o NFT por sus siglas en inglés, son una tecnología que ha ganado mucha atención recientemente. A pesar de que pueden parecer complicados al principio, su concepto es bastante sencillo de entender y su potencial para proteger los derechos de autor es enorme.

Un NFT es un tipo especial de activo digital que representa la propiedad o autenticidad de un objeto único en el mundo digital. Pueden ser obras de arte, canciones, libros, vídeos, videojuegos, e incluso publicaciones en redes sociales. Lo que hace especial a un NFT es que es único y no puede ser intercambiado por otro de igual valor, como sucede con las monedas o billetes.

Para ponerlo en términos simples, un NFT es como un certificado digital que dice «esto es auténtico y único». Por ejemplo, si eres un escritor y creas una novela en tu computadora, puedes crear un NFT para esa novela que demuestre que eres el dueño original y que esa obra es única.

¿Cómo funcionan los NFT?

Los NFT utilizan una tecnología llamada blockchain, que es como un libro de contabilidad digital público. Esta tecnología garantiza que la información sobre la creación, propiedad y transacciones de un NFT esté almacenada de manera segura y transparente. La blockchain más común para los NFT es Ethereum, aunque existen otras opciones.

Cuando creas un NFT, la información se guarda en este libro de contabilidad, asegurando que todos puedan ver quién es el dueño del token y si ha sido vendido o transferido a otra persona. Este registro público e inmutable garantiza que la autenticidad y la propiedad del NFT sean fácilmente verificables.

¿Cómo protegen los derechos de autor los NFT?

Los NFT pueden ayudar a proteger los derechos de autor de varias maneras:

Autenticidad y propiedad

Al tener un NFT se puede demostrar quién es el propietario original de una obra digital. Esto evita que otros reclamen dicho trabajo como suyo. Por ejemplo, un escritor puede crear un NFT para su obra, el cual servirá como prueba de que él es el creador y propietario legítimo.

Rastreo de propiedad

La blockchain registra todas las transacciones de un NFT, lo cual hace posible rastrear quién ha sido dueño de la obra y cómo ha cambiado de manos. Esto es especialmente útil para obras que pueden aumentar de valor con el tiempo, ya que proporciona un historial claro de propiedad.

Compensación justa

Los creadores pueden programar los NFT para que reciban un porcentaje de las ventas futuras. Esto significa que si alguien negocia tu obra, tú puedes recibir parte de esa venta, asegurando ingresos continuos. Por ejemplo, si un ilustrador cede los derechos de una obra por 100 dólares y luego se negocia dicha obra en otro mercado por 200 dólares, el ilustrador puede recibir un porcentaje de esa segunda transacción.

Reducción de la piratería

Al poder verificar fácilmente la autenticidad de una obra digital a través de su NFT, se desincentiva la distribución no autorizada. Los consumidores pueden preferir comprar obras auténticas con un NFT en lugar de copias piratas.

Ejemplos prácticos

Literatura

Un escritor puede crear un NFT para un cuento o una novela. Este puede incluir una copia digital del libro y contenido adicional exclusivo como borradores, notas del autor o ilustraciones. Los compradores del NFT pueden demostrar que poseen una copia original y única de la obra. Además, el escritor puede recibir regalías cada vez que el NFT se revenda, asegurando un flujo de ingresos continuo.

Arte digital

Un artista digital crea una obra de arte y la convierte en un NFT. Al venderlo, el comprador obtiene la propiedad del token que representa la obra y el artista puede recibir una compensación cada vez que el NFT sea revendido.

Música

Un músico lanza una canción como NFT. Los fans que lo adquieren pueden demostrar que poseen una copia original y el músico ganará regalías cada vez que el NFT sea revendido.

Videojuegos

Los desarrolladores de videojuegos pueden crear diversos NFT para objetos únicos dentro del juego, como armas o personajes especiales. Los jugadores pueden comprar, vender y comerciar estos objetos, y los desarrolladores pueden obtener una parte de cada transacción.

Desafíos y preguntas

Aunque los NFT tienen mucho potencial, también presentan desafíos. Algunas preguntas aún necesitan respuestas claras, como si comprar un NFT transfiere automáticamente los derechos de autor o la titularidad de la obra. La legislación actual no siempre es clara en este aspecto, lo que puede causar confusión y disputas.

Además, la naturaleza descentralizada y poco regulada del mercado de NFT puede abrir la puerta a fraudes y manipulaciones. Por ejemplo, alguien podría crear un NFT para una obra que no le pertenece y así engañar a los compradores. También hay preocupaciones sobre el impacto ambiental de las blockchain, debido al alto consumo de energía de algunas redes.

Necesidad de regulación y claridad legal

Para abordar estos desafíos es fundamental que los legisladores, reguladores y la comunidad creativa trabajen juntos para establecer estándares claros y prácticas éticas. Esto incluye definir claramente los derechos que se transfieren con la compra de un NFT, así como el desarrollo de mecanismos para prevenir fraudes y proteger a los compradores.

Conclusión

Los NFT tienen potencial para democratizar el acceso a la literatura, el arte, la música y otras formas de creatividad digital, asegurando que los creadores sean recompensados de manera justa por su trabajo. Con una regulación adecuada y una mayor comprensión del público, los NFT pueden convertirse en una parte integral del futuro de la economía creativa.

Libros para regalar por el Día del Padre

Un libro puede ser buen regalo para agasajar a papá hoy. A continuación, te dejamos una lista de títulos que, estamos seguros, le agradarán.

Diario de invierno – Paul Auster

Esta novela autobiográfica es el diario personal del autor estadounidense, en el que repasa una serie de experiencias que avalan su existencia y que le han permitido llegar a los 64 años. Uno de los capítulos más sobrecogedores es la pérdida de su padre, en la que Auster narra como este hecho marcó su vida y su literatura.  

Patrimonio: una historia verdadera – Phillip Roth

Estas son las memorias noveladas que el autor escribió sobre Herman Roth, su padre. El amor es uno de los temas centrales de esta obra, en la que Phillip Roth muestra su lado más íntimo y entrega un bonito regalo para celebrar la vida y el vínculo irrompible entre un papá y su hijo, a pesar de la enfermedad y las dificultades.

El olvido que seremos – Héctor Abad Faciolince

La obra más celebrada del escritor y periodista colombiano Héctor Abad Faciolince. La historia narra la vida de su familia, durante su niñez y adolescencia, centrándose específicamente en la figura de su padre, el médico Héctor Abad Gómez. La novela es un hermoso homenaje al recuerdo del padre, pues como se sabe, Abad Gómez murió asesinado por fuerzas paramilitares a causa de sus posturas políticas.

La carretera – Cormac McCarthy

Esta novela postapocalíptica gira en torno al viaje emprendido por un padre y su hijo a través de un mundo arrasado por un cataclismo —el cual no se revela en la historia— que acabó con la mayor parte de la vida en la tierra. Herido por una flecha disparada por un hombre desconocido, el papá sabe que morirá pronto debido a una infección. Por ello, insta a su hijo a que continúe el camino sin él y que se comunicarán a través de sus oraciones. Una obra que atrapará al lector de principio a fin.

Carta al padre – Franz Kafka

Uno de los títulos más sombríos del escritor checo. En un principio, el texto era una carta, pero terminó siendo un libro en el cual Kafka reclama, entre muchas otras cosas, las cargas e hipocresías que su padre tuvo contra él. Sea que se trate de un libro lleno de cuentas pendientes o uno de los escritos más duros de Franz Kafka, es una de las obras trascendentales de uno de los principales narradores del siglo XX.