Flaubert: se inicia la cuenta regresiva para celebrar los 200 años de su nacimiento

El próximo año se cumplirán 200 años del nacimiento de Gustave Flaubert. Aquí algunos detalles de la vida del creador de Madame Bovary.

Hoy, 12 de diciembre, se cumplen 199 años del nacimiento del célebre escritor francés Gustave Flaubert, quien naciera en 1821. Es reconocido mundialmente por su novela Madame Bovary, publicada por entregas en la Revue de Paris. La novela es considerada una obra maestra, una de las principales muestras de la corriente literaria del realismo en Europa.

De origen burgués, llevó una vida bohemia tras dejar sus estudios de derecho en Paris. Amigo del también escritor Maxime du Camp, comenzó a consagrar su vida a la escritura. Su novela cumbre provocó que se le iniciara un proceso judicial por ser considerada escandalosa. No obstante, fue declarado inocente y liberado de todo cargo.

Hacia 1858, el escritor continuaría con su legado literario, publicando las novelas Salambó, La educación sentimental —que fuera mal recibida por la crítica—, La tentación de san Antonio, entre otras.

Flaubert falleció de una hemorragia cerebral un 8 de mayo de 1880, dejando incompleta la que sería su siguiente novela Bouvard y Pécuchet. Su entierro en el cementerio de Rouen, contó con la participación de otros escritores que lo reconocían como maestro, como Émile Zola, Alphonse Daudet y Edmond de Goncourt.

Frank Sinatra: hace 105 años nació la Voz

Actor, cantante y activo promotor del partido demócrata, Frank Sinatra sigue marcando el paso para miles de amantes del cine y la música hasta el día de hoy.

¿Quién no conoce, o no ha escuchado, a Frank Sinatra? La leyenda de la música nació un 12 de diciembre de 1915, y con su vida ha dejado una huella importante en la cultura estadounidense con una larga lista de canciones inolvidables y habiendo actuado en clásicos del cine mundial.

Nacido de padres inmigrantes italianos, escogió durante su adolescencia la profesión del canto tras escuchar y ver en vivo a Bing Crosby. En su juventud temprana formó parte de algunas bandas, una incluso llegó a irse de gira por todo Estados Unidos. Hacia 1940, después de haber conseguido fama como vocalista, pasó a formar parte de la banda del trombonista y compositor de jazz Tommy Dorsey. Dejaría la banda en 1942.

Sinatra comenzaría su carrera actoral en 1943 con la película Reveille with Beverly (Sueño con Beverly). Sin embargo, durante aquel tiempo comenzaría también la etapa más dura de su carrera, pues perdería su popularidad musical debido a la reticencia de cambiar de género y estilo musical. Esta caída se agudizaría hacia 1948 y duraría cinco años, tiempo en el que llegó incluso a perder su voz por una hemorragia de sus cuerdas vocales. No es hasta 1953 que el cantante vuelve a la fama tras haber ganado un premio Oscar por participar en la película From Here to Eternity (De aquí hasta la eternidad), dirigida por Fred Zinneman, y en la que trabajó junto a Burt Lancaster y a Montgomery Clift y Deborah Kerr.

Sinatra falleció en 1998, después de una vida de éxito y fama, y ligada fuertemente a la política durante sus últimas décadas, cuando participó de campañas para el partido demócrata del país. Durante sus últimos años fue diagnosticado —y hospitalizado— con diferentes problemas del corazón y respiratorios, además de demencia. Fallece a los 82 años debido a un ataque cardíaco.

El legado que dejó el artista se mantiene vigente hasta el día de hoy. Se reconoce la influencia que tuvo en la carrera de otros cantantes y figuras musicales como The Beatles, Jim Morrison o Michael Jackson. Fue además el primer artista en crear un álbum de música conceptual, cuyos títulos tuvieran correlación entre sí, ya sea en temática o de género. Asimismo, ha sido considerado por el medio británico The Guardian como la primera estrella pop de la historia, llegando a delinear el modelo de artista o entertainer que se ha seguido por artistas hasta el día de hoy.

Diez consejos para contar historias en tiempos desafiantes

Escribe Leyles Rubio León *

Emplear moldes en torno a la comunicación de las marcas no dará los mismos resultados. Las organizaciones pueden aplicar estos consejos de manera abierta, de acuerdo a sus realidades. No obstante debe imaginar a su audiencia, entender sus sentimientos. De esa forma sus historias brindarán una experiencia más completa, intensa y participativa.

1. Encuentra la esencia de la marca. Su reason why

El intangible más importante, lo que hace que sea única a la marca. El porqué de lo que ofrece. Es decir, la propuesta de valor para la sociedad. El propósito de sus productos o servicios.

2. Escoge temas que sean cotidianos

Toda historia trata temas de fondo. Es importante que lo tengamos en cuenta. Seleccionar un tema y desarrollarlo hará que estas sean más profundas o más interesantes. Aquí algunos tópicos: la vida, la salud, el miedo, el futuro, entre otros.

3. Identifica a los héroes del relato

Los personajes son vitales en el storytelling. Suscitan interés cuando ejecutan planes o al momento de alguna acción. Dada la coyuntura, se podría tomar como protagonistas a los empleados o clientes de la empresa, o a los profesionales que está en la primera línea de defensa —doctores, enfermeras, militares o policías—.

4. Narra a partir de una estructura

La secuencia de las acciones debe seguir un orden. Esto permitirá mantener la atención del relato. Si bien existen distintas variables en la estructura, en estos tiempos debemos optar por el arco clásico: introducción, desarrollo, clímax y conclusión. Que una historia sea simple no significa que sea banal.

5. Las peripecias dan vitalidad

En una buena historia, los personajes deben resolver problemas. El journey captará la atención conforme las crisis se intensifiquen. La peripecia debe ser tan compleja que permita fracasos en cualquier momento.

6. Redefine los mensajes

Debe abarcar un contenido relevante y de interés. Inclusivo, coherente y sencillo. La clave de toda historia radica en la verosimilitud. Ello permitirá que sea entendible y fácil de recordar. La base concreta, única y sorprendente podrá ser compartida.

7. Da un enfoque transmedia, adaptable a cualquier plataforma

Hay que crear historias que cubran un abanico amplio de formatos. Adaptable en el ámbito social (WhatsApp, Facebook, blogs), online (web, newsletter, ebooks, aplicativos), papel (revista corporativa, memorias, infografíá), multimedia (videos, podcasts.), entre otros. El contenido debe trasladarse a través de diferentes soportes y desde diferentes puntos de vista.

8. Monitorea las métricas

Las historias deben medirse para ver si están entregando el resultado esperado. Esto ayudará a identificar si la narración está generando clientes o ventas. Analizar las estadísticas permitirá pilotear o amplificar los mensajes en tiempo récord.

9. Microexperimenta

Si hay un hábito que debe sumarse en las comunicaciones es el de hacer pequeños ensayos . Si un elemento del storytelling funciona mejor que otro —un personaje, la peripecia—, hay que decidir el cambio rápido. La velocidad importa.

10. Fomenta la participación y diálogo

Las historias generan fidelización. El consumidor debe sentir que la marcas están de su lado, que aligeran su vida y tienen mucho para ofrecerle. Un beneficio que va más allá del producto o servicio per se. Los mensajes deben aportar valor,  y fomentar la participación de los públicos, generando comunidad y conexiones en torno a la marca.


Leyles Rubio León: Nació en el Callao en 1986. Tiene estudios en marketing, comunicación y responsabilidad social para empresas multinacionales y un diplomado de Creatividad Literaria de la UTP (Panamá). Es autor del libro Bailando descalzo por Madrid (2016) y algunos cuentos divulgados en diversas antologías, revistas y publicaciones digitales. Enseña talleres de escritura, storytelling, comunicación y cursos de liderazgo y maneja un sello para servicios editoriales llamado León de Abril.

Emily Dickinson: 190 años de la poeta estadounidense

«Con la dulzura de las ramas

Mi perenne nido».

Hace 190 años nació uno de los íconos de la poesía anglosajona más reconocidos en el mundo. Se trata de Emily Dickinson, escritora nacida el 10 de diciembre de 1830, en Amherst, Massachussetts. Hija y nieta de importantes figuras políticas e intelectuales, fue educada en un ambiente puritano y estricto que la convirtió en una persona solitaria. Por ello pasó mucho tiempo en aislamiento a lo largo de su vida. Era conocida por su actitud excéntrica y por su extrema reclusión, a tal punto que se comunicaba con sus amigos exclusivamente a través de correspondencia.

Dickinson murió a los cincuenta y cinco años de edad, un 15 de mayo de 1886, tras empeorar su condición con la enfermedad de Bright, una enfermedad renal. En vida publicó solo diez poemas y su no pudo recibir el reconocimiento hasta que su hermana menor, Lavinia, encontró y publicó sus casi mil ochocientos poemas y las cartas que había intercambiado con sus amistades.

A pesar de varias publicaciones previas, no es hasta 1955 que se publica The Poems of Emily Dickinson por el académico Thomas H. Jhonson, la primera recopilación de textos que no había sido alterada.

La poesía de Dickinson era considerada por los formalistas de 1890 como «descuidada», debido a que ella usaba formas gramaticales que eran aceptados en la época que ella nació, y ya no fueron aceptados después. Se le acusaba de ignorante, pero esas formas eran a las que ella tenía acceso en el atlas de su casa.

Gran parte de sus poemas tienen un acercamiento a la naturaleza desde una religiosidad personal. Las cosas pequeñas tienen una trascendencia especial, por ello escribía de las criaturas vivientes del jardín, de los insectos y en especial de los animales con alas. Estos pequeños seres vivientes configuraban la grandeza del mundo. Su estilo es aparentemente simple, pero contiene unos recursos propios de la autora con los que esta construye una poesía llena de elipsis y ocurrencias. A nivel formal, su fuerza lirica proviene de la estructura rítmica de sus composiciones, que se inspira en los himnos religiosos. Por ello, sus poemas tienen una gran sensación de musicalidad. Se puede acceder a gran parte de su obra por la página web Emily Dickinson Museum.

La vida y obra de literata ha servido como fuente importante de estudios de diferente carácter académico, pero por sobre todo, ha inspirado diferentes obras y artistas feministas, como la obra de arte The Dinner Party de Judy Chicago, la película y novela The Piano de Jane Cambion, entre muchos otros.

 

Dickinson, por Apple TV.

Sobre la vida de la poeta se han estrenado dos películas diferentes, A Quiet Passion y Wild Nights with Emily; y una serie televisiva, Dickinson, por la plataforma de Apple TV.

Clarice Lispector: cien años del no estilo

Clarice Lispector nació un 10 de diciembre hace cien años. Su obra  y su vida se dibujan como una sola entidad: cambiante, nómade y siempre buscando la pertenencia y la felicidad.

Escribe Talía Chang

Lispector nació con el nombre de Chaya Pinjasovna Lispector en Ucrania el 10 de diciembre de 1920. Sin embargo, su familia tuvo que huir de los movimientos antisemitas que procuraban acabar con los judíos durante la guerra civil de ese país. Se refugiaron en la actual Moldavia y, luego, llegaron a Bucarest. Desde esta ciudad, la familia consiguió la documentación para viajar a Brasil. Inicialmente se asentaron en Alagoas, pero poco después se mudaron a Pernambuco. Todos tuvieron que cambiarse los nombres, así fue como ella se convirtió en Clarice.

Aunque su familia hablaba ruso, Clarice eligió escribir en portugués. Envió varios cuentos a la sección de contribuciones infantiles del Diario de Pernambuco, pero estos los rechazaban: mientras las historias de los otros niños eran narraciones, los textos de la joven Clarice solo describían sensaciones: su estilo, o su «no estilo» como algunos críticos describen su forma de escribir, se iba perfilando desde muy joven.

Su obra se suele calificar como irreconocible, inclasificable e incalificable. Su marca es la torsión de la escritura. Su estilo lírico se relaciona con procesos emocionales y mentales. Los personajes hacen observaciones, apreciaciones y presentaciones de situaciones distintas de la vida. Ella no analizaba los estados mentales de sus personajes, sino que los mostraba directamente. Los presenta conflictivos y con una interioridad que los vuelve universales. Esto se ve en A hora da estrella (José Olympio Editora, 1977), traducida como La hora de la estrella (Siruela, 1977), cuya protagonista es una joven que se muda a Río de Janeiro con la esperanza de encontrar una esquiva felicidad. La novela explora la desigualdad social, el sueño de una mejor vida y los obstáculos de una sociedad machista.

La hora de la estrella. Siruela, 1977

Otro de sus libros más destacados es A maçã no escuro (Livraria F. Alves, 1961), traducido como La manzana en la oscuridad en 1974 por Editorial Sudamericana. En ella nos encontramos con Martim, un hombre que está seguro de haber asesinado a su esposa. El miedo lo hace huir al desierto más árido de Brasil. Su acto criminal y consecuente alejamiento hace que se vea a sí mismo por primera vez, como una página en blanco.

La manzana en la oscuridad. Siruela, 2014.

Finalmente, recomendamos la lectura de Donde se enseñará a ser feliz (Siruela, 2016) un volumen recopilatorio de diversos tipos de escritos y entrevistas que brindó Lispector durante su vida. Dentro, podemos encontrar algunos de sus cuentos más emblemáticos, entrevistas, crónicas y ensayos periodísticos.

Donde se enseñará a ser feliz. Siruela, 2016.

Clarice Lispector falleció el 9 de diciembre de 1977, en Río de Janeiro, a causa de un cáncer de ovario. Su muerte también pareció sacada de la ficción: no pudo ser enterrada al día siguiente porque era sábado y, además, su cumpleaños. Tuvieron que esperar hasta el domingo 11 de diciembre de 1977. Su biblioteca personal y archivo de sus manuscritos, correspondencia y otros están disponibles en la Fundación Casa de Rui Barbosa y el Instituto Moreira Salles, ambos en la ciudad donde falleció. Sus restos se encuentran en el cementerio de Cajú.

John Lennon: A cuarenta años de su muerte

Hace cuarenta años el mundo se despedía del primer Beatle en partir de la historia. La noche del 8 de diciembre de 1980, John Lennon recibió cuatro disparos —dos en el lado izquierdo de la espalda y dos en el hombro del mismo lado— en la entrada del Dakota, el edificio de apartamentos donde vivía, ubicado en la esquina noroeste de la Calle 72 y la Octava Avenida.

Escribe Erick Saavedra

Unas horas antes del crimen, John Lennon le había firmado a su asesino un disco de Double Fantasy, el cual fue encontrado en el suelo junto al revólver. Dicen que mientras esperaba a su víctima, leía El guardián entre el centeno, el clásico de J. D. Salinger. Quizá se sentía identificado con algunos rasgos de la personalidad de Holden Cauldfiel en Nueva York, pues él mismo había anotado: «Esta es mi declaración».

El asesinato de Lennon fue cometido por Mark David Chapman. Según reportes policiales, él había sido fan de la banda inglesa durante décadas, pero tras sufrir una conversión religiosa comenzó a inseminar odio hacia Lennon, específicamente por el comentario que hizo en una entrevista catorce años antes de su muerte. «More popular than Jesus» (Más populares que Jesús) afirmaba Lennon en marzo de 1966. Según la visión del músico, la banda había sobrepasado la fama del ícono religioso y la fe cristiana desaparecería lentamente para ser finalmente reemplaza por la música rock.

La foto del legendario músico firmando los que serían sus últimos autógrafos darían la vuelta al mundo. Más adelante, su figura sería convertida en un mito, un inalcanzable estatus de fama y riqueza; imagen que marcaría a las siguientes leyendas del rock.

A saber, sobre el asesinato, se han producido dos largometrajes: The Killing of Jhon Lennon, de 2006, y Chapter 27, del 2007; ambos centrados en Chapman y su crimen. Asimismo, en el 2016 se estrenó The Lennon Report, un documental que retrata los minutos en que doctores y enfermeras intentaron revivir al Beatle, quien había llegado al hospital sin pulso y sin respirar.

Coloquio Anual de Estudiantes de Literatura: 50 años de Hora Zero

El Caelit, evento organizado enteramente por estudiantes villarrealinos, con apoyo de sus docentes y el respaldo de sus autoridades, presenta su XII edición, que arranca este lunes 7 de diciembre desde las 5:00 p. m.

Desde el día lunes 7 hasta el viernes 11 de diciembre, a partir de las 5:00 p. m., los estudiantes de la especialidad de Literatura de la Universidad Nacional Federico Villarreal llevarán a cabo el XII Coloquio Anual de Estudiantes de Literatura – Caelit 2020. En esta ocasión brindará homenaje a unos de los grupos poéticos más importantes de la segunda mitad de siglo XX: Movimiento Hora Zero. El Coloquio, iniciado en el 2009 con un grupo de estudiantes y sus deseos de expandir el conocimiento afuera de las aulas, ha sabido renovarse con cada edición gracias a los esfuerzos de los estudiantes de Literatura y con el constante apoyo de varios docentes de la especialidad. También recibe el apoyo de muchos egresados que apuestan por este espacio de debate académico, y de diversas instituciones como Petroperú, la Casa de la Literatura, el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, entre muchas otras más.

Al igual que muchos otros eventos culturales, el Caelit será llevado a cabo a través de las redes sociales. Entre sus actividades se pueden encontrar webinars, presentaciones de libros, conversatorios de grupos poéticos, entre otras actividades. En esta oportunidad mostramos las más resaltantes:

Webinars:

Técnicas para la autocorrección: Se brindará consejos prácticos para los interesados en corregir y mejorar la redacción en sus propios textos.

Fecha y hora: lunes 7 de diciembre / 6:40 a 7:30 p. m.

Ponente: Katherine Pajuelo Lara (Escuela de Edición de Lima – EEL)

Puntuación eficaz: Aprenderás a utilizar los signos de puntuación de manera adecuada, evitando errores clásicos de la redacción como las oraciones-párrafos, comas entre sujeto y predicado, comas y vocativos, entre otras cosas.

Fecha y hora: miércoles 9 de diciembre / 7:30 a 8:20 p. m.

Ponente: Gildo Valero (Asociación de Correctores de Textos del Perú – Ascot Perú)

Conversatorios:

Tajo: Poética y praxis. 10 años después…: El extinto grupo villarrealino de poesía se reúne por una noche, para conversar sobre lo que fue Tajo y de lo que pasó con sus miembros.

Fecha y hora: 7 de diciembre / 8:20 a 9:10 p. m.

Participan: Antonio Chumbile, Miguel Urbizagástegui, Enmanuel Grau, Omar Livano y Julio Barco.

Poesía femenina: Conversamos con tres poetas que están empezando a dar la hora dentro del ambiente literario peruano.

Fecha y hora: 10 de diciembre / 6:40 a 7:30 p. m.

Participan: Victoria Mallorga (PUCP), Liz Norton (UNMSM) y Ariana Llerena (UNFV)

Presentación de libros:

Derecho de autor para autores y editores: Dante Antonioli no presenta un libro para todo quien deba saber lo que hay detrás de cada contrato editorial, tanto desde el punto de vista del autor como el editor.

Fecha y hora: 8 de diciembre / 7:30 p. m.

Participan: Dante Antonioli, Sysel Ruiz y Erik López.

Un par de vueltas por la realidad: El primero de los tres poemarios escritos por el desaparecido poeta horazeriano Juan Ramírez Ruiz, resultado de experimentar y crear una técnica: el poema integral.

Fecha y hora: 10 de diciembre / 5:50 a 6:40 p. m.

Paticipa: Eduardo Reyme Wendell (Vivirsinenterarse)

El árbol de Mora: Una de las últimas obras del teórico de Hora Zero, Tulio Mora. Es la recopilación de toda su obra poética y otros inéditos.

Fecha y hora: 11 de diciembre / 6:40 a 7:30 p. m.

Participan: Tatiana Berger, Enrique Sánchez Ernani y Antonio Chumbile.

Encuentra la lista completa de las actividades de este evento haciendo clic aquí: facebook.com/ColoquioAnualCaelit

El Ateneo Grand Splendid: Veinte años del teatro que se llenó de libros

En Buenos Aires, sobre lo que alguna vez fue el Teatro Nacional Norte, se levantó el cine-teatro Grand Splendid. Inaugurado en 1919, ayudó a consolidar la trayectoria de personajes como Carlos Gardel y Roberto Firpo. Es ahí donde, el 4 de diciembre del 2000, se inauguró una de las más bellas librerías del mundo: El Ateneo Grand Splendid.

En el barrio Recoleta de la capital argentina, en la avenida Santa Fe, se encuentra la librería El Ateneo Grand Splendid, la que podría ser una de las más espectaculares, al nivel de la portuguesa Lello e Irmão o la Selexyz Dominicanen en Holanda, que habita en una iglesia de más de 700 años.

Sobre lo que por casi 80 años fue un cine-teatro cargado de historia, la cadena El Ateneo decidió abrir en el 2000 un local que generaría un cambio sin igual en una ciudad que siempre ha albergado una gran cantidad de librerías. Con un espacio de 2000 metros cuadrados —que la convierte en la librería más grande de Latinoamérica—, cuenta con la más variada carta editorial, estratégicamente ordenada a lo largo de lo que alguna vez estuvo copado principalmente por butacas. En el sótano, el visitante puede encontrar libros infantiles, música y películas; en la planta baja encontrará libros de ficción y no ficción; si sube una planta más, verá que donde estuvieron los palcos se han acondicionado espacios que funcionan como salas de lectura; y en el último piso podrá encontrar música clásica. Cabe destacar que en lo que fue el escenario donde Carlos Gardel se presentó en varias ocasiones, se encuentra un café-restaurante desde donde se disfruta de la vista total de la librería mientras revisas tus nuevos libros.

El Ateneo Grand Splendid, desde una inauguración, se convirtió en un ícono y colocó a Buenos Aires en la ruta de las librerías más hermosas del mundo, manteniendo con fuerza más de 100 años de vida cultural bonaerense.

Esa sí que, amigo lector, es necesario visitarla por lo menos una vez en la vida.

Mi libro está hecho de cartón

Entre libro y objeto artesanal, las ediciones cartoneras aparecen como una solución económica y alternativa artística en un mundo editorial muy competitivo.

Comenzar una editorial o una carrera como autor es cada vez más difícil, dada la enorme competencia y un público cada vez más reducido. Las grandes casas editoriales suelen llevarse la mayor cantidad de las ganancias, y formar parte de una se ha vuelto un terrible desafío para los autores desconocidos. Una solución alternativa, más económica y rápida llega con las editoriales cartoneras.

El concepto inició cuando Argentina sufrió un colapso económico en el 2001. Se propuso la idea de ofrecer una respuesta accesible a una crisis que también afectó a la industria editorial. El escritor Washington Cucurto y los artistas visuales Javier Barilaro y Fernanda Laguna empezaron a confeccionar libros artísticos empleando cartón desechado. Compraban el material a los numerosos recicladores que aumentaron su número por la situación económica. Su propuesta se llamó Eloísa Cartonera. Así nació la primera editorial cartonera que marcó el camino para las que continuaron.

El local de Eloísa Cartonera, en el barrio de La Boca, Buenos Aires.

Lo que comenzó como una alternativa más económica por una «emergencia» editorial se convirtió en otra opción para permitir que escritores y editores —sin mucha experiencia u oportunidades— pudieran incursionar en el mundo de las publicaciones, a pesar de las limitaciones. Se caracterizan principalmente por usar materiales reciclados, títulos sin derechos de autor, un catálogo con autores desconocidos o nuevos, y muchas no tienen algún tipo de formalidad, como ISBN o cadenas de distribución. Asimismo, solo editan libros pequeños y en pocos tirajes porque la encuadernación artesanal los limita. Lo más resaltante de estas ediciones es que traspasan el hecho de ser libros para convertirse en piezas de artesanía únicas e irrepetibles.


Algunas editoriales cartoneras en Latinoamérica

Eloisa Cartonera arrancó el 2003, y marcó el paso para todas las que vinieron después. Ubicada en el barrio de La Boca, Buenos Aires, tiene dentro de su catálogo a Mario Bellatín, Ricardo Piglia, César Aira, Rodrigo Rey Sosa, Andrés Caicedo o Fabián Casas. Al inicio vendían libros y verduras, lo que llamó la atención de la prensa mundial y logró hacer conocido el concepto para las editoriales cartoneras que vendrán.

Un ejemplar de César Aira realizado por Eloísa Cartonera

Una alternativa más extravagante es Barcoborracho Ediciones, también ubicada en Buenos Aires. De acuerdo a su blog, sus publicaciones son «un intento de encantar a los lectores, encantarlos y drogarlos como la miel agoreo o cualquier hongo guaraní». Se especializan en poetas nuevos, tanto de Argentina como de los países fronterizos, Paraguay, Bolivia y Chile.

En Bolivia encontramos a Mandrágora Cartonera, fundada en 2004 por Iván Castro Aruzamen, profesor de literatura y filosofía en la Universidad Católica de Cochabamba. Publican autores bolivianos y latinoamericanos sin fines de lucro.

En la región de Tarapacá, Chile, destaca Canita Cartonera, un proyecto editorial en una cárcel de alta seguridad de la comuna de Alto Hospicio. De acuerdo con la página, los prisioneros «encuentran en la literatura un medio para la creación de nuevos imaginarios que sumar al actual panorama poético, y una herramienta, tanto de desarrollo personal, como de acción colectiva, con la que son capaces de manifestar sus posiciones frente a una realidad a la que no han dejado de pertenecer».

La Gata Viuda, por otro lado, apuesta a ser una respuesta política a la industria editorial mundial. Su objetivo es promover obras de carácter original.

En nuestro país la primera editorial cartonera se llamó Sarita Cartonera, y apareció el 2004 después que sus fundadoras, Milagros Saldarriaga y Tania Silva, encontrasen un ejemplar de Eloísa Cartonera a la venta en una librería de Chile; en la actualidad este sello ha desaparecido. También podemos destacar a Cartonazo Editores, iniciado por los alumnos de la facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Se especializan en libros artesanales de cartón y encuadernación japonesa, y tienen propuestas como Yoshin Koshki, cuentos realizados por niños de la comunidad ashaninka de Cantagallo, y Tu voz persiste, una recopilación de testimonios de víctimas del terrorismo.

Exposición de Cartonazo Editores

Por otro lado, La Ingeniosa Cartonera Editorial inició en el colegio José Antonio Encinas el año 2013 como parte de un proyecto de comprensión lectora. También está Chacra Cartonera, fundada por Renzo Polo, que además introducen otros materiales reciclados para diversificar sus acabados. Finalmente, Trotamundos en la Escuela comenzó el 2015 en el Taller Lúdico de Lectura y Escritura de la institución educativa Santo Domingo el Apóstol, en el distrito de San Miguel. Sus caratulas fueron pintadas y dibujadas por los alumnos de primaria y secundaria que participaron del taller.

Aunque todavía se ven más como un objeto pintoresco que como material publicado, las editoriales cartoneras pueden ser un punto de partida interesante para comenzar una faceta editorial o para hacerse conocido como autor.

El Booker Prize y la novela ganadora del año de la pandemia

El 19 de noviembre se dio a conocer la novela ganadora del Booker Prize de este particular año. Una novela sobre la pobreza durante la era de Thatcher y las familias disfuncionales.

Hace algunos días se anunció la nueva novela ganadora del Booker Prize for Fiction (Premio Booker de ficción), gala que premia anualmente aquellas novelas que hayan sido escritas en inglés y publicadas en el Reino Unido. Este año, la obra ganadora es Shuggie Bain (2020) de Douglas Stuart, el segundo autor escocés en ganar el premio.

La historia ―autobiográfica en términos del propio Stuart―, narra la vida de Shuggie, el menor de tres hermanos, y sus intentos de cuidar a su madre alcohólica; una historia contextualizada en la Escocia de la era Thatcher y sumida dentro de la pobreza. La novela está dedicada a su madre, quien murió cuando el autor tenía dieciséis años. La obra tiene rasgos de novela de formación y dibuja con precisión a una familia disfuncional, donde un adolescente tiene que hacerse cargo del equilibrio de su hogar mientras deja de lado su propio bienestar. El manuscrito fue rechazado unas treinta veces antes de ser aceptado por el sello independiente americano Grove Press, en febrero del presente año. El próximo año saldrá a la venta la traducción, a manos de la editorial Sexto Piso España.

La ceremonia se llevó el pasado 19 de noviembre y fue catalogado por el portal web The Conversation como «the most politically charged Booker Prize shortlists and winner we’ve ever had» (las listas de finalistas y el ganador del Premio Booker con mayor carga política que hemos tenido), debido a la temática de los libros que conformaban la lista de los participantes por el galardón. La ceremonia tuvo como invitados a la duquesa de Cornualles, el premio Nobel Kazuo Ishiguro, la escritora y anterior ganadora del premio Margaret Attwood, y al expresidente de los Estados Unidos Barack Obama, quien se encargó de desear suerte a los finalistas y recordó la importancia de la lectura. También rememoró la dureza del año de la pandemia vivido y lo que aún está por venir.

Dentro de la lista de finalistas se encontraban también The New Wilderness (Harper Collins Publ. USA, 2020) de Diane Cook, This Mournable Body (Gray Wolf PR, 2018) de Tsitsi Dangarembga, Burnt Sugar (Penguin Ingles, 2020) de Avni Doshi, The Shadow King (Canongate Books, 2020) de Maaza Mengiste y Real Life (Daunt Books, 2020) de Brandon Taylor. Es interesante señalar que todas las escritoras son de origen estadounidense, a excepción de Tsitsi Dangarembga, quien publicó a finales de la década de 1980 Nervous Conditions (The Women’s Press, 1988), la primera novela publicada en inglés por una mujer de Zimbawue. Esta novela está incluida entre los cien libros que han formado el mundo, de acuerdo a una lista elaborada por la BBC el 2018.