Juan Carlos Cortés, de Abducción Editorial: «Creo que lo que más define la editorial es que lo hacemos porque nos gusta».

Escribe Talía Chang

Sacar adelante una editorial independiente es un reto, y más en un país como Chile, donde la competencia multinacional es una de las más fuertes de la región. Sin embargo, gracias al trabajo de Juan Carlos Cortés y su equipo, Abducción Editorial tiene siete años de vida y sus libros son algunos de los más buscados en la Furia del Libro, la feria de editoriales independientes más grande de Chile.

Pasando de la ciencia ficción a la poesía japonesa, Abducción ha cambiado mucho a lo largo de los años, pero nunca se aleja de su meta principal: el placer de llevar al lector a otro mundo, con una propuesta editorial novedosa y de calidad. Conversamos con Juan Carlos Cortés para que nos cuente un poco lo que ha sido su desarrollo.

¿Cuánto tiempo con este proyecto en marcha?

Este es el séptimo año que tenemos como editorial. En un comienzo, todas las editoriales, como todos los proyectos artísticos, tienen un deseo muy grande de definirse. Se llama Abducción por algo, partimos muy enfocados en la ciencia ficción. Empezamos con Burocracia de Santiago Ambao, un autor argentino que saca libros en España, y es ciencia ficción dura. Yo creo que en ese tiempo teníamos un formato semiformal. También Opio en las nubes, que antes solía circular en fotocopias; nosotros conseguimos los derechos y lo publicamos, pero allí ya se nota que salimos un poco de la ciencia ficción, es más fantasmagórico. En un inicio parecía que nos íbamos por ese lado. Ahora, si uno entra a nuestra página o a nuestras redes sociales, podrá ver que publicamos los libros que nos gustan. Y ese es el filtro: libros que nos gusten. Ahora somos más otakus, sacamos libros japoneses como el de Chika Sagawa, que es una de las primeras veces que sale una edición en español. Este año vamos a sacar otro de Juno Uza, un compadre que hizo una de las primeras novelas de ciencia ficción en Japón. Igual ahora se están mezclando un poco las cosas, pero en general nuestra definición es esa: publicar las cosas que nos gusten. Y estamos en un sector cultural muy específico también. Nosotros tenemos una librería, y allí se nota que nuestros gustos por la literatura de género, no solamente de género literario, sino de diversidad, LGTBIQ+, las cosas asiáticas, las cosas chinas, japonesas, por allí vamos. Creo que lo que más define la editorial es que lo hacemos porque nos gusta, y lo pasamos bacán haciéndolo, y creo que va a seguir viva mientras sigamos haciéndolo así.

Burocracia, de Santiago Ambao. Abducción Editorial, 2016.

Se puede ver que la editorial ha cambiado bastante de formato. Al comienzo se veían un poco como Tusquets y ahora tienen muchas estéticas.

Sí, de hecho, sacamos el formato de Tusquets, incluso la forma como está escrita la contratapa: poner una cita, hablar un poco del plot, un poco del autor. Ahora somos más escuetos. Por ejemplo, en el de Philip K. Dick pusimos «uno de los maestros de la ciencia ficción», en otro pusimos «se trata de unos amigos que tienen una banda». Me parece que en general, las editoriales en Chile desde hace unos cinco años estábamos todos anagramizados, todos queríamos ser Anagrama, o Tusquets. A las finales, la edición independiente va por un lado muy distinto. Nosotros por ejemplo ahora hacemos cosas más visuales. Antes no nos preocupaban estas cosas. Pero ahora ponemos diseños en el reverso, hojas de guarda de otro color, de otro material. Somos un equipo de cuatro personas, pero yo era el más motivado. Hacía muchas directrices, y antes yo leía en Kindle, entonces no tenía un apego al libro-objeto. Ahora que tenemos una librería hemos aprendido muchísimo que el libro sea una experiencia. Entonces sí, ha cambiado caleta (mucho).

Un ejemplo es Ducks Space. Es de un cantautor gringo, Daniel Johnston. Kurt Kobain usaba la polera de su disco Hi, How Are You? Es el más famoso, el que tiene una ranita, por eso mucha gente lo conocía. Este loco hace una música enfermísima, y por lo mismo este cómic son patos espaciales que van a matar al diablo de su planeta para erradicar el mal del mundo.

Space Ducks, de Daniel Johnston. Abducción Editorial, 2019.

Tienen ciencia ficción, anime, Rafael Chaparro que tiene un nicho específico, y el cantante Daniel Johnston.

Sí, todos son de nicho, pero un nicho que está en crecimiento. Por ejemplo, el de Rafael Chaparro, cuando lo tenemos en feria, mucha gente que lo leyó en fotocopias hace mucho tiempo —sobre todo porque es una novela súper juvenil— y cuando lo ven se sorprenden: «¡Oh, no sabía que existía el libro!». Además, como nosotros nos distribuimos en librerías independientes y por nuestras redes sociales, mucha gente que compra en librerías de cadena, como Antártica y Librería Chilena, que son las de mall, en general no se encuentra con este libro. La gente se sorprende mucho cuando lo encuentra.

Opio en las nubes, de Rafael Chaparro. Abducción Editorial, 2016.

¿Cómo les ha ido el 2020?

El 2020 estuvimos parados por el tema del dinero, hay mucho trabajo que nosotros hacemos gratis, pero imprimir es el problema. 

Imprimir es, a veces, más de la mitad del presupuesto.

Sí, es muy caro, hay que tener capacidad de inversión en ese momento. Pero, por otro lado, el 2020 fue bacán porque todos estuvieron encerrados, y tú podías hablar con todo el mundo por internet. Entonces hablamos con mucha gente, con muchos autores, y el 2021 vamos a sacar seis libros. Nosotros éramos una editorial que sacaba dos libros al año, y ahora nos pegamos el salto a seis. Así que en realidad de lo malo salió algo bueno. Este 2021, como te adelantaba, viene un libro de Juno Uza; también se viene una autora francesa, Anne Scott, que es conocida en Francia, pero en el extranjero más se conoce porque es amiga de Virginie Despentes, la de Teoría King Kong, es la que estaba con la Despentes cuando pasó lo que cuenta en ese libro. Igual ella (Despentes) es el enganche, más allá de ser una gran escritora. En nuestra librería nos enfocamos principalmente en publicaciones independientes, entonces tenemos muchos fanzines, también revistas que hacen agrupaciones o artistas solos, y de allí sacamos libros visuales que también vamos a publicar, entre otras cosas.

¿Qué es la Furia del Libro?

La Furia es la feria más bacán de Chile, no hay duda de eso. Es incluso más importante que la Filsa. Lo que pasa es que los actores que la hacen son muy distintos. La Filsa en el fondo es la feria hecha por las grandes industrias, entonces son puestos que cuestan como tres millones de pesos, para nosotros es imposible asistir. En general, entre los independientes se agrupan para estar presentes allí, o piden fondos. De ese modo la inscripción está pagada por el Ministerio de Cultura. No obstante, la Filsa está tomada por dos o tres editoriales que son las transnacionales, como Planeta o Penguin Random House. En el fondo, el público que va se guía por eso, porque son las cosas que ya conocen, pero hay pocas propuestas.

En cambio, la Furia, que creo que tiene más de diez años, inició muy chica. Se hace en el GAM (Centro Cultural Gabriela Mistral), que está cerca de la plaza de la Dignidad, y es un encuentro. Porque en la Filsa trabajan vendedores, pero en la Furia trabajan los editores. Esa es la gran diferencia. Tú vas y conversas con las personas, los conoces; las actividades son bacanes; y escritores chilenos realmente actuales están presentes en las charlas. Tampoco es por desmerecer tanto a la Filsa, pero el contraste es muy grande, es la gran empresa contra la empresa a la que le importa. Por ejemplo, en la Filsa te encuentras a Hernán Rivera Letelier todos los años, que, si bien es un gran escritor, en Chile todos los años hay escritores nuevos que son interesantes, y eso no se ve.

Nosotros llegamos a la Furia en nuestro primer año de editorial. Los organizadores fueron muy generosos, nos conocíamos un poco y nos permitieron tener un stand que era muy pequeño. Nos fue bacán, vendimos caleta. Un poco porque en ese tiempo vendíamos con el corazón, nos desmadrábamos vendiendo los libros. Ahora tenemos un stand completo y se venden solos, ya tienen vida propia. Eso es algo que se agradece caleta, dan espacio a editoriales nuevas, respetan también a las que están hace tiempo metidas, en el fondo siento que la Furia es trabajo entre amigos, de gente que le interesa y que estudió la cosa. Yo fui al magíster de Edición de la Universidad Diego Portales y muchos de los que fuimos allá tenemos editoriales y trabajamos así.

¿Qué se debe editar, por ejemplo, para autores que ya están publicados, que ya tienen como cierto nombre, cierta tradición, como Chaparro o Philip K. Dick? Porque un autor nuevo, en cierta forma, se puede moldear, pero un autor consagrado es distinto.

Con los chicos siempre bromeamos con que debemos trabajar con autores muertos. Los vivos son complicados, no les gusta que les toquen la obra, y tienen opinión para todo. Ojo, está bien que se involucren.

Entonces con autores consagrados, como Philip K. Dick, lo que hicimos fue una traducción en latinoamericano, no en «españolísimo». Philip K. Dick está traducido en España y está traducido con joder o coño. Para nosotros es un poco incómodo leerlo así. Además, en las traducciones españolas, por desvirtuación del monopolio que tienen, todas sus obras se parecen; si tú lees Anagrama, todos los libros son iguales. Con autores consagrados es interesante el ejercicio de traducirlos para Latinoamérica. En Argentina eso se hace bastante, suelen traducirlo en argentino, como para ellos mismos. Lo de las traducciones es una discusión gigante, pero lo ideal es que suene local para todos.

Humano es, de Phillip K. Dick. Abducción Editorial, 2018.

Por otro lado, lo que ocurre con autores consagrados como Chaparro es que muchos no tienen distribución, a menos que estén editados en España. Es un buen ejercicio localizarlos dentro de Latinoamérica. Por ejemplo, traer para acá a un autor mexicano, peruano o colombiano, y en otros sellos aparte de los que los han publicado. Del mismo modo, a nuestros autores chilenos llevarlos a otras partes mediante alianzas, y que se hagan conocidos así.  

Para conocer más sobre Abducción Editorial se puede visitar su página web y sus redes sociales.

Facebook: https://www.facebook.com/abduccioneditorial/

Twitter: @AbduccionEd

Instagram: @abduccioneditorial

La importancia de la buena redacción en la era digital

En estos tiempos, saber redactar artículos para diarios o textos académicos ya no es suficiente. A esas habilidades es necesario agregarle una redacción clara y eficaz para los medios digitales.

La escritura y la redacción en la era digital se han convertido en dos habilidades sumamente importantes para las nuevas generaciones. La buena capacidad de redacción se considera una forma muy importante de manifestación ya sea para el rubro profesional, artístico o el académico. No obstante, con las nuevas tecnologías y maneras de transmitir contenido, poner en práctica la buena redacción se ha vuelto más complicado. De ese modo surge la necesidad de volver a recordar la importancia de redactar bien.Pero ¿por qué exactamente es importante?

El sitio web francés SigneMarion nos ofrece cuatro razones: 

1) Escribir bien es hacerse comprender bien. Partiendo de la premisa que el principal objetivo de una redacción es transmitir un mensaje, una buena redacción permite que no haya ambigüedades y que el mensaje sea transmitido siempre. 

2) Los escritos de calidad dan más credibilidad.  La redacción de textos supone darle a nuestra imagen personal la oportunidad de ser reconocida por su profesionalismo y credibilidad.

3) Escribir bien es una forma de respeto. La redacción supone el respeto hacia las reglas universales de ortografía, pero también el respeto hacia el público al que nos dirigimos y a la labor de la escritura misma.

4) Contenidos de calidad para ser referidos. Una buena redacción implica que otros se animen a referir nuestros textos, lo que a su vez puede favorecernos en los motores de búsqueda. Por esta misma razón, en los últimos manuales de referencia se han incluido las nuevas formas de contenido digital, como los blogs, videos o incluso comentarios en redes sociales.

En suma, la buena redacción permite la construcción de nuestra propia imagen personal y nos ofrece la oportunidad de estructurar nuestro conocimiento y distribuirlo de tal manera que nuestras ideas sean recibidas con claridad. Además, nos otorga la oportunidad de ser reconocidos poco a poco por nuestras ideas y ser referidos a partir de ellas.

«In un palacete de La Mancha…»

¿Sabías que Don Quijote de la Mancha, la novela más importante en el idioma español, tiene una versión ilustrada disponible en espanglish gracias a un profesor de Massachussetts? La traducción desató en su momento la esperada discusión sobre si el espanglish debe ser o no ser considerada una lengua.

Don Quijote de la Mancha ha sido traducido a más de 140 lenguas y variedades lingüísticas diferentes. Durante sus más de 500 años de vida, millones de habitantes a lo largo del mundo y en distintas épocas han disfrutado de la famosa historia de las aventuras del caballero andante en compañía de su fiel lazarillo Sancho Panza. En todos los años que tiene la novela han aparecido, además de lectores, miles de relecturas, reescrituras, trabajos académicos, obras de arte visual y piezas cinematográficas basadas en el «Caballero de la triste figura». 

Una novela con semejante influencia sobre la historia de la humanidad debía tener también una versión gráfica y, más aún, en espanglish:

«In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase…».

Esta mezcla de inglés y español es el «idioma» diario para más de 40 millones de personas en los Estados Unidos. El traductor es Ilan Stavans, profesor mexicano-estadounidense de Cultura Latina en el Amherst College de Massachussetts. El catedrático tiene experiencia con la traducción de obras universales al espanglish. En el pasado ha traído a ese idioma otras obras de la literatura universal como El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, y Hamlet, de William Shakespeare.

Ilan Stavans es el traductor de Don Quijote al espanglish

¿Qué es el espanglish?

El espanglish es definido como la fusión morfosintáctica y semántica del español con el inglés. Apareció como término por primera vez en los años cuarenta del siglo XX por el escritor puertorriqueño Salvador Tió, que publicó un artículo titulado «Teoría del espanglish» en el Diario de Puerto Rico. 

De acuerdo con Ilan Stavans, el espanglish existe por necesidad y es un fenómeno lingüístico irreversible. Por supuesto, la idea del espanglish como lengua tiene contrapuntos. El lingüista Andrew Lynch, de la Universidad de Miami, afirma que no es una lengua sino «una alternancia de códigos, préstamos o calcos que también se dan en sociedades donde conviven dos lenguas». 

Una discusión similar se da con otros fenómenos lingüísticos que surgieron por fusión de dos lenguas, como por ejemplo el creole haitiano, el singlés, o inglés colonial singapurense, el patois, o criollo antillano, y el quechuañol de algunos países andinos. 

Don Quijote de la Mancha fue editado por Pensilvania State University Press y publicado el 2017. Esta versión está acompañada por ilustraciones del venezolano Roberto Weil.

La importancia de la ortotipografía en la corrección de estilo

La ortotipografía puede complementar de forma ideal el trabajo de un corrector de estilo, otorgando así mayor calidad a los textos escritos que caigan en sus manos.

La corrección de estilo revisa la gramática, la ortografía, la estructura del texto y la riqueza léxica con el fin de que cierto tipo de lector comprenda el texto. Sin embargo, para que un trabajo se presente de forma completa, también hace falta una revisión ortotipográfica. 

La ortotipografía es el conjunto de usos y convenciones que tiene cada lengua en su forma escrita. Esta disciplina se ocupa de la combinación entre la ortografía y la tipografía aceptada en cada lengua para asegurar que el mensaje se lea con claridad. Si bien un escrito con mala ortografía entorpece la lectura, este mismo texto con tildes en los lugares equivocados, comillas mal empleadas o errores tipográficos como la falta de espacios o una letra de más también pueden arruinar el texto y la experiencia lectora. 

Por otro lado, cuando solo se hace una corrección de la tipografía a un texto, se deja de lado todo lo que un corrector de estilo puede abarcar. De ese modo, el texto no tiene la revisión de los problemas expresivos, la riqueza del léxico, la estructura y coherencia del discurso. 

Por ello, se aconseja que un corrector de estilo vincule su trabajo con la corrección ortotipográfica. De ese modo se asegura, aparte de la correcta ortografía, gramática y sintaxis, seguir con las normas tipográficas actuales, logrando de esta manera que la lectura sea más sencilla. 

Si eres un corrector de estilo, puede ser beneficioso para tu labor llevar un taller de ortotipografía para aprender más sobre esta cara de la corrección de textos y darle más calidad a tu labor.

El lenguaje de los gamer: El glosario de Phillip Chu Joy

La comunidad gamer es tan grande que ha llegado a desarrollar sus propios códigos lingüísticos. Phillip Chu Joy, editor en jefe del programa TEC y periodista especializado en tecnología y cultura gamer, notó esto y decidió comenzar a registrarlo con ayuda de sus seguidores.

El lenguaje es uno de los pocos sistemas que experimentan cambios diarios dentro de una sociedad, por ello es necesario contar con un diccionario, que se encarga de guardar estos nuevos términos. A pesar de existir un diccionario oficial para la mayoría de los idiomas —donde se registran las palabras y los significados que pueden poseer, así como los usos que se le da dentro de un contexto determinado—, es imposible que estos le sigan el paso a la creatividad de las personas. Por ello se elaboran otros se especializan en áreas específicas, así como iniciativas de algunas personas para aclarar los términos que aparecen en cada comunidad.

Bajo este contexto, desde julio del año pasado, el influencer Phillip Chu Joy, de ascendencia francesa, china y americana pero residencia peruana, empezó a recopilar un glosario de términos empleados entre los usuarios de videojuegos. A través de su página de Facebook y con el hashtag #GamingParaDummies, el ingeniero industrial con amor por los avances tecnológicos abrió esta sección para ilustrar de forma sencilla los diversos conceptos usados dentro de esta creciente comunidad.

Phillip Chu Joy es un gamer con más de 192 mil seguidores en YouTube. Actualmente vive en Perú.

Con casi una veintena de conceptos hasta el momento, las publicaciones de esta sección constan de dos partes: una imagen de la palabra, y una definición que abarca los orígenes que posibilitaron su aparición; la división o tipos en los cuales se divide; los usos que se le da; y los videojuegos y espacios donde más se utilizan. Las publicaciones terminan con la petición de Phillip a escribir en los comentarios algunos datos que puedan complementar la información dada, de manera que haya interacción con los cibernautas. Entre los más resaltantes están:

  • F: Letra que se usa para mostrar «respeto». Se usa cuando algo falla o sale mal.
  • Campear: Estar quieto o escondido en un mismo lugar para asegurar bajas, capturar objetos o acaparar secciones en juegos.
  • Tryhards: Jugadores que utilizan demasiado esfuerzo o se toman demasiado en serio un juego. Algunos buscan ser los mejores, la fama o destacar, y esto molesta a sus espectadores o compañeros de equipo.
Formato del glosario gamer de las redes de Phillip Chu Joy

Otra estrategia, en extremo efectiva, adoptada por Phillip, es la de sortear semanalmente diversos gadgets, aparatos electrónicos, muebles y tarjetas de descuento entre sus seguidores. Esto aparte de los streamings diarios que realiza para probar videojuegos o nuevas tecnologías.

Para formar parte de la comunidad de Phillip Chu Joy, estas son sus redes:

YouTube: shorturl.at/suL25

Instagram/ Twitter: @pchujoy

Facebook: https://www.facebook.com/PhillipChuJoy/

Edición y venta digital, ¿pueden sostener la recuperación del sector?

Ante una imparable segunda ola que ya está llegando, el sector editorial se tiene que hacer una pregunta necesaria: ¿podrá esquivar las pérdidas que esta conlleva, o tendrá que prepararse para otra caída económica?

Escribe Dante Antonioli

En anteriores entregas hemos comentado acerca de los principales retos que han enfrentado los agentes del ecosistema del libro durante la pandemia del Covid-19. Uno de los más importantes ha sido encontrar una solución que reactive el circuito comercial de venta de libros.

Las restricciones impuestas por los gobiernos para la reactivación de «sectores no esenciales» impidieron la movilización de inventarios de producto físico (libro impreso) durante varios meses, reduciendo dramáticamente el flujo de ingresos de editores, distribuidores y librerías, así como los fondos para nuevos proyectos editoriales; esto afectó también a los profesionales de la edición y a muchas imprentas.

Así, el sector logró diseñar estrategias que le permitieron, poco a poco, adaptarse a la crisis, lanzando promociones y descuentos, utilizando nuevas modalidades de venta e integrándose a plataformas de comercialización digital. Adicionalmente, uno de los cambios más importantes ocurridos durante el año que acaba de terminar fue la aceleración del proceso de transformación de los catálogos editoriales, pasando del libro impreso a ediciones en formato digital.

En efecto, la venta en línea y la edición digital han sido dos de las alternativas de más rápida implementación por librerías y editoriales a partir del segundo semestre del año pasado. Si bien en un primer momento la venta en línea se implementó para movilizar stocks de libros impresos adquiridos antes de la paralización de la economía, posteriormente incorporó las ediciones digitales que empezaron a incluirse en la oferta de las editoriales.

Debemos hacer una precisión. No es que la pandemia haya marcado el origen de la venta de ediciones digitales; lo que hizo fue expandirla. Antes del Covid-19, muchísimas librerías online vendían libros electrónicos, juegos, música, películas y otros tipos de contenidos; sin embargo, es debido a la enorme caída en la venta de producto físico generada por las restricciones de movilización (imposible ir a una librería o hacer entregas a domicilio) y el cierre de negocios «no esenciales» (por el bloqueo territorial o la misma crisis), que se produce una ampliación de la oferta editorial digital; transformando contenidos ya existentes o modificando proyectos (y contratos de cesión de derechos) para lanzar libros digitales de contenidos que, antes de la pandemia, serían mayormente impresos.

Esta transformación, acelerada por el Covid-19, ha permitido a las editoriales y librerías fortalecer su posición en el mercado, mantenerse vigentes y/o recuperar parte del mercado que perdieron por la pandemia. Lamentablemente, es la misma pandemia la que podría complicar nuevamente al libro.

Si la denominada «segunda ola» se extiende por Latinoamérica, es muy probable que regresen las restricciones de movilización y el cierre de negocios, afectando nuevamente a las librerías. De esta manera, se neutralizaría la lenta e incipiente recuperación del sector. Adicionalmente, al volver al confinamiento, el proceso de compra de libros (impresos y digitales) podría detenerse, pues al paralizarse la economía, se reducirán los ingresos de las personas, y sus menores presupuestos se destinarían a la compra de bienes de consumo inmediato (alimentos, medicinas, servicios básicos).

La discusión ya no estaría en aquello que consideramos «esencial» en un posible confinamiento. Si las personas no generan nuevos ingresos, al caer el consumo, la industria editorial difícilmente se podrá sostener, dada su alta sensibilidad a las crisis económicas.

Y entonces, ¿qué podría ayudar a prolongar el impacto favorable de la edición y la venta digital en la recuperación del sector mientras dura la emergencia del COVID-19?

En primer lugar, la solución no estaría en el Estado.Durante más de nueve meses, los gobiernos no han sido capaces de dar instrucciones claras respecto a la importancia del libro y la lectura durante la pandemia. Los ministerios de Educación y/o Cultura han dado señales muy erráticas al respecto y se han enfocado en prohibir o «recomendar la no adquisición» de libros y materiales educativos. Se han preocupado más por «quedar bien» (al «proteger la economía de las familias») que elaborar mecanismos u ofrecer recomendaciones que faciliten el uso de contenidos educativos en este contexto.

La disyuntiva entre precio y volumen. Muchos prefieren vender pocos ejemplares a precios elevados que mayores volúmenes a precios especiales. Debemos sincerar el mercado, es imposible que este se sostenga con el modelo anterior a la pandemia. El mercado y la coyuntura cambiaron; los márgenes de ganancia y los descuentos también deben cambiar.

Lo digital no es gratis. Las editoriales y librerías, a través de sus espacios gremiales, deben hacer una muy potente campaña de difusión para que los usuarios entiendan que la inversión en el desarrollo de contenidos digitales no es pequeña. Si bien cambia el soporte en el que se entregan, el proceso de creación y edición es el mismo.

Y, por supuesto, si no queremos llegar a soluciones extremas ni a crisis prolongadas, quedémonos en casa y compremos nuestros libros desde allí.


Dante Antonioli

Economista por la Pontificia Universidad Católica del Perú, ha seguido cursos de postgrado en edición (UNESCO), evaluación de proyectos y planeamiento estratégico (BID). Se ha desempeñado como editor académico durante más de 25 años y como gerente comercial de Pearson Educación entre 2012 y 2021. Es docente de Derechos de Autor y Gestión Editorial en la Escuela de Edición de Lima. Es consultor en temas editoriales y planeamiento estratégico para diversas organizaciones, ha participado en diversos congresos, foros y debates sobre el libro y la lectura en Perú y América Latina. Por encargo del Congreso de la República del Perú, participó de la revisión de las autógrafas de las leyes del libro de 2003 y 2020. Es autor de Derecho de autor para autores y editores (EEL, 2019) y de artículos que han aparecido en diversos medios de Hispanoamérica.

Los lectores han cambiado

Las personas que compraban libros al comienzo del año pasado no son las mismas que lo hacen este año. Y todos los que pertenecen al sector editorial deberán tener eso muy en cuenta.

Escribe Leyles Rubio

La pandemia también nos acompañará este 2021. Los lectores no volverán a ser los mismos con esta segunda ola. No quieren regresar a lo que fue el inicio, tras haber vivido presionados por temor a la escasez, a las compras iniciales de pánico. Seguirán lejos de las multitudes y reducirán las actividades al aire libre.

Al no poder salir con regularidad, los puntos de contacto también han cambiado. Los canales de venta y las reuniones sociales o laborales se han trasladado al mundo digital. El internet se ha vuelto el lugar más visitado. Y el redescubrimiento de los espacios del hogar han permitido nuevas interacciones.

La evolución de las preferencias y de los comportamientos se ha marcado por más conciencia en la salud y por reducir el estrés. Quizá al inicio de esta locura fue difícil concentrarse con alguna lectura; sin embargo, hoy se presenta como una alternativa de ocio de bajo costo. Más aun con la virtualidad y lo digital. Ahora, el lector se ha inclinado por un contenido más visual, menos trascendente y muy relacionado a la inmediatez de las redes sociales.  

Hoy reconocen mejor las historias genuinas, no las creadas solo para vender. También quieren estar cerca de los autores vivos, no para que les vendan, sino para estrechar un vínculo profundo que genere confianza y seguridad.

Por eso, las editoriales deben entender este cambio, reinventarse rápido, innovando y volviéndose más flexibles. La compra de libros será una consecuencia natural, pero aún falta que esta retorne como la conocíamos antes.


Leyles Rubio León: Nació en el Callao en 1986. Tiene estudios en marketing, comunicación y responsabilidad social para empresas multinacionales y un diplomado de Creatividad Literaria de la UTP (Panamá). Es autor del libro Bailando descalzo por Madrid (2016) y algunos cuentos divulgados en diversas antologías, revistas y publicaciones digitales. Enseña talleres de escritura, storytelling, comunicación y cursos de liderazgo y maneja un sello para servicios editoriales llamado León de Abril.

WordPress: ¿Por qué tu empresa necesita estar en internet?

Durante mucho tiempo fue suficiente que una empresa tuviera una dirección física y un teléfono. Después, se hizo necesario agregar un correo electrónico. Ahora es imperativo tener un sitio en internet donde los clientes puedan conocer más de uno. 

Tener una página web otorga mayor credibilidad y confianza a tu negocio, ya que los productos o servicios que ofreces están en un sitio verificado y protegido. Además, gracias a la presencia en internet se multiplica la cantidad de tus potenciales clientes; cada vez más personas compran productos o servicios de forma virtual al día de hoy. En gran medida, es debido a las rigurosas normas sanitarias que los países han optado por lo que el público ha girado su mirada hacia lo virtual. Por ello, presentamos cinco razones por las que tu empresa debe tener una página web. 

  1. Tener presencia en internet 

El 2017 se calcularon más de 7 400 000 de usuarios en todo el mundo. El mercado está cada vez más globalizado y con ello la competencia se torna cada vez más fuerte. Tu competencia debe tener presencia en internet, por lo que si quieres destacar sobre ella también debes estar en los motores de búsqueda. 

  1. Ofrecer atención 24/7

Debes mantener un constante contacto con tus clientes. Esto les da seguridad y confianza. Es importante estar al tanto de los comentarios, ya que una rápida interacción dará tranquilidad a los clientes. 

  1. Para ser ubicado 

La herramienta de posicionamiento SEO hace esto posible. Si se estudia, se maneja bien y siempre se actualiza el contenido, tu web estará presente entre los primeros resultados que ofrecen los motores de búsqueda. 

  1. Publicidad 

Invertir en publicidad es una posibilidad si se tiene una página web. Se puede poner un anuncio permanente en Google o Facebook con un costo relativamente bajo. 

  1. Puedes vender tus productos en un solo sitio 

Si equipas tu web con un medio de pago eficiente y un carrito de compras, tus clientes podrán adquirir los productos que ofreces con toda seguridad. Esta herramienta te liberará de coordinar entregas, depósitos y otras engorrosas operaciones. 

Es importante mantener tu web ordenada, con un diseño estructural que funcione adecuadamente, actualizada y fácil de usar. De este modo tus clientes se sentirán seguros y tendrás un buen precedente. 

Si estás pensando en agregar una dirección de internet, o modificarla, considera que hay plataformas que permiten que uno mismo puedan desarrollarla, como es el caso de WordPress, la propuesta más extendida y amigable.  

WordPress: potencia tu marca personal

WordPress aparece como una de las opciones que te permitirán potenciar tu marca personal, con la ventaja de que tú mismo puedes desarrollarla según tus requerimientos y tus expectativas.

Una marca personal se define como las aptitudes, prácticas, habilidades y experiencias que una persona ha acumulado a lo largo de su vida profesional. Si se mantiene de forma sostenida y se refuerza constantemente, este trabajo logrará ser reconocido fácilmente. Esto es necesario si se busca ser independiente, o si ya se trabaja de esta forma y se desea presentar una imagen más seria para los potenciales clientes. Reforzar la marca personal es primordial durante estos tiempos, en los que muchos se han visto obligados a redirigir sus labores. 

El desarrollo de una marca permite que una persona, producto o servicio destaque sobre los demás. Una manera eficaz de lograrlo es con el desarrollo de redes que interactúen con una página web. A continuación, algunos consejos para potenciar tu marca a través de esta plataforma.

Ten una misión concreta

En primer lugar, es importante tener en claro el servicio o producto a ofrecer.  ¿Qué impacto se desea dejar en el público? ¿Qué motivó su inicio y su desarrollo?  Esto otorgará personalidad a los contenidos que se muestran, ya que todo será dirigido hacia una misma dirección. 

Apuesta por la calidad de tus contenidos 

Una vez marcados los objetivos y la estrategia a seguir, toca armar el plan de contenidos. Confía en la calidad de tus contenidos y en tu voz, no intentes tomar otro punto de vista que el tuyo. No tengas miedo en dar tu opinión, aún si esta es controversial. Antes de publicar, revisa y pregúntate si lo que estás por subir es relevante. 

Monitorea tus contenidos 

Cada cierto tiempo, procura revisar las reacciones de tus publicaciones. WordPress, el gestor de contenidos y páginas webs más usado actualmente, contiene muchas herramientas para revisar las entradas según el número de visitas o de interacciones. Esto permitirá conocer y analizar correctamente la información compartida, así como identificar aquellas publicaciones que abren espacios de diálogo con el público y los consumidores. 

Elige bien los canales 

Las redes sociales son un escaparate para nosotros. Si te dedicas al mundo de la moda o tu trabajo se relaciona con las artes o la fotografía, Instagram o Pinterest funcionarán mejor para promocionarte. Por otro lado, si la investigación o la ciencia son tu área de interés, podrías considerar Google+ o Slideshare. Recuerda separar tus redes personales de las que muestran tu trabajo. 

Por esta razón, debes estar atento a la potencialidad que puedes ganar con tu presencia en redes y con una web. Y no olvides que WordPress pone a tus manos la opción de tú mismo ser el desarrollador de tu imagen en internet.

Storytelling para empresas

Toda organización requiere objetivos a corto y largo plazo, además de saber claramente por qué hace las cosas. Una forma de lograr esto es a través del storytelling. 

El storytelling es la creación de un discurso de comunicación que encaje con la personalidad de la marca. Ayuda a las empresas a comprender las razones que les dieron forma en un inicio y qué rumbo tomarán para cada uno de sus productos y servicios. También ayuda a la entidad a conectarse con el público. El storytelling otorga un alma y una personalidad definida a la empresa, a través de una historia sin la cual no tendría una visión clara de la dirección a tomar. 

Aplicar el storytelling para definir una compañía tiene las siguientes ventajas: 

  • Todo el equipo de trabajo irá hacia una misma dirección. Esto creará una cultura de empresa sólida y por lo tanto aumentará el compromiso de los trabajadores y de la directiva. 
  • Determina con claridad la identidad empresarial. Los nuevos empleados, inversores y socios podrán tener una visión más clara de la organización y con esto, las posibilidades de incrementar su compromiso son mayores. 
  • Genera lealtad por la empresa. Debido al compromiso con la empresa que crea el tener una visión clara, se reduce la fuga de talentos y por lo tanto hay menor rotación. Esto hace que los empleados duren más tiempo y sean más leales a la compañía. 
  • Amplía tu equipo de trabajo. Debido a la fortaleza de la cultura de la empresa, atrae a su vez a nuevo talento que busque ser parte de ella.

Si deseas aprender a aplicar el storytelling en tu compañía, es recomendable conocer las bases de este concepto y cómo aplicarlo.